El fotómetro… Midiendo la luz.

Ya he hablado en este blog sobre los sistemas de enfoque automático y, aunque no he terminado con el tema, quiero hacerlo ahora del otro sistema que ha experimentado una evolución más acusada en el mundo de la fotografía junto con el ya visto: el fotómetro. No es éste un artículo destinado a desentrañar los misterios de medición de la luz, ni un curso sobre exposición, ni voy a hablar de las escalas de sensibilidades, velocidades o diafragmas… eso está en los cursos.

Aunque mucha gente no es consciente de ello al hacer fotos, para conseguir una foto correcta, ni muy clara ni muy oscura, es necesario medir la luz disponible en la escena para ajustar los sistemas de exposición de la cámara. Esto se realiza mediante un sistema disponible en la actualidad en todas las cámaras de uso habitual que se denomina comunmente fotómetro, aunque su nombre correcto es el de exposímetro. En las cámaras compactas, sobre todo cuando las hacemos funcionar de manera totalmente automática, su funcionamiento suele ser totalmente transparente para el usuario, que se limita a componer la imagen en el visor y disparar. Sin embargo este funcionamiento “transparente” no ha sido siempre tal, como supongo sabrán la mayoría de los que hayan utilizado alguna vez una cámara en modo totalmente manual.

Desde el punto de vista de la fotometría en la fotografía tenemos que marcar una fecha a partir de la cual cambia la concepción de la medición de la luz; en 1.983 la casa japonesa Nikon lanza la FA que incorpora un sistema fotométrico desconocido hasta la fecha, denominado AMP (“Advanced Multi-Parttern” o Multi Patrón Avanzado). Este sistema se basa en el uso de un sensor especial que divide la escena en varios segmentos analizando la luz en cada uno de ellos para obtener la medición final… volveremos sobre esto más adelante, pero este sistema, más conocido como “medición matricial” cambió el panorama fotográfico en adelante.

Centrándonos, como otra veces, en las cámaras de 35mm y sus derivadas actuales, desde la popularización del formato una de las preocupaciones de las marcas fue ofrecer al usuario un sistema de fotometría que simplificase la medición de la luz a la hora de captar la foto. Las primeras cámaras no disponían de fotómetro integrado y la medición, o bien se hacía mediante un fotómetro “de mano” o bien se hacía a “ojímetro”; ya en los años ’50 del siglo pasado empiezan a popularizarse modelos con fotómetros acoplados al sistema de exposición, aunque la medición de la luz se realiza de manera externa (es decir, no se mide la luz que capta el objetivo sino mediante una célula externa a éste). El siguente paso lógico (que dio Pentax, por cierto) fue presentar una cámara con un fotómetro integrado… y que medía la luz a través del objetivo, es lo que se conoce como fotómetro TTL (Through The Lens) lo que no sólo permite una precisión mucho mayor al usar el propio objetivo como medio de entrada, sino que acelera la toma de imágenes.

Los primeros fotómetros TTL eran, básicamente, de 2 tipos: integrales o centrales. La medición integral, la más simple, mide la luz en todo el encuadre sin darle más relevancia a ninguna zona concreta; tiene el inconveniente de que es fácil que la medición se vea afectada si la escena presenta zonas con mucha más luz que otras sin que podamos saber bien qué partes están afectando más a la medición. El fotómetro central (o medición ponderada al centro) pretende ser un poco más “preciso”. También tiene en cuenta la luz del encuadre completo pero, en este caso, se le da mayor peso a la zona cental del mismo. Esto se ha realizado de manera diferente en distintas marcas y modelos pero, por simplificar la explicación, se suele considerar un círculo de unos 12cm en el centro del encuadre al que se le suele dar un “peso” del 75% dejando el 25% restante para el fondo; en algunas cámaras éste círculo incluso aparece reflejado en el visor, como es el caso de la mayoría de cámaras reflex de la marca Nikon, por ejemplo. La relación entre el centro y el fondo también puede variar, incluso dentro de la misma marca, siguiendo con el ejemplo de Nikon nos encontramos con relaciones de 60/40, 75/25 e, incluso 80/20, suele ser bueno consultar el manual de nuestra cámara para conocer lo que hace realmente en este modo de medición. La medición central, que ha sido la única que se ha ofrecido con la mayoría de las cámaras reflex en los ’70 y ’80 tiene la ventaja de que es bastante precisa y es fácil de entender, ya que sabemos lo que estamos midiendo y cómo lo estamos haciend; no obstante también presenta problemas en casos de escenas con iluminaciones complicadas y es necesaria la experiencia del fotógrafo que debe interpretar la medición facilitada por el sistema para ajustar correctamente la exposición en cada caso.

Como el mercado evolucionaba hacia una mayor automatización de todos los sistemas, el fotómetro no podía ser menos; muchas cámaras ya ofrecían en estos años sistemas de exposición automáticos o semi-automáticos en los que el fotógrafo sólo tenía que ajustar el diafragma y la cámara calculaba la velocidad o, aunque más raro, al revés, incluso había alguna con sistemas de exposición totalmente programados en los que la cámara ajustaba tanto la velocidad como el diafragma… faltaba un sistema más preciso de fotometría.

En los primeros años ’80 surgen una serie de cámaras, de orientación profesional, que le dan una vuelta de tuerca al sistema de fotometría y se consiguen los fotómetros más precisos hasta entonces, de hecho, en algunos aspectos no han sido superados aún. Estas cámaras, la Olympus OM-2, Nikon F3, Pentax LX… en esencia no eran otra cosa que exposímetros centrales, pero se da un cambio total en el modo de funcionar: pasan de tener el sensor en el pentaprisma a tenerlo en la base del espejo, de manera que reciben la luz reflejada, antes del disparo, por un espejo auxiliar situado por detrás del principal y, aquí está la novedad, también reciben la luz reflejada por la película mientras dura la exposición… de esta manera se puede controlar de forma precisa la luz que está recibiendo la película y se adapta el tiempo de exposición incluso en el caso de que la luz cambiase durante la exposición.

Sin embargo, como ya dijimos, el salto se produce en 1.983 con la aparición del sistema AMP que presenta Nikon en la FA. La FA equipa dos sensores fotométricos, situados en el pentaprisma, uno a cada lado del ocular, estos sensores están subdividos, a su vez, en 3 segmentos, de manera que se superponen para, cubriendo el fotograma entero, tener 5 zonas de medición de luz independientes en el encuadre. El fotómetro deja de ser un instrumento “tonto” y empieza a tomar sus propias decisiones -aunque, para bien o para mal, si dar información al fotógrado sobre esas decisiones-. El sistema, ahora, no sólo incluye un sensor que mide la luz sino un pequeño ordenador que, basándose en la luz que recoge cada segmento y en una base de datos incorporada, es capaz de distinguir situaciones complicadas que un fotómetro tradicional no resuelve corretamente.

Desde entonces, y siempre con Nikon ligeramente en cabeza, absolutamente todas las marcas han desarrollado algún tipo de medición multisegmentos.

Nikon ha continuado desarrollando su medición matricial basada en el esquema original de 5 segmentos hasta hace bien poco, la F90 supuso la incorporación de 3 segmentos auxiliares más (tenía 8 ) que cubrían el área del sensor de enfoque para integrar ambos sistemas, la F60 usaba el mismo principio (con 6 segmentos al tener un sensor AF de menor área) y las F100, F80 y sus derivadas (como la D100) usaban un sensor de 10 segmentos en los que había 5 principales, iguales a los originales y 5 auxiliares para cubrir los 5 puntos de enfoque… Sólo las últimas cámaras de película, las F75 y F55 se apartaron de éste esquema para incluir sensores de medición con una distribución diferente pero, para entonces, estaba claro que la medición matricial de Nikon iba a seguir un nuevo caminio: el iniciado por la F5, que incorporaba para medir la luz un sensor CCD de 1.005 pixeles que, no solo mide la luz sino también el color de la escena, siendo el método usado en todas sus cámaras actuales, incluso la más sencilla D50 que incopora un sensor simplificado en pixeles pero no en capacidades.

Canon optó en sus primeras Eos por incorporar un sistema similar al de Nikon, con 6 segmentos, aunque, con posterioridad, en sus cámaras hemos podido observar una curiosa evolución en número y disposición de los segmentos de los sensores, apostando casi desde el principio por la integración de los sistemas de medición y AF.

Minolta pionera en el AF, se unió en su segunda gama de cámaras AF, con la 7000i al carro de la medición multisegmentos, siendo pionera, una vez más, al integrar los sitemas de medición y AF. En esta gama Minolta apuesta por un sistema de medición multisegmentos que podíamos considerar más bien como una medición central “avanzada” ya que utiliza un sensor para el “fondo” y 5 que cubren el tradicional círculo de 12 mm en el centro del encuadre que se usaba para la medición central. Pero en su gama “xi” aparece el sensor de 14 segmentos en “panal” que se ha venido usando hasta la desaparición de la marca y que, con más segmentos, sigue usando Sony en su nueva Alpha 100. Este sensor funciona de forma integrada con el AF para, detectando la posición del sujeto en el encuadre, desplazar el peso de la medición a esa zona.

Pentax comenzó, con su gama SF, usando un sensor de 8 segmentos, que mantuvo en su gama Z, para pasar a un sensor de 6 segmentos en sus MZ (usando uno 2, centro y fondo, parecido a la medición central pero más selectivo en sus cámaras de gama más baja), usando en la actualidad uno con más segmentos en sus cámaras digitales pero siguiendo, en esencia, el mismo principio que Nikon: medición de todos los segmentos y comparación con biblioteca de imagénes.

Olympus fue la última en subirse al carro y la que ha venido usando el sistema más sencillo hasta épocas bien recientes, sus primeras reflex digitales usaban el mismo sensor que sus últimas reflex, lo que ellos llaman “medición ESP -Electro Selective Parttern-” que no es otra cosa que un sensor de sólo 3 segmentos… no obstante es la viva prueba de que no siempre más segmentos suponen mejor medición puesto que sus cámaras con 3 segmentos: como la E-1 o la E-300 prueban que se puede tener un muy buen fotómetro multi-segmentos con un número muy limitado de ellos a condición de que el sistema esté bien programado. Las nuevas cámaras, E-500 y E-330 incorporan sistemas de más segmentos que han mejorado sólo ligeramente el rendimiento de sus antecesoras, mostrándose más como una decisión de márketing que como una necesidad real.

Continuara…

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2 comentarios sobre “El fotómetro… Midiendo la luz.

  1. menuda plasta… pero interesante. ¿esto no vendrá porque el otro dia te pregunté que metodo de medición me aconsejabas poner?…

  2. Jajajajaja, no hombre no, esto ya lo tenía casi terminado del todo hace varias semanas, me faltaban sólo un par de cosas y sólo he tenido tiempo ahora para publicarlo.

    En la continuación me meteré un poco más a fondo en cómo funciona el fotómetro.

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