III Festival de Músca Folk “Cantabria Infinita”. (I)

16 Julio 2008

Este año sí, este año pude volver al festival de música Folk que se orgainzaba por tercer año consecutivo, en San Vicente de la Barquera (Cantabria). Además este año fuí “armado” con la cámara. El año anterior no pude ir por motivos de trabajo y el primer año fuí sólo de espectador, sin cámara ni nada.

No tenía muchas esperanzas en cuanto a los resultados, pero alguna cosa medio decente ha salido; la parte buena ha estado en la cantidad de fotos relativamente nítidas que he obtenido con el 300mm f:4.5 de Nikon que me prestó Fran un buen rato, disparadas muchas a 1/40s y sin más estabilizador que el apoyo que la valla metálica que me separaba del escenario me ofrecía. La parte mala es el tremendo ruido que da la D80 a sensibilidades altas, insisto, mucho mayor que el que da la, tan denostada por “ruidosa” Olympus E-1; pero aún así los resultados serían aceptables en papel a los tamaños que suelo trabajar, que al fin y al cabo es lo que importa.

En esta primera tanda van unas cuantas de “Altan”.


Algo que tenía ganas de hacer, y siempre fui dejando.

24 Junio 2008

Tal y como se va desarrollando mi vida desde hace una temporada, hay muchas cosas, pequeños proyectos y demás… que se van quedando sin realizar o a medio terminar, inacabados en definitiva.

Uno de ellos, era la realización de un «HIDE» para hacer fotos de fauna. Tanto hace de esto, que cuando me puse a ello con un par de amigos de aquí, todavía no vivía a tiempo completo en León, y quedaban muchos años para el advenimiento de la «ola digital». Llegamos a construir el exterior, para tres personas y su equipo completo, a falta de encontrar una estructura rígida que nos permitiese transportarlo, montarlo y demontarlo con garantias. Pero nunca llegamos a pasar de ese punto.

La idea de hacerlo en malla de ocultación, definitivamente, funcionaba, y sólo necesitaba de una estructura para el asunto. Así que, sacando tiempo no sé de donde, me hice una estructura sencilla, muy sencilla, a base de tubería de PVC, que puede ser desmontada en tres partes… y este fin de semana, con la inestimable ayuda de mi señora madre, he dejado casi listo el recubrimiento de malla de ocultación, hasta el punto de que ya es funcional el «hide», a falta de rematar las costuras, instalar una manga para camuflar mejor el objetivo y abrir una pequeña ventana de observación.

Mi hide


Fotos por fín.

21 Junio 2008

El domingo pasado me pude tomar un descanso, y me puse a hacer unas fotos a las flores silvestres que tengo por la finca. Por desgracia este año ya me he perdido la floración de unas cuantas especies que se suelen dar en la ladera donde está mi finca (en esto también ha tenido parte de culpa el clima que hemos padecido este año) pero todavía había algo interesante, en particular tengo unas orquídeas bastante curiosas que igual publico en otro post… curiosas porque es la primera vez que las veo allí y porque son 3 veces más grandes que las que salen habitualmente (y que son unas de las que me he perdido).

Por otra parte quería coger más práctica en el manejo de la D80 y ver qué tal se desenvuelve con los objetivos que tenía, la conclusión es clara: los objetivos malos son malos y los que son buenos son buenos… cosa que no me pasa con la Olympus, porque los Zuikos son buenos o muy buenos, pero bueno.

De entrada me estoy dando cuenta de que obtengo un porcentaje de fotos movidas bastante alto, tirando dentro de los límites que usaba antes; al principio me preocupaba, pero ya he dado con el problema: el día que explicaron el tema de la ergonomía, el que diseñó esta cámara estaba en la cafetería o algo así. El problema es mío: estoy demasiado acostumbrado a cámaras con un agarre excelente (sin ir más lejos la E-1, pero antes la F5 o la FM2 con el motor) y la D80 no les llega, ni siquiera con la empuñadura, ni a la altura del betún… y eso que mis manos son pequeñas. Luego todos clamamos por estabilizadores de imágen… lo que hay que hacer es diseñar bien las cámaras, no hacerlas bonitas, pero bueno.

Por otra parte, el ruido a iso 400 es superior al de la “ruidiosa-oh-rasguémonos-las-vestiduras-que-nadie-se-la-compre” E-1 por un margen bastante amplio… se puede controlar y no me va a ser problema, pero las cosas son como son.

Y por último, pues me lo pasé bien haciendo macro un rato y usando flash de relleno (cosa que hacía un tiempo largo que no hacía) con el SB26 que ha revivido gracias al cambio de zapata; porque lo tenía parado desde que se me fue al suelo con la FM2 y el 180mm (que se llevó un toque en la rosca del filtro).

y he aquí los resultados; son fotos normalitas y sin pretensiones… pero después de varios meses sin hacer una sola foto por placer y sin publicar prácticamente nada por aquí, por lo menos que sirvan para dar testimonio de la finalizada primavera.


La (rápida) evolución en los soportes extraibles.

11 Mayo 2008

Como ya he comentado otras veces, y como muchas otras personas de mi generación, mi primer encuentro con la informática fue gracias a un Sinclair ZX Spectrum (de los del teclado de goma, encima) que me legó un primo mío allá por 1987, porque él se había comprado un Commodore 64. No mucho tiempo más tarde tuve mis primeras experiencias con todo un señor PC, en concreto un 8088 con 256Ks de RAM, que pronto dió paso, en el aula donde aprendía, durante el verano, a unos flamantes Amstrad PC 1512, que ya eran “potentes” máquinas con procesadores 8086 a 8 MHz, 512 Ks de RAM y gráficas CGA capaces de mostrar la increible cantidad de 4 colores a la vez… pero que por lo menos tenían modo gráfico (del que el primer PC que comenté carecía por completo). Por supuesto nada de discos duros, sólo diskettes de 5.25″ y 360Ks por disco.

De esto hace como 20 años, que puede ser mucho tiempo, pero en realidad, en términos de percepción y a escala humana, es antes de ayer. Éste es el motivo de este post, donde recopilo algunas de las formas más comunes de soportes de almacenamiento “removible”, que se han considerado alguna vez como estándar. Ahora que el equipo en el que escribo estas líneas tiene casi un Terabyte de capacidad de disco duro y 8 Gigas de RAM (por cierto, señores creativos de los anuncios de LiDL y Mediamarkt, “Giga”, en castellano, se pronuncia /Jiga/ como en la palabra “gigante”, no /yiga/ como hacen en sus anuncios; y, más en general, son “muchos Gigas”, no “muchas Gigas”). Capacidades que muchas veces pienso que me parecían inalcanzables en los tiempos en los que mi disco duro tenía 40MB y se hablaba en la prensa especializada de que no mucho más adelante tendríamos discos duros de 1GB…

memroriasmemrorias

Lo primero que aparece en la imagen es un vetusto disco de 5,25″, que como ya he comentado, tenía la increible capacidad de 360 Ks… y ahí entraba todo el MS-DOS 3.20, y casi cualquier programa de los que se usaban en aquellos primeros PCs “domésticos”; pero donde ahora a duras penas meteríamos una foto jpg de resolución baja (la que ilustra el post pesa casi 300ks). Pronto les dió el relevo su hermano de 3,5″, yo manejé durante mucho tiempo aún los de Doble Densidad, que tenían el doble de capacidad que los de 5,25″ homónimos, es decir, 720Ks, también conocí muchos ordenadores que no aceptaban discos de 3.5″ de Alta Densidad, como el que aparece en la imagen y, durante la época en la que casi era la única manera de transportar datos de un sitio para otro, los discos de Alta Densidad costaban 2 o 3 veces más caros que los de Doble, así que muchos de los que contábamos con unidades de Alta, sometíamos a los discos de Doble al taladrado para hacer el agujero en la parte inferior derecha del disco, que servía para que las unidades los distinguieran; así, a la larga, se producían errores en los discos… pero teniendo en cuenta que te ahorrabas una pasta, para todo lo que no fuera necesario mantener en el tiempo, merecía la pena. Los discos de Alta Densidad son los que han llegado casi a nuestros días (aún se usan de forma testimonial), con 1,44 MB de capacidad.

Lo que aparece debajo lo identificamos rápidamente: el CD-ROM supuso una auténtica revolución en el almacenamiento extraíble; en una época en la que muchos ordenadores no tenían discos duros de más de 210 MB y en la que muchos íbamos de acá para allá cargados con cajas de discos de 3.5″ (seguro que muchos se ven ahora mismo a ellos mismos cargando 40 o 50 discos de acá para allá); cuando era evidente que el diskette de 3.5″ se estaba empezando a quedar pequeño; de golpe aparece un soporte que, aunque no permite ser grabado en los primeros momentos, tiene 650MB de capacidad. Pronto empezaron a bajar los precios de las grabadoras, lo que supuso otra pequeña revolución; en los tiempos en los que las grabadoras eran de 2x o de 4x (media hora y un cuarto de hora de grabación por disco) y los CD-R costaban en torno a las 700 pesetas la unidad (4,20€/unidad) se empezaban a vender ya como rosquillas: por fin teníamos un medio de almacenamiento en el que poder transportar cantidades grandes de datos. En esta época los Discos Duros empezaban a llegar al Giga y pronto serían comunes los de 8 GB. Los CD’s no eran el mejor formato, pero los intereses industriales lo impusieron como estandar doméstico y el resto es historia. Otro gallo nos hubiera cantado si hubiesen triunfado los discos Magneto-Ópticos, que tenían más o menos el tamaño de un disco de 3,5″ pero llegaban a la capacidad de un CD (740MB) en aquellos momentos, pero los fabricantes propietarios del formato tuvieron poca vista.

Lo de los DVD’s es historia reciente, el éxito del formato, que ofrece como sabemos 4 GB de capacidad por disco, estaba cantado casi desde el principio; se han convertido en el medio de almacenamiento estandar, el que todos usábamos, junto con los CD’s para transportar grandes cantidades de datos hasta hace muy poco… porque en la actualidad, el verdadero sustituto del diskette, el formato que se puede considerar su heredero, es el que aparece a la derecha de la imagen y cuyo éxito ha venido de la mano de la fotografía digital: la memoria flash.

En la foto he puesto 3 fotos de tarjetas CompactFlash, para ilustrar su evolución; la primera me vino con la primera cámara digital que tuve, y es de 16MB; debajo tiene un Microdrive, de 1GB, en formato CompactFlash tipo II, que contiene un pequeñó disco duro dentro y que fue durante una buena temporada la única manera de tener tarjetas de alta capacidad a precios razonables. Debajo está una tarjeta “Extreme III” de 2GB, un formato común (incluso de hasta 16GB) entre los profesionales de la imagen digital, tipo I y de alta velocidad. Yo tengo, y uso, varias “Ultra II” de 1GB, la primera me costó más de 100€… la semana pasada he pedido una para un cliente; misma marca y modelo (Sandisk Ultra II de 1GB) y me ha costado 17€, casi 10 veces menos.

Aunque el formato CompactFlash es el mejor con diferencia entre las tarjetas de memoria, al llevar cada tarjeta su propia controladora y, por tanto, ser los problemas de compatibilidad y velocidad entre diferentes dispositivos prácticamente inexsitentes, además de tener un tamaño que las hace muy manejables sin dejar de ser compactas. El formato que se está imponiendo en dispositivos de pequeño tamaño, y no sólo cámaras de fotos, es el SD que aparece al lado: nació como sustituto de las primitivas SmartMedia, son más pequeñas y finas que las CF, pero no llevan su propio controlador, por lo que dan algún problema más (¿verdad Fran?) y ahora están en las PDA’s en casi todos los portátiles nuevos, en los portátiles ultra-compactos (como mi EEE-PC) incluso en los autorradios; si excluímos a las llamadas “llaves USB” es el formato de memoria flash más extendido… aunque no sea el mejor. Hasta el punto de que ha evolucionado para darnos lo que aparece debajo; ése diminuto trozo de plástico que contiene en su interior una memoria flash de 1GB de capacidad ,y que no es otra cosa que una tarjeta MicroSD, la que uso en mi teléfono móvil.

Ahora comparemos el tamaño de la micro SD de 1GB (y las de 2GB no son raras) y comparémoslo con el del disco de 5,25″ del principio, ése que muchos manejamos… pensemos en lo que supondría 1GB en discos de 5,25″ (sino he calculado mal, casi 3000 discos)…. ¿somos viejos de cojones, no?


Candiles y Barrenos otra vez en línea.

14 Abril 2008

Por diferentes circunstancias hemos tenido fuera de la circulación el blog “Candiles y Barrenos“, donde vamos dando cuenta de lo que estamos haciendo en relación a un antiguo proyecto al que, poco a poco, vamos dando forma.

Hoy que he tenido un rato, he vuelvo a ponerlo en marcha, aunque lleva sin actualizar desde el pasado otoño. Espero que vayamos metiendo más contenido sin tardar demasiado.

Me queda actualizarlo a WordPress 2.5, pero eso ya cuando tenga otro rato, por el momento funciona bien como está.


Revisión.

1 Abril 2008

Parte del encargo para el que he hecho las fotos del post anterior incluye otra foto ya publicada en este blog. Como no tenía guardada ninguna versión imprimible de la misma he tenido que volver a ponerme a editarla y he aprovecharlo para darle otra “visión” a la captura.

La foto en cuestión es esta:

Primera versión

y la que va a ir al encargo ha quedado así:

Versión definitiva

Que es más acorde con lo que vimos el día que la hice.


Algunas fotos (por fin) y sobre los archivos RAW (III)

31 Marzo 2008

Hace mucho que no cuelgo fotos por aquí, entre otras cosas porque no he hecho demasiadas por afición últimamente (y las de trabajo no son objeto de este blog). Cómo este pasado fin de semana he podido hacer alguna foto que, aunque han sido por encargo, también me han permitido pasar un poco el rato. Quiero usar también este post para abundar un poco más sobre las características de los archivos RAW y el porqué de sus enormes ventajas sobre los jpeg, que deberían considerarse sólo como archivos de finalización siempre que sea posible. Me extenderé más sobre el tema en próximos posts, pero quiero que éste sirva de continuación al que ya publiqué (aquí y aquí)hace algún tiempo sobre el tema y para paliar en parte lo que tengo pendiente con los compañeros de Tranvía Portal -aunque las fotos ahora no sean de temas ferroviarios-.

Aunque no es exclusivo de las réflex, el formato RAW se usa casi exclusivamente con estas cámaras debido a que, en ellas, no hay penalización en su empleo, cosa que no ocurre con las compactas -en las que la cámara queda bloqueada en cada disparo hasta que se vuelca la foto a la tarjeta, lo que suele demorarse varios eternos segundos-. En cuanto nos pica un poco la curiosidad por estos temas enseguida leemos o vemos que nos recomiendan usar RAW en casi todos los sitios, aunque así nuestras fotos no van a ser directamente utilizables sino que vamos a tener que “revelarlas” en nuestro ordenador.

En un archivo RAW lo que nuestra cámara graba en la tarjeta no es una “foto” sino los datos que ha capturado el sensor, sin procesar. Sobre esto abundaré más en próximos artículos pero, entre otras ventajas, el hacer esto nos permite no asignar ningún balance tonal de forma definitiva y aprovechar al máximo las capacidades del captador de nuestra cámara; además de un mayor grado de corrección y aprovechamiento de nuestras fotos. Cuando guardamos un jpeg en cámara estamos desperdiciando una enorme cantidad de información de la que se capta en cada disparo, porque en un jpeg sólo podemos guardar 8 bits de información por pixel y canal, mientras que en RAW estaremos guardando, como poco, 12.

Pero veamos lo que puede significar esto en imágenes y, sobre todo, por qué no es cierto lo que se dice en algunos sitios, como la web de Ken Rockwel, por ejemplo, de que no hay ventajas en el uso de archivos RAW.

Esta foto está tomada a media mañana el domingo pasado en un exterior bien iluminado, no es una foto en condiciones extrañas ni muy forzadas y esto es lo que obtendríamos en un disparo en jpeg:

obtenido en jpeg

¿Esto es todo lo que podemos obtener de un disparo en esas condiciones? ni mucho menos. De entrada, el uso del formato RAW ya nos permite corregir, de manera muy sencilla, la ligera desviación cromática que presenta esta foto sin tener que preocuparnos del balance de blancos en cada toma o de si perderemos calidad al corregir el color en el jpeg (cosa que no siempre es sencilla y, desde luego, más complicada que actuar sobre el deslizador del balance de blancos del revelador de RAWs). Esto es lo que obtenemos ajustando bien los niveles y el balance de blancos en nuestro revelador RAW:

Después del Revelado

Pero, además, aprovechamos para pasar la imagen a nuestro programa de edición a 16 bits por canal (nuestro archivo RAW tiene 12 bits por canal) para no perder información y poder ajustar luego los niveles por zonas sin que haya pérdida de calidad o, al menos, que ésta sea mínima y en cualquier caso menor que la que tendríamos usando un archivo jpeg. Tras un procesado de unos pocos minutos obtenemos esto:

Una vez procesada

Foto que ya puedo guardar en jpeg a 8 bits por canal para hacer lo que quiera con ella, porque ya no voy a tener que editarla mucho más (es más o menos lo que quería conseguir cuando hice el disparo). Aunque en su versión definitiva va en blanco y negro:

Y esto es lo que quera conseguir

Por supuesto esto no es más que un pequeño ejemplo de las ventajas de utilizar el modo RAW de nuestras cámaras. En próximos artículos me extenderé explicando someramente la mejor forma de exponer cuando usamos este formato para aprovechar al máximo las propiedades de nuestro captador digital… y hay tutoriales extensísimos sobre las diferentes formas de revelar este tipo de archivos con diversos motores de revelado, pero espero que pueda servir de refencia rápida sobre el tema y para iniciar un hilo de artículos más extensos.


Más sobre el permiso fotográfico en Adif.

12 Marzo 2008

Ya he hablado alguna vez sobre el tema del permiso fotográfico que exige Adif para la toma de fotografías en los andenes de las estaciones. Lo que en principio son lugares de público acceso y donde nada está prohibido… salvo que lo esté. En este caso no hay normativa alguna que impida la toma de tales imágenes, pero aun así Adif exige un permiso para el que no existe norma legal alguna… este año al menos ya consta la referencia hacia el tratamiento de los datos personales según la Ley de Protección de Datos (antes no se decía esta boca es mía al respecto).

La existencia de tal permiso, que regula algo que no está prohibido y que no necesita regulación se fundamenta, según Adif, en la “seguridad”, algo tan estúpido que no se sostiene por muchas vueltas que se le quieran dar. Tal y como queda meridanamente claro en el siguiente enlace: Permisos para todos aunque sean terroristas.


Nubes.

19 Febrero 2008

Hace un par de fines de semana estuvo Fran por estos lares y aprovechamos para realizar una toma de contacto por tierras bercianas.

Aunque parece que la cosa no cundió como debiera, nos regaló esta estampa de la térmica de Compostilla sobre un mar de nubes; tomada desde el aparcamiento del mirador de Las Médulas.

Nubes

Datos de la imagen: Olympus E-1, AIs Nikkor 300mm f:4.5 IF-ED + TC1.4x (tomado todo prestado del sr. Fran, que yo iba con la de formato medio)


Continúa el goteo…

27 Diciembre 2007

Sigo sin tiempo para ponerme un rato a seleccionar fotos del puente de la Constitución, pero como he tenido que procesar un par de ellas que quiero regalar… pues vamos a aprovechar para colgarlas aquí.

Cerca de Llanes

Horadada en el temporal