La (rápida) evolución en los soportes extraibles.

11 Mayo 2008

Como ya he comentado otras veces, y como muchas otras personas de mi generación, mi primer encuentro con la informática fue gracias a un Sinclair ZX Spectrum (de los del teclado de goma, encima) que me legó un primo mío allá por 1987, porque él se había comprado un Commodore 64. No mucho tiempo más tarde tuve mis primeras experiencias con todo un señor PC, en concreto un 8088 con 256Ks de RAM, que pronto dió paso, en el aula donde aprendía, durante el verano, a unos flamantes Amstrad PC 1512, que ya eran “potentes” máquinas con procesadores 8086 a 8 MHz, 512 Ks de RAM y gráficas CGA capaces de mostrar la increible cantidad de 4 colores a la vez… pero que por lo menos tenían modo gráfico (del que el primer PC que comenté carecía por completo). Por supuesto nada de discos duros, sólo diskettes de 5.25″ y 360Ks por disco.

De esto hace como 20 años, que puede ser mucho tiempo, pero en realidad, en términos de percepción y a escala humana, es antes de ayer. Éste es el motivo de este post, donde recopilo algunas de las formas más comunes de soportes de almacenamiento “removible”, que se han considerado alguna vez como estándar. Ahora que el equipo en el que escribo estas líneas tiene casi un Terabyte de capacidad de disco duro y 8 Gigas de RAM (por cierto, señores creativos de los anuncios de LiDL y Mediamarkt, “Giga”, en castellano, se pronuncia /Jiga/ como en la palabra “gigante”, no /yiga/ como hacen en sus anuncios; y, más en general, son “muchos Gigas”, no “muchas Gigas”). Capacidades que muchas veces pienso que me parecían inalcanzables en los tiempos en los que mi disco duro tenía 40MB y se hablaba en la prensa especializada de que no mucho más adelante tendríamos discos duros de 1GB…

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Lo primero que aparece en la imagen es un vetusto disco de 5,25″, que como ya he comentado, tenía la increible capacidad de 360 Ks… y ahí entraba todo el MS-DOS 3.20, y casi cualquier programa de los que se usaban en aquellos primeros PCs “domésticos”; pero donde ahora a duras penas meteríamos una foto jpg de resolución baja (la que ilustra el post pesa casi 300ks). Pronto les dió el relevo su hermano de 3,5″, yo manejé durante mucho tiempo aún los de Doble Densidad, que tenían el doble de capacidad que los de 5,25″ homónimos, es decir, 720Ks, también conocí muchos ordenadores que no aceptaban discos de 3.5″ de Alta Densidad, como el que aparece en la imagen y, durante la época en la que casi era la única manera de transportar datos de un sitio para otro, los discos de Alta Densidad costaban 2 o 3 veces más caros que los de Doble, así que muchos de los que contábamos con unidades de Alta, sometíamos a los discos de Doble al taladrado para hacer el agujero en la parte inferior derecha del disco, que servía para que las unidades los distinguieran; así, a la larga, se producían errores en los discos… pero teniendo en cuenta que te ahorrabas una pasta, para todo lo que no fuera necesario mantener en el tiempo, merecía la pena. Los discos de Alta Densidad son los que han llegado casi a nuestros días (aún se usan de forma testimonial), con 1,44 MB de capacidad.

Lo que aparece debajo lo identificamos rápidamente: el CD-ROM supuso una auténtica revolución en el almacenamiento extraíble; en una época en la que muchos ordenadores no tenían discos duros de más de 210 MB y en la que muchos íbamos de acá para allá cargados con cajas de discos de 3.5″ (seguro que muchos se ven ahora mismo a ellos mismos cargando 40 o 50 discos de acá para allá); cuando era evidente que el diskette de 3.5″ se estaba empezando a quedar pequeño; de golpe aparece un soporte que, aunque no permite ser grabado en los primeros momentos, tiene 650MB de capacidad. Pronto empezaron a bajar los precios de las grabadoras, lo que supuso otra pequeña revolución; en los tiempos en los que las grabadoras eran de 2x o de 4x (media hora y un cuarto de hora de grabación por disco) y los CD-R costaban en torno a las 700 pesetas la unidad (4,20€/unidad) se empezaban a vender ya como rosquillas: por fin teníamos un medio de almacenamiento en el que poder transportar cantidades grandes de datos. En esta época los Discos Duros empezaban a llegar al Giga y pronto serían comunes los de 8 GB. Los CD’s no eran el mejor formato, pero los intereses industriales lo impusieron como estandar doméstico y el resto es historia. Otro gallo nos hubiera cantado si hubiesen triunfado los discos Magneto-Ópticos, que tenían más o menos el tamaño de un disco de 3,5″ pero llegaban a la capacidad de un CD (740MB) en aquellos momentos, pero los fabricantes propietarios del formato tuvieron poca vista.

Lo de los DVD’s es historia reciente, el éxito del formato, que ofrece como sabemos 4 GB de capacidad por disco, estaba cantado casi desde el principio; se han convertido en el medio de almacenamiento estandar, el que todos usábamos, junto con los CD’s para transportar grandes cantidades de datos hasta hace muy poco… porque en la actualidad, el verdadero sustituto del diskette, el formato que se puede considerar su heredero, es el que aparece a la derecha de la imagen y cuyo éxito ha venido de la mano de la fotografía digital: la memoria flash.

En la foto he puesto 3 fotos de tarjetas CompactFlash, para ilustrar su evolución; la primera me vino con la primera cámara digital que tuve, y es de 16MB; debajo tiene un Microdrive, de 1GB, en formato CompactFlash tipo II, que contiene un pequeñó disco duro dentro y que fue durante una buena temporada la única manera de tener tarjetas de alta capacidad a precios razonables. Debajo está una tarjeta “Extreme III” de 2GB, un formato común (incluso de hasta 16GB) entre los profesionales de la imagen digital, tipo I y de alta velocidad. Yo tengo, y uso, varias “Ultra II” de 1GB, la primera me costó más de 100€… la semana pasada he pedido una para un cliente; misma marca y modelo (Sandisk Ultra II de 1GB) y me ha costado 17€, casi 10 veces menos.

Aunque el formato CompactFlash es el mejor con diferencia entre las tarjetas de memoria, al llevar cada tarjeta su propia controladora y, por tanto, ser los problemas de compatibilidad y velocidad entre diferentes dispositivos prácticamente inexsitentes, además de tener un tamaño que las hace muy manejables sin dejar de ser compactas. El formato que se está imponiendo en dispositivos de pequeño tamaño, y no sólo cámaras de fotos, es el SD que aparece al lado: nació como sustituto de las primitivas SmartMedia, son más pequeñas y finas que las CF, pero no llevan su propio controlador, por lo que dan algún problema más (¿verdad Fran?) y ahora están en las PDA’s en casi todos los portátiles nuevos, en los portátiles ultra-compactos (como mi EEE-PC) incluso en los autorradios; si excluímos a las llamadas “llaves USB” es el formato de memoria flash más extendido… aunque no sea el mejor. Hasta el punto de que ha evolucionado para darnos lo que aparece debajo; ése diminuto trozo de plástico que contiene en su interior una memoria flash de 1GB de capacidad ,y que no es otra cosa que una tarjeta MicroSD, la que uso en mi teléfono móvil.

Ahora comparemos el tamaño de la micro SD de 1GB (y las de 2GB no son raras) y comparémoslo con el del disco de 5,25″ del principio, ése que muchos manejamos… pensemos en lo que supondría 1GB en discos de 5,25″ (sino he calculado mal, casi 3000 discos)…. ¿somos viejos de cojones, no?


El momento del cambio…

27 Febrero 2008

Ha llegado la hora de actualizar material informático. Llevo mucho tiempo trabajando con unos equipos bastante antiguos (en términos informáticos, claro) que siguen dando el callo a fuerza de paciencia y de mantenimiento -y gracias a aportaciones de los colegas en algunas ocasiones-. El caso es que esto empieza a no dar más de sí y tengo que ir pensando en renovar.

Cuando tenga todo más avanzado pondré por aquí lo que voy a poner nuevo por si alguien quiere hacer algún comentario al respecto, que nunca estarán de más.

De paso esta renovación va a servir para realizar un test en serio de lo que puede ofrecer Linux en el mundo de la imagen. Ya que voy a tener que estar un tiempo parado para realizar el cambio voy a ver si la nueva versión de El Gimp me permite funcionar en condiciones pese a sus defectos evidentes… y también quiero probar Cinelerra como editor de video. Si soluciono los 2 pilares fundamentales de mi trabajo, es muy posible que pueda basar el grueso de mi trabajo en Linux, cosa que me alegraría sobremanera dado que es algo que aún no he podido hacer.

El mayor problema que le veo a El Gimp, a parte de que la interfaz la diseñó alguien con muy mala leche, es que sigue sin soportar más de 8 bits por canal, algo que puede ser un serio inconveniente en algunos trabajos, aunque las posibilidades de revelado del ufRAW lo intentan compensar…

En el tema del video el problema lo veo más por el lado de la autoría del DVD, que veo muy verde en el mundo Linux. El Cinelerra parece que es un programa solvente, aunque tengo que comprobar cómo va a funcionar el proceso completo de captura (y en qué formato la realiza y cuanto ocupa), edición (qué puede hacer en tiempo real y qué no) y exportación…

Posiblemente tenga que resolver alguna compatibilidad de hardware y cosillas de esas… así que en breve iré poniendo posts sobre la nueva “aventura”.

Que Su Espaguetosa Albongosidad me coja confesado.


Mi cámara favorita…

11 Noviembre 2007

Me preguntaba el sábado un lector, por correo electrónico, que cuál era mi cámara favorita… A estas alturas creo que he expuesto en varias ocasiones que el valor que le doy a este tipo de cosas a la hora de valorar mi trabajo o una foto es más bien nulo. Pero cierto es que cuando se lleva un tiempo trabajando en esto, o en este mundo como aficionado, se llega a coger más cariño a ciertas cosas porque, sin que sean en términos absolutos mejores o peores que otras, se adaptan a tus gustos, a tu mano, a tu ojo… o a la forma de trabajo que usas.

En este sentido mi cámara favorita es, precisamente, una que a penas he usado un par de veces en mi vida: La Olympus OM-2sp. Una cámara muy infravalorada en su tiempo pero que tiene las prestaciones justa que a mí me gustan: un buen fotómetro (excelente) un fotómetro puntual vinculado al modo manual; muy buenos objetivos, un excelente visor y un tamaño contenido y manejable.

¿Mi equipo ideal? Pues posiblemente una Olympus OM-2sp con un 35mm f:2.0… y, sí, es de película, pero me da igual.


Artículos pendientes.

18 Octubre 2007

Tengo desde hace tiempo varias cosas pendientes de completar, yo diría que demasiadas incluso. No tengo demasiado tiempo para ponerme a teclear últimamente y las he ido introduciendo y dejando colgadas. Mi intención es ir completando todos los artículos que he ido dejando colgados poco a poco y el objetivo de este post es recordármelo a mí mismo entre otras cosas.

Tengo pendientes:

-Completar el artículo sobre el funcionamiento del Flash.

-Completar el artículo sobre el funcionamiento del AF.

-Publicar un artículo sobre el funcionamiento de la Medición Multisegmentos.

-Publicar un artículo sobre la montura K.

En particular, el último, lo tengo ya en papel desde los tiempos de las cámaras de películas, diferenciando funcionamiento por marcas y cámaras. Creo que lo puedo aprovechar casi todo, pero tendré que adaptar muchas cosas teniendo en cuenta los tiempos que corren. Además, veo que van a salir bastante grandes y tenerlos dispersos en el conjunto del blog me parece que no es la mejor forma de presentarlos, por lo que supongo que crearé páginas diferenciadas al estilo de la que ya tengo de la montura F.

Tampoco pretendo que sean manuales irrefutables sobre estos temas, sino índices que permitan entender de forma fácil y rápida cada uno de los temas… para llegar al fondo de la cuestión siempre exisitirán referencias mejores.


Olympus E-3 presentada.

17 Octubre 2007

Pues ya se presentó. Todavía es muy pronto para conocer muchas cosas sobre la nueva cámara pero ya podemos aventurar algunas cosillas en base a lo que se ve en la presentación y en las “hands-on previews” que han publicado algunos sitios* de la red.

La cámara es un poco más grande que la E-1, sobre todo crece en altura para alojar el pentaprisma de mayor tamaño, que encima tiene flash incorporado, lo que lo hace aún mayor. Personalmente, me sobra por completo ese flash y hubiera preferido una luz auxiliar para el AF que sí lleva la E-1 y de la que carece la E-3 (usa ráfagas del flash auxiliar, mucho menos útiles a mi entender).

Actualización: En una de las pocas “hands-on preview” que hay colgadas hay un pase de diapositivas con diferentes vistas de la E-3; entre otras aparecen varias comparándola lado a lado con la E-1; en una de ellas se observa la E-3 con el flash desplegado, lo que permite observar el tamaño real del pentaprisma. Pues bien, la supresión del flash integrado hubiera dado una cámara sólo unos mm más elevada que la E-1; además del consiguiente aumento de la rigidez de esa zona al no tener piezas móviles. Teniendo en cuenta que el FL-20 no es caro (menos para un usuario serio dispuesto a invertir en este tipo de equipo) y que en montarlo y encenderlo no se tarda sustancialmente más que en levantar y esperar a la carga del integrado… sigue siendo un misterio para mí cuáles son las ventajas reales de equipar con un flash integrado este tipo de equipos perjudicando su robustez y su tamaño.

Al desplazarse la montura hacia el centro del cuerpo la empuñadura ya no tiene tanto espacio ni profundidad como en la E-1… esperemos que no suponga una merma en la ergonomía, que bastante afectada se ve en otros parámetros:

-No tiene torreta de modos, ahora hay que pulsar botón y girar dial.

-No tiene mando para el AF, ahora hay que pulsar botón y girar dial.

-Cambia la disposición del dial frontal: ahora está por debajo del botón de disparo, me resulta más cómodo por encima, como en la E-1. Pero además el dial principal pasa a ser el posterior en lugar del frontal. Normalmente diría que lo prefiero así, pero en la E-1 es al contrario lo que dificultará el uso de ambas cámaras de forma simultánea. No entiendo el cambio.

Actualización: El cambio de dial principal al trasero viene asociado con un cambio en la localización de algunos mandos como el del ISO, que pasan a la parte frontal. Siendo así (se me pasó por alto en la primera vista) no veo el cambio nada problemático, sobre todo si se puede configurar qué dial actúa sobre qué parámetro de la imagen como sucede en la E-1 y asumo que así va a ser.

-Parece que no hay mando para cambio rápido del punto de AF. No creo que usase más que el central… pero habrá quien lo eche en falta: sobre todo en las reviews de la web. Fijo que va a dar igual lo bueno que sea el sistema: ya tienen un punto para criticarlo duramente.

-Una de las ventajas de la E-1 era que cada botón y mando hacían una sola cosa: eso es muy bueno para manejar la cámara rápidamente, aunque suponga muchos botones y mandos. Ahora parece que hay botones con más de una función y eso no me gusta demasiado, aunque a todo se acostumbra uno.

Actualización: Como comentan aquí, efectivamente los botones del lado izquierdo son multifuncionales. Al pulsarlos efectúan una operación u otra según usemos el dial frontal o el trasero; personalmente prefiero que cada botón haga una sola cosa, como ocurría en la E-1. Quizá es una de las cosas que menos me gustan de lo que llevo visto de la E-3, hubiera preferido un selector MAPS y de modos AF por “hardware” en lugar de meterlos en botones que, además, tienen otra función. Al menos el cambio de parámetro es un paso: mantener pulsado y girar, soltar para activar; en lugar del pulsa, suelta, mueve y confirma de, por ejemplo la Canon 20D.

-La empuñadura vertical me parece, como ya dije alguna vez, una cagada tremenda: la carga posterior es más lenta e incómoda que la lateral y hace que la empuñadura crezca en volumen. Nunca he tenido problemas con la E-1 por usar 2 tipos de baterías. Nunca entendí las críticas a esto, máxime cuando las baterías de la empuñadura te daban una autonomía brutal.

-El nuevo 12-60mm f:2.8-4 no es mucho más grande que el 14-54; desde Olympus dicen que se han esforzado en hacerlo tan bueno como el 14-54… si es así será un gran objetivo; aunque prefiero el anillo de enfoque electrónico al mecánico, raro que es uno.

Por lo demás, me gustan los avances implementados, aunque muchas cosas me son bastante superfluas, empezando por la estabilización de imagen y pasando por la pantalla abatible… pero supongo que en ciertos ámbitos serán bienvenidas.

En cualquier caso me parece, por el momento y falta de conocer más sobre ella, una digna sucesora de la magnífica E-1.

*En dpreview.com el sr Askey ha tenido una pataleta porque no le han dejado cámara para hacer la “preview”. Es lo que tiene ignorar a la E-400 (porque-no-se-vende-en-USA) o calificar a las cámaras como le sale a uno de la punta del miembro, siendo absolutamente parcial, obviando los aspectos que uno quiere y exagerando los que le interesan.


Nueva Olympus

16 Octubre 2007

Me voy a permitir una excepción a la norma que me autoimpuse de no usar el blog para comentar novedades de cámaras y demás equipamiento. Y lo hago porque faltan pocas horas cuando escribo estas líneas para que Olympus presente la que será su nueva cámara “top” reemplazo de la E-1 que algunos tenemos en muy alta estima. Y hago la excepción no sólo porque estoy muy satisfecho con la E-1 que muchos han denostado (y no pocos sin haberla usado) y espero lo mismo de su sucesora; sino porque me ha sorprendido la expectación que ha despertado esta cámara, sobre todo teniendo en cuenta que muchos llevan dando por muerto al sistema 4/3 desde que nació.

Existen muchos rumores sobre las especificaciones. Y se han lanzado muchos más, algunos parecen tener visos de ser realidad otros han quedado descartados  y otros que han pasado por los prototipos y han sido descartados en favor de otras tecnologías, como parece que va a ocurrir con el “Live-View” mediante 2 sensores que, supuestamente, va a dar paso al mismo tipo de implementación que tiene la Panasonic L-10 y las nuevas Nikon: AF por detección de constraste y uso del sensor principal para generar la imagen.

En cualquier caso quedan pocas horas para conocer la verdad y en esta página tenemos la cuenta atrás… mañana más.


La Tecnología Fotográfica por partes, el flash I

8 Agosto 2007

El flash electrónico es un accesorio tan extendido como poco comprendido, muchas veces lo usamos incorrectamente y muchas otras no lo usamos en situaciones donde nos sería realmente útil. Mi intención es resumir brevemente su uso en un par de post, dedicando el primero a explicar cómo funciona el propio aparato y cuales son los diferentes modos de funcionamiento que nos podemos encontrar en la actualidad; y dejando para el segundo su utilización práctica.

Sin entrar a explicar nada sobre su construcción, el flash electrónico es un dispositivo que produce un destello de breve duración y bastante potencia luminosa, lo que lo hace ideal para su uso como luz auxiliar para usos fotográficos. Si bien la duración del destello tiene muchas ventajas, también tiene el inconveniente de que, a veces, es complicado entender bien cómo funciona y cómo se debe utilizar correctamente.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que el flash no lo podemos usar, en principio, combinado con cualquier velocidad de obturación. Las cámaras más habituales (reflex de un objetivo) llevan obturadores de plano focal con los cuales es necesario “sincronizar” el destello. Existe una velocidad máxima utilizable que se denomina velocidad de sincronización y que se suele abreviar coloquialmente como “velocidad de sincro” o “sincro. Ésta es la velocidad más rápida a la que vamos a poder utilizar un flash en nuestra cámara; suele estar en torno al 1/160s llegando a 1/250s en las cámaras de gama más alta (unas pocas consiguen 1/500s pero esos casos los comentaré a parte). Si usamos un flash externo a una velocidad más alta lo normal es que nos aparezca una parte del fotograma sin iluminar, debido a que el destello no se ha podido realizar de forma completa en el instante en el que el obturador está completamente abierto.

Una de las cosas que más suele costar asimilar es que, en el uso de flash electrónico, la velocidad de obturación no interviene en la ecuación; siempre que nos encontremos por debajo de la velocidad de sincronización el destello del flash entra completo en la obturación, es decir, entra siempre toda la luz que emite el flash, por lo que el obturador no controla la cantidad de luz que viene del flash. Lo voy a exponer con un ejemplo: tenemos un objeto en una mesa y lo iluminamos con el flash de forma que quede bien expuesto -cómo hacer esto ahora no importa- y apagamos todas las luces de forma que toda la luz que reciba el objeto provenga del flash. En este caso, si hacemos una serie de disparos con flash a, por ejemplo, 1 segundo, 1/4 seg y 1/125 seg… el resultado será exactamente el mismo, porque toda la luz proviene del flash y estamos dentro del rango de sincronización.

Teniendo claro qué no influye sobre el flash vamos a ver qué es lo que sí influye; en el manejo del flash tenemos que tener en cuenta tres parámetros: la sensibilidad (iso), el diafragma y el número guía del flash.

Vamos a empezar por lo complicado: el manejo de un flash totalmente manual, sin automatismos de ningún tipo y sin control alguno por parte de la cámara, que sólo se va a encargar de su disparo. En todos los flashes compactos (los que se usan comúnmente fuera del estudio) viene explicitado su Número Guía, o NG. Este número es el que nos viene a indicar la potencia del aparato en términos utilizables, ya que un NG de 32 nos quiere decir que si el flash dispara a plena potencia, para un sujeto que se encuentre a 1 m de distancia tenemos que usar un diafragma de f:32 con iso 100. Así que, a partir del NG podemos saber qué diafragma tenemos que utilizar teniendo en cuenta la distancia al sujeto…

Éste es un método muy preciso que nos permite tener muy controlada la iluminación que recibe el sujeto por parte de flashes manuales, en los que muchas veces podemos, además, elegir potencias parciales de disparo que aumentan su versatilidad… Pero no es un método rápido y, por lo tanto no es práctico para muchos usos en los que no podemos perder tiempo en calcular la distancia al sujeto, ajustar la potencia del flash, el diafragma, etc… Así aparece el primer automatismo para el flash, lo que se conoce generalmente como Flash Automático o modo Auto.

El modo Auto.

El modo automático supuso una enorme simplificación en el manejo del flash. Se incorpora en el flash un pequeño sensor apuntando hacia delante, que recibe la luz reflejada por el sujeto, lo que permite olvidarse de distancias y de cálculos: es el propio flash el que ajusta su potencia en relación a la luz que recibe del sujeto.

A partir de aquí, según el flash, podemos encontrarnos con que el automatismo está disponible para un número determinado de diafragmas… que el flash se comunica con la cámara sin que le tengamos que indicar nosotros nada o que tengamos que ajustar en el flash todos los parámetros para que funcione correctamente, pero el concepto es bastante sencillo y efectivo: para un diafragma y sensibilidad ajustados el flash comienza a emitir luz y la va midiendo con su sensor, cuando el sensor detecta que el nivel de luz ya es el adecuado, corta el destello y el sujeto queda bien expuesto; todo sucede en fracciones de segundo y sin que el usuario tenga que calcular distancias ni tener en cuenta números guía.

El modo auto tiene, no obstante, algunos inconvenientes:

-El sensor está en el flash, por lo que si usamos filtros en el objetivo hay que corregir en el flash en base al factor del filtro, además, no cubre el mismo encuadre que el objetivo que tenemos montado y no sabemos si está recibiendo la luz del sujeto que a nosotros nos interesa o de otro cercano situado por delante o detrás de él.

-Tenemos que tener en cuenta, con algunos flashes, que la comunicación con la cámara puede ser poca o inexistente, por lo que se puede volver lenta la operación si cambiamos de diafragma o sensibilidad…

El modo TTL.

Una importante evolución en el uso del flash, que sortea todos los inconvenientes del modo “auto” es el flash TTL, que se generaliza a partir de finales de los ‘80 y simplifica enormemente el funcionamiento de este accesorio. TTL proviene de “Trought The Lens” es decir “a través del objetivo” y es en eso en lo que se basa su funcionamiento.

El funcionamiento del flash TTL es, en esencia, el mismo que el del modo “auto”: hay un sensor que se encarga de medir el destello y cortarlo cuando ha iluminado correctamente al sujeto. Lo que ocurre es que, en este caso, el sensor ya no está en el flash, sino que está en la cámara y recoge la luz a través del objetivo, lo que tiene indudables ventajas:

-El flash pasa a estar totalmente controlado por la cámara, no tenemos que preocuparnos de ajustar en él ningún parámetro, ni sensibilidades ni diafragmas.

-Se gana enormemente en precisión al recoger el destello mediante el objetivo: el sensor recibe luz del encuadre.

-Se puede usar cualquier tipo de filtro y el sistema no se ve alterado.

Aquí nos encontramos, además, con otra enorme ventaja: el sensor del flash se dispone de forma que no sólo mide la luz que llega por el objetivo, sino que mide la luz que refleja la propia película (medición OTF -On The Film- en la película) por lo que se llega a unos niveles de perfección impresionantes en el uso del flash.

El modo TTL “estandar” funciona bastante bien, pero tiene algunos inconvenientes que se van solventando poco a poco, por ejemplo, en el modo TTL “estandar” el sistema de flash no tiene un cálculo previo de distancia (en Auto tampoco) por lo que es posible que el destello sobreexponga al sujeto desde el inicio o deje el fondo demasiado oscuro.

Estos inconvenientes se van solventando por parte de los diferentes fabricantes con diversos modos TTL “avanzados” que incoporan diveras mejoras, como sensores de medición que analizan diversas zonas del encuadre, el envío de la distancia de enfoque al sistema de flash para tener un cálculo previo para el destello o el uso de un destello auxiliar anterior al principal para evaluar la potencia total a utilizar… El nivel de perfección al que se llega en las cámaras de película es impresionante al utilizarse la luz reflejada en la propia película, en tiempo real.

Con la llegada de las reflex digitales pronto empiezan a aparecer las primeras quejas sobre los sistemas de flash, ya que no logran igualar el rendimiento de las cámaras de películas. Esto sucede porque las características de reflexión de los sensores digitales son totalmente diferentes de las que teníamos con la película y las células de medición de flash no realizan adecuadamente su trabajo. Las cámaras que intentan realizar el mismo tipo de medición de flash: sobre el captador y en tiempo real, fallan estrepitosamente y los fotógrafos tienen que volver a usar el “viejo” modo auto utilizando el sensor del flash.

Aún hoy no se logrado solventar del todo la diferencia: los modos TTL de las actuales reflex digitales no miden el destello del flash durante la exposición, como hacían las cámaras de película, sino que se tienen que basar en un cálculo previo de las condiciones de la toma y confiar en que no van a variar durante el disparo. Esto se hace, básicamente de 2 formas:

-El sensor del flash está en la caja del espejo y mide un predestello auxiliar sobre la cortina del obturador (de color gris) que se usa para calcular el destello principal; el predestello se emite después de subir el espejo y antes de abrir el obturador. Es el caso de Nikon con el modo D-TTL o de las cámaras reflex Olympus, por ejemplo.

-Se usa el mismo sensor para el flash que para la luz ambiente, se usa un predestello de medición con el que se intentan complementar la medición para luz ambiente y flash; el predestello se realiza con el espejo bajado (y es más perceptible por el sujeto al estar más separado en tiempo del destello principal). Es el caso de los modos i-TTL de Nikon o E-TTL de Canon.

Cada sistema tiene sus ventajas y sus inconvenientes y, en las actuales cámaras aún no se ha llegado a igualar el rendimiento obtenido con las de película, por el simple hecho de que no se puede realizar la medición durante la exposición y en tiempo real como se hacía en aquellas. El único sistema que nos proporciona un control total de la situación es del uso del flash totalmente manual… pero es considerablemente más lento. En la práctica, se pueden conseguir buenos resultados casi con cualquier sistema ofrecido por cualquier marca… una vez que conozcamos bien cómo funciona y nos demos cuenta de cuales son sus puntos débiles para poder compensarlos adecuadamente.


Pentax, nichos de mercado, clientes y actitudes.

22 Febrero 2007

    La fotografía sufrió una pequeña revolución a mediados del siglo pasado, en mi opinión tan importante como la que supuso el lanzamiento de la primera Leica que usaba película de 35mm. Me refiero al momento en el que las comopañías Japonesas entran en escena hasta comerse el mercado. De entonces vienen las “Cinco Grandes” que son: Canon, Minolta, Nikon, Olympus y Pentax.  Ahora por el camino se nos ha quedado Minolta, que se ha reencarnado en Sony; el resto siguen dando guerra con mayor o menor fortuna.

La pequeña del grupo siempre fue Pentax, lo cual hizo que tuviera que ofrecer algo diferente para no desaparecer. Pentax es responsable de algunos avances importantes: suya fue la primera cámara con un fotómetro TTL o la primera cámara reflex comercial con autofocus. En su historia, nos ha dejado pequeñas “joyas” del material fotográfico, como las MX, LX o Z-1p siempre apoyando sus cámaras con excelentes objetivos como los fantásticos “Limited”.

Pentax y Nikon decidieron mantener su montura con la llegada del autofocus pero, mientras en Nikon pronto aparecieron múltiples incompatiblidades cámara/objetivo que han llegado hasta nuestros días (ahí tenemos la D40, que no opera objetivos sin motor de enfoque) en Pentax las incompatibilidades son mínimas (y las que hay son bien recientes). Pentax siempre ha procurado que casi cualquier objetivo funcione en casi cualquiera de sus máquinas, por ejemplo, cando sacó una serie de objetivos con zoom motorizado, el anillo del zoom permitía también su uso en modo totalmente mecánico.

Una de las cosas que siempre se puso como pega del sistema de Pentax era la ausencia de objetivos con motor de enfoque, aunque para mí esto es más una necesidad comercial que real, Pentax anunció junto con su nueva K10D el lanzamiento de 2 objetivos con motor de enfoque; el problema está en que sólo esa cámara soporta esa nueva característica, con lo que lanzarían 2 objetivos compatibles únicamente con una cámara…

Pentax ha resuelto el problema de forma, a mi entender, brillante. De entrada la energía al motor de enfoque se transmite a traves de los 2 mismos pines que se usaban antaño en los zooms motorizados (por lo que, por poder y si no fuera por el formato APSc de las digitales, actualizando software cualquier cámara con montura KAF2 completa podría operarlos), tanto es así que la K10D es compatible con las funciones de zoom motorizado de los objetivos que lo equipan. Pero, además, ha incorporado el mecanismo de enfoque tradicional completo por lo que el resto de digitales que no pueden operar el motor de enfoque, siguen conservando el AF con los nuevos objetivos. La K10D usa el motor del objetivo y el resto de cámaras pueden enfocar usando el de la propia cámara…

De como solucionar bien un problema.


El nuevo camino del formato medio, la jugada Hassel.

10 Octubre 2006

El mercado del formato medio ha estado limitado, desde la popularización del “paso universal”,  al segmento profesional y a algunos aficionados extraordinariamente exigentes; esto hizo que, con el paso del tiempo, muy pocas incorporaciones superfluas que iban apareciendo en sus hermanas pequeñas pasasen a las cámaras de formato medio, sencillamente, no se necesitaban. Así, los sistemas AF sólo aparecen cuando ya había bastantes cámaras digitales con nosotros y sólo de la manera más lógica: usando un único sensor central (¿para qué más en estas cámaras?); los sistemas de fotometría tampoco han incorporado grandes cosas, la mayoría se mantiene en las mediciones centrales y puntuales… y poco más.

La principal característica de los sistemas de formato medio ha sido siempre, salvo contadas excepciones, como Pentax, su modularidad. En un sistema de formato medio típico, no sólo podemos cambiar los objetivos, sino los visores e, incluso, los respaldos para usar varios tipos de película o, en los últimos tiempos, para alternar película y digital en pocos segundos. Debido a esa modularidad, unos cuantos fabricantes han desarrollado respaldos de formato medio que se podían acoplar a diferentes cámaras: tú, por ejemplo, tenías una Hasselblad H-1 y la podías usar con respaldos de Kodak o Phase-One, o de quien fuera.

Las cosas no pinta fáciles en este segmento de mercado, por el camino han quedado clásicos como Bronica o marcas con productos de gran calidad como Contax; en la actualidad sólo sobreviven Hasselblad, Mamiya y Rollei. Pentax ha presentado una evolución de su 645 (no modular) llamada a ocupar el nicho bajo del mercado digital del formato medio; en principio va a llevar un sensor de “sólo” 18Mpx. con formato de encuadre de 1.3x; parece ser que, pese a no ser modular, el sensor se podrá cambiar en sucesivas evoluciones de la cámara. Parece una cámara destinada a ser económica para lo que se estila en el formato medio digital, de manera que los que en su día invirtieron en equipo de Pentax 645 puedan dar el salto a digital sin demasiados esfuerzos; no me parece mal camino, la verdad.

Mamiya, tras pasar dificultades, ha presentado la ZD, de 22Mpx, primera cámara digital integral de formato medio; además ha lanzado un respaldo digital para sus 645AF-D con las mismas características, de forma que se puede optar por un cuerpo compacto, integral, o por un respaldo para complementar a las de película (para las que ya existen respandos de terceros fabricantes).

Hasselblad dio en su día la sorpresa con el lanzamiento de su primera cámara de formato 6×4.5, que rompía con la tradición (incluso en su diseño); una cámara muy avanzada técnicamente, con objetivos AF, pero incompatible con el resto de accesorios de la marca y sin la mayor baza de Hassel hasta la fecha, las ópticas Zeiss, que en el formato 6×4.5 ostentaba en exclusiva la fenecida Contax; así que presenta unos, por otra parte excelentes, objetivos Fujinon que incluyen un zoom 50-110 y varias focales fijas, echando se a faltar un tele largo (algo que no se ha solucionado hasta la fecha). Sin embargo, la H-1 y su posterior evolución (más preparada aún para el digital) la H-2 tienen una gran acogida y muchos respaldos digitales se diseñan incluso pensando en ellas, copiando su diseño para que la integración sea total. Con la compra por parte de Hasselblad de la casa Imacon, cambian, no obstante la tornas; el sistema deja de ser abierto y, con la H-3, se convierte en un sistema cerrado. La H-3 se vende con un respaldo propio y no es compatible con los respaldos digitales anteriores, además se presenta un 28mm que tampoco es compatible con las cámaras anteriores (pese a compartir montura) y se anuncia que ningún accesorio futuro lo será. En definitiva se deja abandonados a los dueños de las H-1 y H-2,  cámaras con muy pocos años en el mercado.

Pero la casi olvidad Rollei viene al rescate; pese a que no tuvo mucho éxito su 6008AF, presenta ahora un nuevo sistema abierto que ofrece a los fabricantes de respaldos, como Sinar para que vendan con sus propias marcas; tiene todas las carcaterísticas de la magnífica 6008, con una ergonomía mejoradísima, mejor sistema de AF y, sobre todo, compatiblidad con todos los objetivos anteriores, los de Schneider… y los de Zeiss (el sistema de Rollei es, con mucho, el más completo); además es compatible con los respaldos de 6×4.5 anteriores y se está preparando uno nuevo de 6×6 (ya que los anteriores carecían de motor y en esta cámara es necesario). Una intersantísima opción que le puede poner caras las cosas a Hasselblad.

Lo malo, como siempre, es el precio de estos aparatos, que supera los 30mil €


Photokina 2.006.

2 Octubre 2006

Y finalizó la edición de 2.006 de la feria de fotografía más importante del mundo.

Y todos los fabricantes presentaron sus novedades; y entre todas no había nada revolucionario, y pasó lo de siempre.

De lo que hemos visto podemos observar varias cosas en cuanto al mercado de aficionado:

- Los 10Mpx se convierten en el estandar “de facto” del mercado, tanto en reflex como en compactas. Una vez aquí no sé hasta que punto seguirá la carrera del megapixel, dado que las necesidades normales están perfectamente cubieras. (nótese que no digo que se haya igualado a la película).

- Todos los fabricantes de cámaras reflex, excepto Nikon, han reconocido que el polvo era un problema, todos menos Nikon, incorporan algún tipo de sistema de eliminación del polvo en el sensor.

- Aquí no se arriesga ni el “Tato”; todo lo presentado sigue parámetros bien establecidos o aprovecha tecnologías de sobra conocidas; las revoluciones para otro momento.

Lo más representativo de todo lo que se ha visto, según mi punto de vista:

- Canon: La Eos 400D, más de lo mismo con un sistema similarmente igual (que decían en “Airbag” al de la marca maldita, o sea que funcionará, resulta curioso viniendo de la única marca que aseguró repetidas veces que el polvo no era un problema.

-Nikon: La D80, mejora sensiblemente a su antecesora la D70; en particular lleva un visor de verdad y un sistema de AF bastante más eficiente, los 2 puntos más flacos de la D70; le veo la pega de usar tarjetas SD, las entiendo para compactas por aquello del tamaño, pero una reflex… Además presenta un par de objetivos, un 18-135, que se podían haber ahorrado, y la esperadísima versión AF-S y VR del 70-300, que habrá que ver cómo es ópticamente, porque el anterior era así como malo. Carl Zeiss presenta 4 nuevas ópticas de enfoque manual (y sin chip) con montura F, 2 angulares y 2 macros.

-Sistema 4/3: La ultracompacta E-400 junto con 2 objetivos igualmente ultracompactos
, desgraciadamente menos luminosos y peor construidos que hasta ahora; el 14-50 de Leica sale a la venta de manera independiente y se presenta el esperadísimo 25mm f:1.4 de Leica con mogollón de cristal dentro y con unas expectativas muy altas; Leica presenta su propia versión de la L1 de Panasonic. Sigma presenta el 18-50/2.8, el 300-800/5.6 y el 24/1.8 en montura 4/3 y anuncia que, el año que viene, todos sus objetivos estarán disponibles para el sistema; el 24/1.8 es interesante por lo barato, pero es la versión para paso universal con una montura diferente, por lo que es demasiado voluminoso para lo que representa en el sistema.

-Pentax, una vez abandonados el criticado nombre “*ist” para sus cámaras, presenta la sustita de la *istD, la K10D, una cámara con interesantísimas características, con sellado ambiental y prestaciones al más alto nivel, para competir de tú a tú con los grandes; lleva un sistema de reducción de polvo similar al de la Sony Alpha-100 y un sistema propio de estabilización de imagenen el sensor; además Pentax presenta sus primeros objetivos con motor de enfoque, con lo que su gama púramente digital es, posiblemente, la más completa, incluyendo focales fijas y zooms; curiosamente la montura de la K10D recupera los contactos que originalmente se usaron para transmitir energía al motor del zoom en las ópticas que disponían de él, supongo que ahora se usarán para los motores de enfoque.

-Sigma: presenta la SD14, evolución interesante de sus anteriores reflex, con imporantes mejoras como el uso de baterías de litio, la disponibilidad de una empuñadura vertical, un visor en condiciones y un sistema de enfoque muy mejorado. Incorpora un nuevo sensor Foveon de 4,6 Mpx que puede ser muy interesante si su rendimiento es bueno; por desgracia se resiste a abandonar su montura propietaria (SA) y es la única marca que sólo puede montar sus propios objetivos -construyendo Sigma, objetivos compatibles para todas las demás-. Además presenta una no menos interesante compacta, con el mismo sensor, de tamaño APS-c y un objetivo de focal fija equivalente a un 28mm en paso universal, si éste es bueno, podemos estar ante el resurgir de las compactas “nobles”. Además presenta un 18-200mm estabilizado, pero vamos, estabilizado o no, la misma castaña de siempre.
-Fuji: presenta la esperadísima S-5pro, con el mismo sensor de la S-3 pero ahora íntegramente basada en la D200 de Nikon, una tremenda mejora.

-Hasselblad: Presenta la incomprensible H-3 con la que se pueden cargar el mercado del formato medio digital que ya era bastante precario; es cómo la H-2 pero con un respaldo propietario y sin posibilidad de usar respaldos de otros fabricantes, además las nuevas ópticas sólo son compatibles con la H-3, no con la H-2 ni H-1… Algún “erudito” no se entera de que va la fiesta y, como la marca la anuncia como la primera reflex digital de 48mm, (me pregunto que será la Mamiya ZD entonces), especula con el hecho de que su sensor sean 2 de 24×36 unidos… Ahora resulta que los sensores de 36×48 son nuevos en el mercado, los que llevan funcionando desde hace años en los respaldos de diversos fabricantes no sé lo que son; pero vamos, en la línea de los últimos tiempos del erudito.

Y, así a bote pronto, es lo que más me ha llamado la antención. En España lo podremos ver casi todo, a poco bien que se lo monten las marcas, en el Photoventas de noviembre, que tiene la misma periodicidad que Photokina, aunque es mucho más modesto.