El tranvía de León, parte II. Post-elecciones.

Parece que ya tenemos alcalde decidido en León y que va a ser el que tenía que haberlo sido hasta ahora si no le hubirean hecho la 3-2 el gominolo y el pelines, pasándose uno de ellos por el forro de los gitanales el pacto anti-transfugismo, ése que firmó la misma persona que hace unos días proponía otro para que “gobernase la lista más votada” y que, ahora que resulta que ésa no ha sido la suya, hace como que no ha dicho nada, claro. Pero como la política cada día me la seda más, porque todos cojean más o menos del mismo pié y quien más quien menos tiene un fantasma en el armario, un amigo constructor o una cara de hormigón armado, vamos a centarnos en lo que se supone que tiene que venir: el tranvía.

Compruebo con alborozo como mi anterior post sobre el tema ha traído bastante cola, pero también veo que siempre hay gente dispuesta a reir la gracia al político de turno y que no es capaz de ver las cosas como son: si son de los nuestros son buenas, aunque nos digan que 2+2 son 5; lo que ocurre es que, como dice Fuckwosky, con esta gente no puedes ponerte a discutir porque no se trata de que digan que son 5 sino que te dicen que son una constelación próxima a Alfa Centauri… en este caso, 2+2=soterramiento y tranvía.

Yo les propondría a todos estos “soterradores” que se dieran una vuelta por Europa, a ver cuantos tramos de ferrocarril no metropolitano (es decir, NO VALEN LOS METROS) se encuentran soterrados no sé, por ejemplo, en Berlín, que igual se llevan una sorpresa, pero como eso ya es un caso que doy por perdido, quiero centrarme en el inteligentísimo proyecto del tranvía. Proyecto por llamarlo de alguna manera, porque lo anunciado no pasa de un mapa pintado con líneas de colores.

Y dejemos las cosas claras:

a) no defiendo a Gominolo ni a sus acólitos, dios me libre. De hecho a mí me da el aire por el otro lado, así como por la izquierda.

b) soy el primero en querer un buen sistema de transporte público. Me he pasado años circulando en bicicleta por esta ciudad llamada León, más o menos hasta que me cansé de jugarme la cabeza a lo tonto.

c) aunque el ayuntamiento cambie de manos, el presupuesto es el que hay, creo que la máquina del dinero no la tenemos por aquí… y ahora mismo el Ayto. no tiene ni para pagar las subvenciones concedidas a algunas asociaciones culturales.

d) 2+2 son 4 y un tonto es un tonto por muchas rosas que empuñe.
Y ahora vamos dónde le duele, el proyecto de 6 líneas 6 de tranvía en una ciudad de menos de 300mil habitantes, con un sistema de autobuses urbanos desastroso, que no ha tenido tranvía nunca y cuyas calles no están, precisamente,habilitadas para este tipo de transporte.

Y es que, como ya he dicho, pintar líneas en un mapa es fácil: Manolo pásame el rojo que el azul no me gusta y esta te la dejo para ti que a mí me da la risa. Ahora decimos que vamos a unir la estación de Feve con la “del Ave” (porque ya no es la de Renfe, no) y así vamos a poder ir de una a otra y ole que bien que chupi, y que va a dejar todo el mundo el coche en casa porque vamos a poner un Tranvía supermegachachi que a va revitalizar y supervitaminar nuestra ciudad.

Problema A) ¿Por dónde narices lo metemos? porque decir que va a pasar por Padre Isla mola mazo ¿que no? pero a ver, ¿cómo? Plataforma segregada no puede ser -y es hacia lo que se tiende en los tranvías de nueva construcción, porque es lo que realmente representa una ventaja con respecto al autobús- Y no puede ser porque no hay sitio, es así de sencillo. Además hay que quitar toda una acera de aparcamientos, como poco y los coches son complicados de hacerlos desaparecer, si los quitas de aparcar en un lado hay que aparcarlos en otro… y sitios no sobran precisamente. Luego a ver cómo regulas el tráfico y los cruces, porque estos chismes sucede que van por railes y tienden a no frenar igual que un coche… y las calles por las que se plantea su paso tienen MUCHAS bocacalles y cruces. Resulta que si hacemos circular al tranvía por plataforma compartida se tiene que comer los atascos como todo dios con lo cual NO HAY VENTAJA con respecto a un autobús.

Problema b): No hay infraestructura y hay que construirla y eso es caro, y en el caso del tipo de tranvía que se quiere hacer más caro aún: con catenaria en el suelo y suministro a demanda es MUY caro y requiere tener la calle cerrada MUCHO tiempo, no sé si los leoneses se acuerdan ya de lo que fue tener Ordoño II cerrado un par de años. Ah sí, se me olvidaba el ayto no tiene dinero.

Problema c): El mapa de colorines es muy bonito pero resulta que el servicio de Feve NO NECESITA estar conectado con la estación de Renfe porque el trafico que genera es muy bajo y no va a crecer por mucho que nos “lo imaginemos”, porque la línea de Feve está muy bien y cumple muy bien su cometido pero no es equivalente a las del norte de la Cordillera, sólo la lleva la misma empresa, pero nada más. Ni siquiera hay demanda actual para que una línea de autobús una ambas estaciones.

Y es que decir que una cosa es muy bonita y que va a venir bien a la ciudad está muy bien, pero luego hay que tener argumentos sólidos para defender esa postura el “yo creo” o el “estoy seguro” no valen para nada en la vida real… bueno sí, para vender humo, algo de lo que lleva mucho tiempo viviendo nuestra clase política. Y no, la gente no va a dejar el coche en casa porque le pongan un tranvía… si no lo deja ahora con los autobuses no lo dejará luego y si el “truco” está en que el tranvía va a pasar o a unir zonas que ahora no lo están o que tienen demanda de transporte público se empieza por poner autobuses en esas zonas y luego ya veremos cómo va creciendo la demanda.

Ah, y el argumento de la contaminación no me vale, porque antes que por el tranvía (cuya construcción genera contaminación, por cierto) se empieza por gastarse el dinero, mucho menos por cierto, en autobuses híbridos, eléctricos o con motores de gas. Además, dejar de echar humo aquí para pasar a echarlo en la central de La Robla, tampoco me parece una ganancia muy grande… y, de momento y para rato, es donde se produce el movimiento de los electrones que usamos por aquí.

Pero vamos, que sí, que podemos seguir diciendo que mola mucho porque lo dice Paco y Paco mola y es de los mío, pero una tontería es una tontería y una idea de bombero es eso… una idea de bombero. Anda que no hay cosas que arreglar y que cambiar para poner la ciudad al nivel de Oviedo, Gijón, Santander o Bilbao para preocuparnos de Tranvías.

A mí todo esto me recuerda a los Simpsons, al episodio del Monorail y al del hijo del Sr Burns cuando los examinadores de Yale le piden un aeropuerto internacional para la universidad…

Igual cuando las calles estén arregladas y limpias, cuando no haya “Vados Permanentes” en puertas en las que no cabe ni una moto (o en otras que no han visto pasar un coche en años) y se pueda aparcar con normalidad, cuando te encuentres con la patrulla de tráfico multando a todos los desgraciados que se meten por direccion prohibida por costumbre día tras día en calles que todos conocemos y se deje de permitir aparcar en El Espolón en las horas de colegio mangándose un cristo descomunal, cuando los autobuses no te den vueltas por todas las callejuelas de cada barrio y tarden menos en hacer el recorrido que uno andando; cuando los semáforos sean dignos de una ciudad que se dice tal. Es decir cuando la León se ponga en lo urbano al mismo nivel que en lo cultural… igual entonces resulta que la demanda del transporte público ha crecido la tira y se necesitan un par de líneas de tranvía… pero eso, desde luego, no es ahora. Ahora el dinero hace falta para cosas mucho más importantes.

Anillo inversor para objetivos.

El anillo inversor es un accesorio que nos permite montar un objetivo de manera contraria a como lo haríamos normalemente, al revés, es decir, con la bayoneta del objetivo apuntando al sujeto, se utiliza en macrofotografía para conseguir mayores relaciones de reproducción de manera sencilla pero hay que tener en cuenta algunas cosas:

Sólo es realmente útil con obejtivos de diseño simétrico o con angulares retrofocales; es decir, sólo es útil con objetivos de 50mm o menos para el formato de paso universal.

-Se pierde por completo la comunicación cámara objetivo por lo que hay que diafragmar a mano y se oscurece el visor sólo se usa de manera relativamente cómoda con objetivos dotados diafragma mecánico y anillo de diafragmas. En las monturas Canon y 4/3 dotadas de diafragma electrónico se puede usar con sus respectivas lentes pero es bastante engorroso: hay que montar el objetivo normalmente, pulsar el botón de prof de campo, sin soltar éste desmontar el objetivo y montarlo invertido… y así cada vez que se quiera variar el diafragma. En las monturas Nikon y Pentax sólo se pueden usar objetivos dotados de anillo de diafragmas; no se puede usar ningún objetivo con montura Minolta AF.

Pero esto también tiene su contrapartida, como la montura la ponemos nosotros y la del objetivo queda hacia el sujeto, podemos utilizar en nuestro inversor un objetivo de cualquier marca y montura, aunque sea diferente a la nuestra, así si en nuestra cámara es un poco fastidioso usar un objetivo de nuestra montura podemos buscar de segunda mano un 50mm o un 28mm de una montura con diafragma mecánico y anillo de diafragmas y usarlo sin ningún problema.

Ahora hay anillo de inversión en ebay para cualquier montura por unos 30€, pero yo me hice hace ya unos cuantos años uno casero aprovechando la bayoneta de un objetivo que se autodestruyó (un Sigma 24-105, una auténtica mierda de objetivo en construcción), un filtro sin cristal y un anillo de conversión de anchos de rosca (para poder montarlo en el objetivo que me interesaba). Uní el filtro a la bayoneta con cianoacrilato y lo reforcé con una simple cinta aislante.

Adaptatron pal Ivan

Con éste cacharro está hecha (entre otras) la foto de la flor amarilla del post anterior.

Dedicado al Iván, que tenía curiosidad por el chisme en cuestión.

Actualización desactualizada.

Gentileza de Fran, me he hecho con un adaptador que me permite montar mis objetivos Nikon en la E-1 cosa que, mientras no me pueda hacer con una Nikon digital, no está de más; ya que me permite aprovechar unas cuantas lentes que tenía por aquí cogiendo polvo. Es ésta una curiosa prestación del sistema 4/3 y es que se pueden encontrar adaptadores para casi cualquier montura, sólo es necesario que los objetivos a montar dispongan de diafragma mecánico controlado por su propio anillo, como ocurre en casi todos los de los sistemas de enfoque manual antiguos y en muchos Nikon y Pentax AF… Por supuesto, montados en la E-1, pierden todos los automatismos: hay que enfocar a mano y el diafragma es manual, al más puro estilo de los 60: al accionar el anillo, se cierra el diafragma antes del disparo, con lo que se oscurece el visor en consecuencia. El modo de funcionar es algo más lento de lo que es costumbre: enfocas a diafragma abierto y cierras a mano hasta donde quieres para disparar. Por fortuna el visor de la E-1 es lo suficientemente bueno como para que ni enfocar a mano sea demasiado problemático (aunque he de decir que yo tengo bastante práctica en el tema) ni se haga problemático el oscurecimiento, de hecho a f:8.0 mantiene una luminosidad más que aceptable en exteriores con buena iluminación.

Este fin de semana he aprovechado para probar un poco lo que tenía disponible, tenía especiales ganas de utilizar un par de cosas que había perdido con el paso a digital: los accesorios macro, así que casi lo primero que monté fue el 50mm f:1.8 sobre los tubos de extensión y el inversor de objetivo; también me interesaba especialmente comprobar el rendimiento del 180mm f:3.5 Macro de Sigma, junto con un teleconversor 1.4x… por sus posibles aplicaciones para fauna (se queda en un equivalente a un 500mm f:5.0 aprox) y un 70-300 de Tamron que tengo por ahí. Comprobé que el 180 sólo va de cine y con el teleconversor puede ser bastante aceptable, mejor que el zoom en cualquier caso.

Además me llevé una agradable sorpresa, no contaba con rescatar del olvido uno de mis objetivos favoritos para 35mm: un 17mm f:3.5 manual bastante viejo, que aquí se queda en un 34mm equivalente, que ya tengo bien cubierto por el 14-54… Esto de haberme acostumbrado a los zooms casi me había hecho olvidar por qué me gustaban tanto las focales fijas y al poco de montar el 17 en la E-1 y mirar por el visor lo primero que pensé fue “si esto rinde bien me lo voy a pasar como los indios”… y es que, precisamente, para fotos “de calle” la focal de 35mm y la de 50mm siempre fueron las que más me gustaron, me resulta mucho más cómodo llevar montado un pequeño objetivo de esa focal equivalente y moverme yo que montar un zoom más voluminoso, por mucha versatilidad que me dé (y por bueno y compacto que sea el zoom, como es el caso del 14-54, sin duda uno de los mejores objetivos que haya tenido la suerte de usar en mi vida). Y el caso es que el 17mm no sólo no rinde nada mal teniendo en cuenta la pila de años que tiene, sino que se defiende de maravilla; es menos nítido que el zoom en esa posición, da algo menos de contraste y más viñeteo… pero creo que se va a convertir en mi objetivo estandar para las fotos urbanas, ya que la cámara se vuelve mucho más compacta y discreta que con el 14-54 que, de todas formas, en ése ambito siempre acabo usando entre 18 y 25mm… por inercia.

En resumen, las cosas han salido mucho mejor de lo que me esperaba; ahora a ver si en Olympus toman nota de lo que muchos de sus usuarios les pedimos, y empiezan a sacar focales fijas a precios asequibles, un 17mm f:2.0 sería una delicia.

3.5 + TC 1.4x

La foto no es nada del otro mundo, pero me sirvió para probar el 180 con el teleconversor con un bicho… en lugar de con una rama.

AF-nikkor 50mm f:1.8 invertido sobre tubo de extensión de 36mm

Eso sí, se me había olvidado lo puñetero que es el viento cuando estás haciendo macro… creo que me costó 10 minutos hacer algo mínimamente nítido… aunque sea tan soso como esto.

AF-nikkor 50mm f:1.8 + tubo de extensión de 36mm (sin invertir)

… o como esto otro, con algo menos de magnificación. Aunque aquí, la rigidez del tallo de los lírios ayudó mucho.

3.5

Y esta última, con el 17mm, hice otra similar con el 14-54mm ajustado a 18mm y, pese a que es manifiestamente mejor, en particular en cuanto a bokeh, ésta es lo suficientemente buena como para que me haya llevado una gran alegría: la de disponer de una focal fija para foto urbana.

Datos de las imágenes: Olympus E-1, objetivos reseñados en el texto alternativo de cada imagen (dejando el cursor encima).

Vistas de tarde.

Hace no sé cuanto tiempo que quería subir hasta uno de los montes que quedan en frente de mi finca en Valdepiélago (León), uno desde los que se ve el pueblo al completo, algo que pude hacer unos pocos días atrás… aún no he tenido tiempo de montar la foto del pueblo que hice desde allí, pero me dió tiempo a hacer esta otra con el sol a punto de esconderse tras las montañas… No se puede decir que fotográficamente mereciera la pena la ruta… pero es lo que pasa cuando no se hace algo por hacer fotos sino que se hacen fotos aprovecando que se hace una ruta. Eso sí, la gracia me ha supuesto machacarme de nuevo la rodilla y me parece que de esta ya no me libro de pasar por caja.

Cielo de Montaña

Datos de la imagen: Olympus E-1, Zuiko Digital 40-150mm f:3.5-4.5.