Como críos.

Aprovechamos la nevada que ha dejado esta última y atípica ola de frío para hacer algo que no habíamos hecho este invierno: hacer el tonto en la nieve. En el puerto de Vegarada, en la montaña central leonesa, limtando con Asturias, había una buena capa de nieve, tanta que el paisaje parecía de mentira.

Hace muchos años haciendo más o menos lo mismo, con un trineo igualito a uno de los que llevamos ahora, me pegué un soberano gorrazo que me obsequió con una bonita lesión de rodilla que aún me acompaña. Como buen ser humano, esto no me ha impedido seguir haciendo el bobo en cuantas ocasiones he podido… incluyendo el seguir tirándome cuesta abajo por la nieve encima de un trineo o de un plástico o de lo que se tercie.

Cierto es que no dió para mucho la cosa esta vez… pero de las auténticas locuras, para bien o para mal, no guardo demasiados recuerdos gráficos, tal vez porque al estar yo implicado en ellas nadie estaba para grabarlas o fotografiarlas.

Así que cuelgo aquí esto que grabó mi amigo Héctor el domingo con su cámara de hacer afotos digitales, con la que se defiende bastante bien a pesar de tener la pantalla totalmente estropeada. De paso, me sirve para colgar mi primer video en yotube y enterarme de cómo funciona el tema.

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Aprovechando el finde.

Si me hubiera planteado el fin de semana de otra manera, seguramente hubiera obtenido mejores resultados fotográficos. Pero también es probable que no me lo hubiera pasado tan bien y, como lo importante en los días de descanso es eso, lo doy por bien empleado.

De hecho los resultados son tirando a malos, pero de ellos se extraerán otros mejores, si no se tuerce nada, no mucho más adelante.

Y, de paso, me sirve para probar la cámara después del paso por el SAT… sin problemas, por fortuna.

Gata Carey

Un par de simpáticas gatas carey se dejaron fotografiar en Valle de Vegacervera, había un buen grupo, curiosamente todas gatas carey. Las gatas carey (tricolores) son siempre hembas.

Datos de la imagen: Olympus E-1, Zuiko Digital 14-54mm f:2.8-3.5, Photoshop CS.

Rebaño recogendose

También nos encontramos con estas ovejas, que todavía aprovechaban esos pastos, libres de nieve, antes de entrar en el establo.

Datos de la imagen: Olympus E-1, Zuiko Digital 40-150mm f:3.5-4.5, Photoshop CS.

REE

Esta línea de alta tensión se puede recorrer con la vista a lo largo de muchos kilómetros en el páramo leonés, pasa justo por encima de una interesante zona húmera, la Laguna del Rey.

Datos de la imagen: Olympus E-1, Zuiko Digital 40-150mm f:3.5-4.5, Photoshop CS.

Cambio de estación.

No es una foto de este año, no es una foto maravillosa, pero me sirve para dar la bienvenida a la nueva estación, que entrará el miércoles, ya llegan las flores ya se marchan los frios (que no hemos tenido este año a penas)… aunque, para llevar la contraria, para esta semana aquí dan hasta nieve; eso sí yo hoy he estado en manga corta todo el día en la montaña.

Vinca en Valdepiélago

Datos de la imagen: Olympus E-1, Zuiko Digital 14-54mm f:2.8-3.5, procesada en Adobe Photoshop 7.0

Ritmos diferentes.

Cuando uno se sumerge en la vorágine digital se acostumbra a tener sus fotos disponibles en el momento de la toma, con lo que cuando se llega al ordenador ya se está listo para hacer lo que se necesite con ellas. Por eso, aunque durante muchos años se haya estado usando película, a veces resulta extraño el no tener las fotos directamente en el momento del disparo.

Mi cámara de formato medio, otrora principal equipo para trabajar, se ha convertido ahora en mi cámara favorita para mis momentos de afición, entre otras cosas porque cuando se es dolorosamente consciente de que cada disparo te está costando dinero, tiendes a estudiar más lo que tienes en el visor antes de apretar el botón de disparo. Pocas veces he estado tan satisfecho con los resultados de un solo carrete como lo estoy con los 15 fotogramas del último, parte de los cuales se muestran en el anterior post. Por supuesto no son 15 obras maestras, ni mucho menos, pero el resultado es considerablemente superior a lo que suele venir comparativamente en una tarjeta de 1GB (96 fotos) cuando salgo con la digital… Ahora lo que tengo es que utilizar el mismo principio de trabajo con la digi: pensar mucho el disparo; porque por mucho que se pretenda lo contrario, el disparo sin coste hace que a todos se nos vuelva muy ligero el dedo índice a la hora de disparar.

Del último fin de semana en mi tierra me volví con 3 grupos de fotos: las del cargadero de Dícido y alrededores, las del cementerio protestante de Cazoña y las tomadas el domingo por la mañana en la dársena de Puerto Chico, aprovechando la pequeña regata en sus proximidades. Aún no he finalizado el rollo donde están la mayor parte de estas fotos, con lo que me había planteado no subir nada hasta finalizarlo. Pero como la última foto del rollo anterior ya pertenece a éstas, voy a colgarla aquí, como anticipo.

Me sirvió este agradable paseo en buena compañía, para comprobar lo ridículo de la obsesión por el rendimiento en las sensibilidades altas de nuestras digitales. Una mañana de domingo de invierno en el norte de España (que no tiene precisamente la misma luz que Malta) puede ser una buena muestra de lo que te puedes encontrar como condiciones “de calle”. Y yo acabé utilizando un polarizador y un filtro de densidad neutra de 2 pasos para poder mantener la velocidad por debajo de 1/500 con diafragmas entre f:5.6 y f:11; ocurriendo que, sin el uso de estos filtros, obtenía más profundidad de campo de la que deseaba. Y en formato medio no es que suela sobrar la profundidad de campo, precisamente. Sensibilidad utilizada: iso 400, saquen sus propias conclusiones.

recogiendo

El único punto negativo, si es que se le puede llamar así, es que constaté que el 150mm, un magnífico objetivo para retrato y otras aplicaciones donde viene bien tener un teleobjetivo no muy largo, se me queda demasiado corto en algunas circunstancias. A ver si puedo adquirir un 200mm cuando me haga mayor. Aunque, primero, tengo que rescatar mi laboratorio de b/n del olvido.

Datos de la imagen: Zenza Bronica ETRSi, Zenzanon PE 150mm f:3.5, filtro polarizador, sobre Kodak Portra BW 400. Escaneado a 8 bits, editado en Photoshop CS bajo Windows 2000.

Patrimonio (casi) olvidado.

En este mundo del ladrillo y la especulación, en el que también se juega con la tremenda ignorancia, muchas veces fomentada, de parte de la sociedad sobre ciertos aspectos de su propia cultura e historia, no es raro que lo que debería ser patrimonio histórico, conservado, mimado y fomentado, termine sus días bajo la piqueta, el soplete o bajo los cimientos de una nueva urbanización de lujo.

A veces tenemos suerte, y parte de lo que se tendría que tener por monumento, se conserva, unas veces por meras casualidades y otras por verdadero interés cultural.

cargadero de D�cido

La oriental de Cantabria, y la aledaña de Vizcaya, fue antaño una importante zona minera, donde se explotaron numerosas minas dedicadas al hierro que, aún hoy, puede encontrarse sin dificultad en la zona; para movilizar este mineral se construyó una red ferroviaria muchas veces propia de cada mina, a veces circulando por el mismo borde de los acantilados (donde, además, se situaban algunas de las minas); hubo también no menos de 6 cargaderos de mineral, para dar salida al mineral por vía marítima, alguno realmente curioso. Dos de ellos, realmente espectaculares, sobrevivieron al olvido hasta los años ’80; pero una galerna se llevó por delante el magnífico cargadero de Piquillo, el mayor de todos los de la zona, que se encontraba muy deteriorado y descuidado… y en lugar de restarurarse, fue desguazado.

cargadero de D�cido

Hoy sólo nos queda el cargadero de Dícido, en Mioño, reconstrucción a menor escala del original, destruido en la Guerra Civil. Ha sido un verdadero milagro que llegara a nuestros días y es un auténtico monumento al pasado minero de la zona. Por no mencionar lo espectacular de sus proporciones, en particular la pilastra de apoyo. Tiene la declaración de Bien de Interés Cultural y en la zona empieza a existir interés por recuperar el pasado minero… pero empieza a pedir una restauración a voces, como comenté en otro post anterior.

cargadero de D�cido

Otro Bien de Interés Cultural, es el cementerio protestante de Cazoña, en Santander, situado en medio de un barrio residencial, en plena ciudad. Es una pequeña finca en la que se creó un cementerio para los no católicos a cargo de diversas donaciones internacionales. Hace muchos años que dejó de utilizarse y ha sido vandalizado en diversas ocasiones por lo que hoy se encuentra cerrado a cal y canto. No obstante es una muestra de enorme valor sobre el pasado de la ciudad… y diversas fuentes apuntan a su desaparición con fines urbanísticos (vamos a chupar de las comisiones) en lugar de lo que debería ocurrir: su restauración y puesta en uso como parte del patrimonio cultural de la ciudad. No ha sido hasta este año cuando lo he visitado en persona, tras oir hablar de él durante toda mi vida… y a pesar de haber vivido bastante cerca durante 20 años; al menos lo he llegado a conocer antes de que caiga bajo el ladrillo, porque me temo que ése va a ser su destino.

cementerio protestante de Cazoña cementerio protestante de Cazoña

Datos de las imágenes:

Cargadero 1: Zenza Bronica ETRSi, Zenzanon PE 150mm f:3.5

Cargadero 2: Zenza Bronica ETRSi, Zenzanon PE 50mm f:2.8 filtro degradado naranja.

Cargadero 3: Zenza Bronica ETRSi, Zenzanon PE 75mm f:2.8 filtro degradado naranja.

Cementerio (ambas): Zenza Bronica ETRSi, Zenzanon PE 50mm f:2.8

Todas: Kodak Portra BW 400, escaneado a 8 bits. Edición en Adobe Photoshop CS bajo Windows 2000

Tardes de mar y playa.

Salvo 2 o 3 años en los que la pisé poco, mi infancia y adolescencia está muy vinculada a la playa o al mar. Aunque no precisamente con la implicación que suelen tener esas palabras para mucha gente, sobre todo de interior.

Desde niño, el momento del año en el que más me gusta estar en la playa es cualquier fecha fuera del verano, en especial el otoño. Liencres en pleno temporal es un espectáculo digno de ser contemplado.

De mis estancias en esas playas tengo un montón de disparos, algunos hechos por mí y otros de cuando era crío a cargo de mi padre. La mayoría de los míos dejan bastante que deseear, pero de vez en cuando echo una mirada al archivo a ver si puedo rescatar algo.

Un paseo por la orilla

Datos de la imagen: Pentax K1000, SMC-M 50mm f:2.0, Fomapan 400 revelado en Kodak HC110; escaneado a 16 bits lineal.