Un fin de semana en Canada… digo en Portugal.

13 Abril 2009

Tuve la suerte de poder pasar estos días festivos de Semana Santa en Portugal, concretamente en las cercanías de Lisboa; hacía mucho tiempo que no visitaba el país vecino -todavía se pagaba en escudos- y tenía ganas de volver y conocer esa magnífica y preciosa ciudad de la que todo el mundo hablaba maravillas.

Ahora, con el viaje cumplido, tengo que decir que me ha quedado un regusto más bien agridulce: por un lado he disfrutado mucho del viaje, de conocer sitios que no conocía y de las vacaciones en sí. Por otro me he llevado alguna experiencia desagradable, poco importantes todas, pero que hacen que no me haya marchado de allí todo lo bien que hubiera querido.

Como de lo bueno hay mucho y de lo malo poco, voy a empezar por ahí:

-Siguen conduciendo horriblemente mal, con un respeto nulo a las normas de tráfico y con un respeto nulo al resto de vehículos de la vía. Te adelantarán en línea contínua aún cuando vayas a velocidad más que legal para luego pararse 10 metros más adelante en un vado (que le manda cojones). No respetan los stops ni las prioridades ni nada por el estilo; en definitiva: nula educación y un peligro constante.

-Las carreteras han mejorado mucho desde la última vez que estuve yo allí, pero no volveré a decir nunca que en España señalizamos mal; he visto como un fin de autovía se señaliza, sin aviso previo ninguno ¡¡¡una vez finalizada la autovía, cuando te encuentras con un stop en una incorporación a una vía más lenta!!! No son raros los casos de desvíos señalizados después de haber sido tomados o con carteles dispuestos de manera que no se pueden leer si no estás totalmente encima de ellos.

-El servicio hostelero es, en una palabra, deplorable; se come muy bien, pero la atención es verdaderamente lamentable. Y no hablo de un sitio, hablo de 5 en 4 poblaciones diferentes: esperas interminables no para sentarse, sino después de haber pedido la comida. En un caso estuvimos sentados más de hora y cuarto hasta que se dignaros traernos la comida, pero en ningún caso bajó de los 40 minutos. En un caso nos marchamos después de esperar 15 minutos a que nos sirvieran 5 cervezas en un local que distaba de estar abarrotado. Para que te sirvan una botella de vino puedes llegar a tener que pedirla 5 o 6 veces… eso por no mencionar que el precio acabas teniendo que negociarlo, porque te pueden cobrar literalmente lo que les de la gana. Y esa es otra: tienes la perenne sensación de que te quieren engañar y no es agradable.

-No he tenido problemas en Francia para pagar con tarjeta en ningún sitio; aquí puedes tener que buscar un cajero de tu red para que no te crujan con la comisión, pero cualquiera de nuestras tarjetas de cualquier red de cualquier banco es Visa, MasterCard o Maestro. Con cualquiera de esas puedes pagar o sacar dinero en casi cualquier cajero de casi cualquier punto… menos en Portugal. Si eres portugués seguro que mola mazo que tu tarjeta de cualquier banco sea “Multibanco” y todos los cajeros sean de eso; pero tiene cojones que sean contados los lugares donde puedes pagar con algo que no sea eso “¿Visa?, no no Visa no, Multibanco” es lo que te vas a encontrar en la mayoría de lugares; el logo de “MasterCard” les resulta totalmente extraño y lo cojonudo es que se extrañan de ver una tarjeta que no sea Multibanco en manos de un extranjero…¡en un lugar como Lisboa! donde lo que faltan no son turistas precisamente.

En general, una sensación de que la atención al turista es muy pobre. Quizás esté mediatizado por lo que tenemos aquí y por haber vivido gran parte de mi vida en una ciudad muy turística; pero lo de allí, con el volumen de visitantes que tienen, la verdad es que me ha dejado ese regusto que citaba: no acabas de sentirte cómodo.

lisboa
lisboa
lisboa
lisboa

Y me falta lo bueno. Lo bueno es que el lugar merece una visita, de hecho merece una visita más larga que la que yo he podido realizar; sólo que si volviera, lo haría todo de otra forma, para empezar me plantearía prescindir de realizar gasto en cualquier local hostelero, no se come mal, pero estar 3 horas para comer no va conmigo, sobre todo cuando el ritmo me viene impuesto. Lamento, por ejemplo, no haber podido estar más tiempo en Sintra, lugar pintoresco donde los haya, prácticamente una ciudad dentro de un bosque; también es digno de mención que en el parque natural de Cascais-Sintra, la costa y las playas se encuentran respetadas casi por completo, sin macro-edificaciones pegadas a la costa, algo que aquí no encuentras ya en ningún sitio. Allí es perfectamente posible pasear por playas con dunas kilométricas sin encontrar un solo edificio que desentone en los alrededores. En definitiva, y por mal que suene, el problema de esa zona para mí han sido los habitantes, la zona en sí me ha encantado.


Un viejo amigo que ha vuelto.

8 Abril 2009

Hace ya un huevo de años, mi padre con su socio de entonces, compraron Nikon, en concreto un par de F4, con ellas vinieron varios objetivos, de todos sólo uno seguía con nosotros hasta hoy, el AF Nikkor 28-85mm f:3.5-4.5 que aún sigue siendo útil en unas cuantas tareas. Los otros tomaron diversos caminos y había 2 en concreto a los que echábamos de menos desde casi el mismo momento en que se fueron de nuestras manos.

Uno ha vuelto hoy, tenía muchas ganas de tenerlo de vuelta, entre otras cosas porque es casi tan útil en nuestras APSc como lo era en las de película de formato más grande. Y no es otro que el AF Nikkor 35-135mm f:3.5-4.5. Un objetivo poco conocido pero bien valorado entre los que lo utilizamos alguna vez. Con una calidad de construcción del mismo nivel que otros objetivos de la época y que ya no se estila a no ser que nos gastemos un dineral en los objetivos de gama más alta. Ahora viene a cumplir las funciones de zoom teleobjetivo medio, relativamente luminoso, y mucho más ligero que cualquier alternativa f:2.8 y por lo tanto mucho más cómodo de manejar. Es un buen trozo de material: bastante nítido incluso a plena apertura, buen bokeh, excelente calidad de construcción y AF bastante rápido.

Es una lástima que este tipo de objetivos, de gama media y buena calidad, ya no se estilen demasiado.

Fuente con el 35-135


Narcisos Reloaded.

7 Abril 2009

Hace un par de años publiqué unas fotos de la pequeña plantación de narcisos que mi madre tiene en la finca.

Como quiera que este fin de semana estuvimos disfrutando del bueno tiempo allí, en un rato en el que no estaba haciendo nada, me tiré al suelo y estuve un rato apretando el botón de la cámara.

En aquella ocasión las fotos las hice con la Olympus E-1 y el magnífico Zuiko Digital 14-54mm f:2.8-3.5 . En esta ocasión ese equipo ha dejado paso a la Nikon D2x y el Sigma 18-50mm f:2.8 EX Macro que, si bien no tiene tanta calidad como el excelente diseño de Olympus, también permite enfocar a distancias muy cortas y hacer cosas similares a las que hice en su día.

Narcisos
Narcisos
Narcisos
Narcisos

Y esto es lo que da de sí un rato de holgazanería tirado por los suelos con una cámara.
Datos: Nikon D2xs, Sigma 18-50mm f:2.8 EX Macro


Primeros resultados pepinianos.

6 Abril 2009

Ayer me dí un paseo por las cercanías de mi finca, buscando algún posible lugar propicio para la instalación de los hides en siguientes ocasiones. Por si acaso llevaba montado el 400 no fuera a ser que algún descuidado se pusiera a tiro. Por desgracia no tuve la precaución de llevarme el flash y no hubiera estado de más, porque hubo un par de pájaros imprudentes -un mito y un herrerillo- que tuvieron a bien dejarme tirarles unos disparos mientras me ocultaba como podía entre los matorrales de espinos. Ese sitio y otro punto un poco más hacia la montaña creo que pueden ser bastante prometedores a tenor de lo que vi pr allí circulando y de lo que pude hacer sin hide. Aunque no sea más que como testimonio ahí van las mejores de las que disparé:

mito1
mito2
herrerillo1
herrerillo2

Nikon D2x; Sigma 400mm f:5.6 APO


Fotos al fin…

17 Febrero 2009

Ya tenía ganas, hace mucho que no publicaba fotos por aquí, primero por el tiempo que hemos tenido, que no ha animado mucho a salir a hacer fotos y por otra parte por falta de tiempo ya que ando bastante liado.

El sábado y el domingo pude dedicarle un rato a apretar el botón, entre otras cosas para probar el equipo nuevo fuera del estudio.

No he tenido luego tiempo de procesar lo captado, que tampoco fue mucho ni de mucha calidad, pero por lo menos puedo publicar algo:

Hielo


Anuncio de un amigo, material para tienda

29 Enero 2009

No es mi idea usar esto para vender nada, pero un buen amigo tiene necesidad de vender un puñado de cosas destinadas a tienda fotográfica, todas en muy buen estado:

-Equipo fotocarnet Mitshubishi con impresora cp9550
-2 Mostradores para DLab
-1 Minilab DLAB1.

Si alguien estuviera interesado que me mande un mail para ponerle en contacto con mi amigo.

Gracias.


El otro fin de la fotografía tradicional.

5 Enero 2009

Pocos nos esperábamos, hace unos 7 años ahora, que la explosión del mercado digital fuera a ser tan rápida como luego fue. En realidad hasta las más optimistas previsiones auguraban una sustitución de los materiales tradicionales mucho más relajada y gradual; tanto es así que los principales fabricantes de cámaras literamente “se comieron” los últimos lanzamientos de equipos para película, especialmente en cuanto a compactas, pero también en gran medida en los segmentos bajos del mercado de las réflex. Y eso cuando aún faltaban muchos años para que este mercado, el de las cámaras réflex, tuviera la misma segmentación en el mundo digital que tenía en el de la película. Algo que sólo sucedió hace un par de años o poco más.

Esta explosión, como casi siempre que hay un gran cambio en un mercado, se llevó por delante muchas cosas, entre otras cosas el negocio del revelado de carretes que, hoy en día, es algo púramente residual. Yo recuerdo cuando tenía 5 o 6 tipos de película en la tienda ocupando unas cuantas estanterías… y ahora con tener 10-12 rollos de iso 200 voy cubierto para una temporada muy larga.

Sin embargo, una parte en la que el material tradicional, esto es basado en haluros de plata y revelado químico, ha aguantado muy bien hasta ahora: el del papel a color. Y esto es porque seguía siendo una alternativa real para seguir obteniendo impresiones fotográficas dignas de tal nombre, durables, de calidad y a buen precio. Esto se consigue gracias a los minilabs digitales: enormes equipos que, normalmente, basandose en el laser, exponen con precisión sobre papel foto-químico, nuestras imágenes digitales y luego se encargan de su revelado.

Sin embargo este mercado también está a punto de caer. Y posiblemente lo hayan matado los propios fabricantes de minilabs; ya que son máquinas treméndamente caras y muy difíciles de amortizar salvo que se tenga un volumen de trabajo enorme. Algo de lo que muy pocos profesionales de la fotografía pueden presumir hoy en día si nos ceñimos al mercado de aficionado. Y es que, un equipo de 30 o 40 mil euros, que te permite obtener impresiones en unos tamaños de papel bastante limitados (hasta 20×30 cm en los casos “económicos” y gracias), con el que estás expuesto a carísimas averías -entre piezas y horas de técnico cobradas a precio de oro-, con un consumo de electricidad de todo menos bajo, y con consumibles de caducidad bastante corta, especialmente válido para los químicos… es algo que pocas tiendas se pueden permitir a no ser que su volumen de revelados sea muy muy alto. Eso por no mencionar que requieren atención constante y que necesitan de personal que, por lo menos, sepa un poco de qué va el tema.

Esto ha hecho que paulatinamente, el mercado de impresiones en papel, haya ido aproximándose cada vez más al mundo de la impresión basada en tinta. Y en los últimos tiempos la cosa se empieza a precipitar:

-Por un lado las impresoras fotográficas profesionales han bajado tremendamente de precio, tanto de los propios equipos como de las tintas. Esto es válido tanto para las basadas en inyección de tinta, como para las basadas en sublimación. Los equipos son asequibles en tanto en cuanto son inversiones razonables amortizables en un tiempo corto de trabajo.

-Por otro lado la calidad de las impresiones ha crecido hasta igualar o superar las ofrecidas por las printers químicas, con equipos mucho más sencillos, menos voluminosos, menos propensos a averías y mucho más versátiles, pues se abre un abanico de posibilidades en cuanto a materiales y tipos de papel, sin más inversión que la del consumible en sí.

Y ojo, que no estoy hablando aquí de las impresoras fotográficas domésticas, basadas en tintas coloreadas; sino en las impresoras profesionales de sublimación y de inyección de tinta basadas en tintas pigmentadas. Que no son nuevas, ni mucho menos, pero que sí han mejorado sustancialmente en los últimos tiempos.

Así, nos encontramos con una migración general hacia las impresoras de gran formato basdas en entre 10 y 14 tintas pigmentadas, con una reproducción fotográfica equivalente o superior a la que se obtiene con las buenas printers foto-químicas, a menor coste. Esto es algo que cualquiera que visitase el último Fotoventas Digital pudo comprobar en persona: masiva presencia de plotters de Epson, Hp y Canon… y casi nula de equipos “tradicionales”.

¿Es el final de la fotografía tal y como la concebimos siempre? Pues si no ha muerto ya… muy poco le queda. Y entonces habrá caído el último bastión que le quedaba al material foto-químico.


A veces basta con mirar hacia arriba.

26 Septiembre 2008

Días de estos los tenía a menudo cuando vivía en el lado correcto del mapa (más arriba y más a la derecha que ahora). Daban mucho juego, no sólo por lo que este tipo de texturas aportan a una foto “normal”, sino por la luz suave y tamizada que se tiene en estas ocasiones para realizar retratos y fotos similares a cualquier hora del día.

A veces, simplemente, merece la pena apuntar hacia arriba y disparar.


Una marinera.

26 Septiembre 2008

Hace tiempo que no cuelgo fotos, como me ha pasado ya en otras temporadas; y esto se supone que es un blog con esa temática. El caso es que, por fortuna, ando todavía un poco liado de curro y no tengo mucho tiempo para ponerme con las fotos “extracurritales” y tengo un buen puñado en el cajón de “pendientes de procesar”.

Hoy, para mi salud mental, me he tomado una breve pausa entre dos trabajos y he procesado unas pocas.

Venga aquí una tomada con el motivo de la visita, este verano, del Amerigo Vespucio al puerto de Santander.


Sobre los JJ. OO. de Pekin 2008.

29 Agosto 2008

Mi primo ha publicado un excelente artículo sobre el desarrollo de los últimos JJ. OO. desde el punto de vista de un reportero gráfico.

http://www.quesabesde.com/noticias/juegos-olimpicos-pekin-2008-fotografo-victor-fraile,1_4484

Lectura más que recomendable.