El “Falso-AVE” del La Crónica de León

Hace mucho tiempo que perdí la esperanza de que el periodismo en este país se hiciese en serio, hace mucho tiempo que tiende al amarillismo. Pero hay cosas que me tocan la moral sobremanera, y no, no tiene que ver esto con tendencias políticas, tiene que ver con el empeño de ciertos medios de hacer comulgar al personal con ruedas de molino.

Creo que no hace falta que explique de qué pie cojea el diario “La Crónica de León” sobre todo cuando hace tiempo que se llama “La Crónica – El Mundo”; lo que no puedo entender es que se empeñen en usar directamente mentiras para tratar de vendernos sus objetivos.

A mí me la trae floja si los que mandan son “de los míos” o “de los otros”, lo que está bien hecho está bien hecho y lo que es una tontería es una tontería, las cosas son así de claras.

En La Crónica llevan tiempo intentando ridiculizar el tren de alta velocidad que empezará a operar a finales de año en León, hace tiempo que siempre aparece en titulares como “Falso AVE” que, por muy entrecomillas que lo pongan, sigue siendo una mentira igual de grande. Todo esto porque un día “descubrieron” (nunca ha sido un secreto, por otra parte) que mientras la línea de AV no pase de Valladolid, las relaciones que cubren Asturias-Madrid, pasando por León, se van a operar con trenes de ancho variable de la serie 130… y descubrieron que éstos no son otros que los actuales Talgo 7 con 2 cabezas tractoras adosadas… y se armó la gorda. Tienen la desfachatez de decir que eso no es un tren de AV y que es lo mismo que ya opera. Y, señores, hay cosas que son verdad y otras que son mentira, las mentiras son mentiras y así hay que llamarlas.

Veamos lo que se publica hoy mismo en portada. Como cambiará el enlace, y acogiéndome al derecho de cita, vamos a ver qué dice el texto y qué se ha publicado. Aquí van unas capturas de la web:

falso ave

falso ave

No vaya a ser que luego diga alguien que me lo invento.

De entrada, la foto que aparece en la segunda captura es MENTIRA y, lo que es peor, está puesta así con conocimiento de causa, me temo. En esa foto no aparece “un Talgo-Bombarider -130 durante las pruebas realizadas en León el pasado mes de marzo”; lo que aparece en esa foto es una composición Talgo 7 de las que realizan el servicio regular diario desde hace años remolcada por una locomotora 252. Efectivamente es cierto que estuvo una rama de S-130 en León durante las preceptivas pruebas que se realizan en el puerto de Pajares… pero no es ésa.

Sigamos con las “afirmaciones”:

Hará el tramo Madrid-Valladolid en 55 minutos, tardará otros 20 en la maniobra del intercambiador y empleará otra hora y 26 minutos entre Valladolid y León. La Junta se mofa del error de Zapatero al calcular el tiempo entre Valladolid y Madrid y propone que lo inaugure el Día de los Santos Inocentes.”

Bien, no estaría de más que se informasen antes de escribir semejante sarta de bobadas: unos 20 minutos es lo que tarda en el intercambiador de ancho una rama Talgo 7 convencional… ¿Por qué? porque tiene que realizar maniobras de acople y desacople de locomotoras al comienzo y final de la misma y en estas maniobras se consume mucho tiempo. La ventaja de las composiciones de la Serie 130 es la misma que las de la Serie 120 que ya opera entre Madrid y Barcelona y la misma que las del prototipo Talgo XXI y la locomotora Travca de los que derivan los bogíes de ancho intercambiable que llevan las cabezas tractoras de la serie 130: el paso por el intercambiador no requiere maniobras ni detenciones, simplemente se hace a baja velocidad, unos 10 km/h

Sí dicen en el artículo:

Según informa Adif el tren Talgo Bombardier de la serie 130, –vehículo de ancho variable– realiza el paso por el cambiador sin detenerse, a una velocidad aproximada de entre 10 y 15 kilómetros por hora, aunque no señala cuánto tiempo puede suponer de pérdida en el trayecto.”

A ver, que no es tan difícil, si sabemos a cuanto pasa el tren y cuanto mide… La maniobra de paso por el intercambiador no está previsto que se demore mucho más de 5 minutos… nada de 20. De hecho, el primer tren autopropulsado de ancho variable que se probó en España, el prototipo Talgo XXI tardaba unos 3 minutos en esa maniobra (era más corto) para la que no tenía que detenerse en ningún momento.

Es algo similar a lo que ha ocurrido en la línea de AV Madrid-Barcelona: en cuanto han estado disponibles las unidades de la serie 120 (de CAF, no son Talgo) se ha recortado el tiempo de viaje respecto a los “Altaria” (que son los mismos Talgo 7 remolcados que operan aquí) no por que vayan más rápido sino porque el cambio de ancho no requiere maiobras. Ésta es la verdad y no la que nos quiere vender La Crónica.

Me gustaría también preguntarles a los responsables de estos artículos, por qué la Serie 130 es un “Falso AVE”. Las unidades de la serie 130 son trenes de Alta Velocidad (por eso están asignadas a una serie 1xx) de pleno derecho, dado que pueden alcanzar una velocidad máxima sostenida de 250 km/h. ¿Qué son los remolques Talgo 7 con 2 cabezas tractoras? Ya, es cierto, ¿dónde está el problema? La serie 102 que opera en la Línea Madrid-Barcelona, que también está construida por el consorcio Talgo-Bombardier no es otra cosa que remolques de Talgo 7 con 2 cabezas tractoras que les permiten ir a un máximo de 330 km/h… pero son Talgo 7.

Es cierto que la línea de AV no va a llegar todavía a León y que tardará un poco más, pero no es cierto que lo que va a tener León a fin de año no sea un AVE. Se da la circunstancia de que el país más avanzado en estos temas de Europa, Francia, dónde no hay problemas de cambios de ancho, los TGV circulan a velocidad convencional y respetando las limitaciones convencionales, fuera de las líneas de AV, que en Francia no llegan a todas las ciudades sino que son líneas troncales de las que los trenes de AV salen para llegar a su destino; se da la circunstancia de que los TGV Atlantique de los que derivan nuestros S100 y S101 estuvieron limitados a 250km/h durante bastante tiempo

¿Les suena? Sí, es lo mismo que va a pasar aquí.

Basta de mentir, cojones.

Renfe, el presente y futuro del transporte de viajeros por ferrocarril.

Me gustan los trenes desde que era un crío, supongo que mucha culpa la tiene el haber vivido 20 años sobre el terraplén en el que se encuentran las instalaciones y talleres de Renfe y Feve en Santander y que mi abuela viviera justo al otro lado de esas mismas instalaciones… lo que hizo que me pasase muchas horas viendo las maniobras y circulaciones que había.

Cuando me vine a estudiar a León durante una temporada larga hice el camino de ida y vuelta todas las semanas, me venía el lunes por la mañana y regresaba el jueves o el viernes, de aquella no tenía coche así que las opciones eran tren o autobús. El autobús sólo circulaba por Palencia (el regular lo hacía por el puerto de San Glorio y es un viaje que no le recomiendo a nadie) viernes y domingos, con lo que el horario no era el mejor para mí, además tardaba 4 horas y costaba casi lo mismo que el tren… esto unido a lo que me gustaban los trenes hizo que me pasase casi 3 años haciendo el viaje León-Palencia-Santander y viceversa, todas las semanas.

Desde entonces el servicio, que ya de aquella era bastante mejorable, sólo ha cambiando en el material móvil que se usa para los Talgo, que ha pasado de los vetustos Talgo III en los que viajé yo, por Talgo 4 y los novísimos Talgo 7; pero claro, también ha habido un aumento sustancial de las tarifas. Los otros trenes disponibles son los regionales, que en la ruta Palencia-Santander tienen la particularidad de parar en TODAS las estaciones, y cuando digo todas quiero decir todas, porque en cuanto se llega a Reinosa se integran en el núcleo de Cercanías de Cantabria y se tragan todas las paradas y apeaderos de la línea; cuando se llevan unas horas en el tren desde Palencia y se ve que empieza a parar en apeaderos que, a veces, distan pocos cientos de metros entre ellos la idea de asesinar a los responsables de tal engendro empieza a aparecer en la mente del más calmado.

No existe ni un solo servicio “Regional Express” que pare sólo en las poblaciones más importantes, o Talgo o Regional. Además los Regionales suelen estar operados por unidades 440 sin reformar (y sin aire acondicionado) que, desde hace tiempo suelen estar en composición Rc-Mc, es decir, 2 coches por unidad… “para adaptar a la demanda” lo que quiere decir que como no hay demanda mejor esas unidades de 2 coches que se adaptan mejor al perfil de la línea (montañosa) y dan menos problemas; el último día que fuí en una de esas ya desde Palencia viajaba gente de pie y en el furgón, un viaje agradable de cojones. Eso sí, en verano a veces van unidades 440R de otros núcleos… con asientos duros como piedras en los que tragarse un viaje de 3 horas es un suplicio cercano a la tortura.

La cosa ha llegado ya a un nivel de surrealismo tal que cuando quiero hacer el viaje León-Santander o me cojo el regional de la muerte y me chupo ¡¡5 horas y pico!! de viaje contando transbordo y tiempos muertos en Palencia o me cojo el Talgo y tardo un poco menos… pero con la diferencia de que usando el Talgo ¡me sale más caro que el coche!. Y eso contando con que mi coche es de gasolina y no gasta precisamente poco.

El caso es que ahora estabamos mirando los amigos la manera de irnos a Barcelona a hacer una visita a un “exiliao” que tenemos por allí.  Opciones consultadas: tren y avión.

Avión: mejor tarifa i/v 160€ aprox 1hora y 25 minutos de viaje.

Tren: mejor tarifa i/v (tren estrella) 100€ aprox: 11 horas de viaje.

Y eso sin líneas AV de por medio, que cuando las usen los precios van a ser las risas.

Renfe, vamos al futuro ¿subes?… pues va a ser que no.

Uno más…

Y ya van 30, menos mal que estoy menos estropeado que otros que comparten mi carga y no miro a nadie.

Tendré que actualizar la foto de mi “about” que ya tiene unos años encima y no sé si refleja el estado actual de la cosa en sí.

Algunos días odio Windows…

… y hoy es uno de esos días.

Por desgracia me veo obligado a trabajar bajo Windows, a veces tiene que ver con que los programas que necesito sólo corren bien bajo ese sistema (algo de eso traté dos posts más abajo) y otras es el hardware el que no está soportado en otro sistema. Es el caso de los trabajos de video que realizo, en los que mi tarjeta Matrox tiene que trabajar sí o sí en Windows… De hecho, con el tiempo, acabé haciendo una instalación específica con un perfil de hardware concreto, porque según lo que instalabas había cosas que funcionaban o no (algo que debe de ser muy normal pero que a mí no acaba de entrarme en la cabeza).

Hace unos días, unos clientes solicitaron una nueva copia del reportaje de su boda, además me dijeron que una de las que les había entregado “se veía a saltos”… como esto de los discos, grabadoras y reproductores es un mundo, ya estoy curado de espanto y más de una vez he tenido que cambiar de marca de disco o incluso de tipo (reproductores en los que el mismo disco se ve mal siendo +R y bien siendo -R y vicecersa).

Para mi sorpresa, compruebo al hacer una copia directa del disco “que se ve bien” que falla el copiado… intento copiar el contenido al disco duro y aparece el temido error de comprobación de redundancia cíclica y no hay nada que hacer… bueno, pues tiremos de la copia de seguridad. De cada reportaje de boda guardo siempre, además de las cintas originales, un par de copias en DVD con los archivos que he utilizado para la confección del disco ya en formato final, pero antes de la autoría; esto es: tres archivos de video, tres (o cuatro) de audio, más los menús del disco, transiciones de los menús, lista de capítulos etc.  Cómo todo lo que empieza mal puede ir peor, el día que hice esa copia de seguridad debía de estar borracho y no incluí uno de los archivos de video… que para más juerga, se corresponde con el *.vob que da CRC error. Ole ole ole; ya me veía capturando todo el material y volviendo a hacer ése segmento.

Pero, si los clientes dicen que este disco se ve bien… ¿por qué da error? – me preguntaba, así que decidí llevármelo a casa y probarlo en el reproductor de sobremesa. ¡Sorpresa! se ve perfectamente, último segmento incluido. Esto es de locos, o aquí alguien me está tomando el pelo. Se me ocurre comprobar el disco en mi ordenador portatil, a ver si el problema está en que no se lleva bien con la grabadora del ordenador de trabajo. Abro Windows, meto el disco… error CRC -Me cago en sus muertos, vamos a probar en Linux, coño, a ver si pasa lo mismo o es cosa del anticristo. Reinicio, abro Linux, meto el DVD… reproducción fluída y sin problemas, último segmento incluído. -¡¡Pero esto qué es… pero estó quéeee es!.

Pero ojo, no se vayan todavía, que aún hay más: desde Linux copio sin problemas al disco duro el último segmento del video, el último archivo *.vob; archivo que he tenido que parsear de nuevo a .avi y recodificar a mpeg2 para generarle las cabeceras adecuadas… pero he podido completar el trabajo y me he ahorrado futuros problemas con este video grabándolo en otros discos diferentes (y guardando una copia de seguridad como dios manda, claro).

Ahora que alguien me explique por qué narices el puñetero disco no funciona en Windows…

La negrura nos acecha.

Últimamente es un tema recurrente en mis conversaciones con los amigos y conocidos: el tema trabajo/titulación está muy malito. Hablando con un cliente hace un rato me ha venido a la memoria un artículo de despacho101 de principios de verano, en el que se resume todo con una claridad meridiana y cuya lectura recomiendo.

Lo cojonudo es que veo que en todos los sitos cuecen habas, da igual que sea letras o ciencias, León, Cantabria o La Laguna, la sensación que tenemos muchos de los que hemos cursado estudios universitarios y, además, cometemos el error de pensar por nosotros mismos, es la de que nos han tomado el pelo y  otras cosas que no son el pelo.

Supongo que casi todos podemos contar cosas parecidas, pero yo he acabado cansado de ver como gente que no tiene ni puta idea de nada en concreto pasa asignaturas misteriosamente, o de hacer la misma práctica en 8 asignaturas diferentes -eso sí, te puedes pasar hasta 4º sin hacer una cromatografía, por ejemplo, que es como si un informático se pasa 4 años sin ver un compilador, poco más o menos-  o cómo profesores desesperados optan por poner exámenes tipo test que repiten hasta la saciedad por lo que las respuestas circulan por toda la facultad… Y no me refiero al típico profesor malnacido que hemos tenido todos, no, me refiero a la concepción y desarrollo del sistema en sí. La enseñanza media lleva tiempo absolutamente descompuesta, la universidad ha ido aguantando como ha podido en base a su aislamiento y supuesta independencia… pero creo que va a ser bueno que se empiecen a plantear dónde están los fallos.

Mi primer año en la universidad fue en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Cantabria, en Físicas, éramos más de 300 matriculados de primer curso y había 3 grupos; el año pasado no llegaban a 20 matrículados; la natalidad ha descendido, pero me parece que no tanto.

Pero claro, la gente es tonta, pero quiere trabajar y empieza a ver que lo de la universidad sirve para que se pasen varios años dándote por el saco… a mí todavía me duelen mis prácticas de “muestreos vegetales” que hicimos con 3 cartulinas A2 pintadas con puntos rojos, negros y azules y un alambre rectangular que había que arrojar sobre las cartulinas para contar cuantos puntos había de cada y luego sacar la gráfica… ¡no me jodas!

Probando cosas de Windows en Linux.

Recientes acontecimientos sufridos por personas cercanas a mi han hecho que hayamos tenido que plantearnos el funcionamiento de ciertos programas concebidos para Windows bajo Linux. Para estos menesteres tenemos 3 posibilidades, una libre y dos de pago.

La alternativa libre es Wine (Wine Is Not an Emulator) que también es la más conocida y la menos fácil de utilizar, ya que no tiene entorno gráfico y casi todo se hace desde la consola.

Las alternativas de pago son Crossover Office y Cedega; la primera para uso general y la segunda dedicada a juegos; ambas están basadas en Wine y sí tienen entorno gráficos y versiones de evaluación.

La potencia de Crossover Office la conocía porque lo he utilizado para instalar MS-Office; lo bueno de este programa es, por un lado la facilidad de instalación y uso y, por otro lado el hecho de que se integra en el funcionamiento de Linux de forma que es casi transparente para el usuario, creando accesos directos en el escritorio con sus iconos correspondientes y todo… aunque no soporta ciertas acciones como el que un programa se ejecute al arrastrar un archivo sobre su acceso directo, por ejemplo -algo que me es necesario para un programa en concreto-.

A parte del hecho de que sea de pago, el problema de Xover es que la instalación de programas que no aparecen en su lista de “soportados” es complicada y muchas veces imposible. Las versiones que he probado simulan un entorno windows 2000, por lo que los programas que necesitan XP no funcionan bajo ese entorno. Es el caso de Photoshop CS2, con el que he recurrido a un tutorial para intentar instalarlo bajo la última versión de Wine a partir de la copia instalada en Windows XP en este mismo ordenador y os cuento como va la cosa:

-Arrancar ha arrancado la primera vez, pero se ha tirado más de 10 minutos para cargar. Algo que ya complica mucho su uso serio; es algo que podía entender cuando usaba un 486, pero no en el año 2007.

-Funciona mucho más lento que en XP. En otras “portabilidades” había notado poca merma de rendimiento (incluso mejoras), pero en este caso el programa es excesivamente perezoso.

-Minimizar sólo afecta a la ventana principal: no hay manera de minimizar la paleta de herramietnas y las persianas, si recurro al botón de limpiar escritorio esas paletas desaparecen… para siempre jamás.

-He hecho 3 pruebas y en las 3 ha acabado dando error, la última me ha tirado abajo el sistema hasta el punto de que, para recuperarlo, he tenido que desinstalar Wine por completo desde el modo seguro.

En definitiva, Wine es una alternativa interesante para usar pequeños programas concebidos para windows, pero desde luego no es una alternativa real para el uso serio de aplicaciones como Photoshop bajo Linux. Supongo que alguien me saldrá con que el problema puede ser de falta de máquina… pero lo tengo corriendo sin problemas en XP en ésta misma así que si me hace falta más máquina para que funcione bajo Linux… no me sirve.

MEME …¿qué hacer con 5 kilos?

Me centran un meme… a los que no soy muy aficionado como ya he comentado, pero éste me parece interesante. ¿Cómo te retirarías con 5 millones de €uros?

Es mucha guita, no creo que pudiera hacerme una composición de lugar de cómo se me presentaría la vida ante tal cambio… pero vamos allá.

-Casas: Pues algo decente en el pueblo, sin duda, más algo decente para vivir en Santander y en León… supongo que acabaría prefiriendo una vivienda unifamiliar cercana a la ciudad que un piso, pero tampoco estoy demasiado seguro.

-Coches: Hace mucho que se me pasó la fiebre del automóvil, con los años lo que quiero es algo que me traiga y me lleve; supongo que caería un Prius y una jargoneta tipo Volksvagen Multivan bien equipada… que al final se la acaba dando uso, que lo sé yo.

-Familia y Amigos… con 5 kilos vaticino que íbamos a vivir bastantes personas como dios a poco bien que me lo monte. Esto enlaza con lo siguiente:

-Inversiones y Trabajo: En este mundo pasta llama a la pasta, así que mal se te tiene que dar, muy torpe tienes que ser. ¿Dejar de trabajar? yo creo que más bien iban a cambiar mis hábitos de trabajo, los míos y los de alguna persona más.

Pero vamos, cuando los tenga, me lo plantearé. Si alguien tiene mucho interés en comprobar qué haría yo con 5Millones puede colaborar con la causa 😉

Por acabar, no suelo centrar Memes… pero si a alguien le hace gracia éste, se puede sentir libre para continuarlo.

La Tecnología Fotográfica por partes, el flash I

El flash electrónico es un accesorio tan extendido como poco comprendido, muchas veces lo usamos incorrectamente y muchas otras no lo usamos en situaciones donde nos sería realmente útil. Mi intención es resumir brevemente su uso en un par de post, dedicando el primero a explicar cómo funciona el propio aparato y cuales son los diferentes modos de funcionamiento que nos podemos encontrar en la actualidad; y dejando para el segundo su utilización práctica.

Sin entrar a explicar nada sobre su construcción, el flash electrónico es un dispositivo que produce un destello de breve duración y bastante potencia luminosa, lo que lo hace ideal para su uso como luz auxiliar para usos fotográficos. Si bien la duración del destello tiene muchas ventajas, también tiene el inconveniente de que, a veces, es complicado entender bien cómo funciona y cómo se debe utilizar correctamente.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que el flash no lo podemos usar, en principio, combinado con cualquier velocidad de obturación. Las cámaras más habituales (reflex de un objetivo) llevan obturadores de plano focal con los cuales es necesario “sincronizar” el destello. Existe una velocidad máxima utilizable que se denomina velocidad de sincronización y que se suele abreviar coloquialmente como “velocidad de sincro” o “sincro. Ésta es la velocidad más rápida a la que vamos a poder utilizar un flash en nuestra cámara; suele estar en torno al 1/160s llegando a 1/250s en las cámaras de gama más alta (unas pocas consiguen 1/500s pero esos casos los comentaré a parte). Si usamos un flash externo a una velocidad más alta lo normal es que nos aparezca una parte del fotograma sin iluminar, debido a que el destello no se ha podido realizar de forma completa en el instante en el que el obturador está completamente abierto.

Una de las cosas que más suele costar asimilar es que, en el uso de flash electrónico, la velocidad de obturación no interviene en la ecuación; siempre que nos encontremos por debajo de la velocidad de sincronización el destello del flash entra completo en la obturación, es decir, entra siempre toda la luz que emite el flash, por lo que el obturador no controla la cantidad de luz que viene del flash. Lo voy a exponer con un ejemplo: tenemos un objeto en una mesa y lo iluminamos con el flash de forma que quede bien expuesto -cómo hacer esto ahora no importa- y apagamos todas las luces de forma que toda la luz que reciba el objeto provenga del flash. En este caso, si hacemos una serie de disparos con flash a, por ejemplo, 1 segundo, 1/4 seg y 1/125 seg… el resultado será exactamente el mismo, porque toda la luz proviene del flash y estamos dentro del rango de sincronización.

Teniendo claro qué no influye sobre el flash vamos a ver qué es lo que sí influye; en el manejo del flash tenemos que tener en cuenta tres parámetros: la sensibilidad (iso), el diafragma y el número guía del flash.

Vamos a empezar por lo complicado: el manejo de un flash totalmente manual, sin automatismos de ningún tipo y sin control alguno por parte de la cámara, que sólo se va a encargar de su disparo. En todos los flashes compactos (los que se usan comúnmente fuera del estudio) viene explicitado su Número Guía, o NG. Este número es el que nos viene a indicar la potencia del aparato en términos utilizables, ya que un NG de 32 nos quiere decir que si el flash dispara a plena potencia, para un sujeto que se encuentre a 1 m de distancia tenemos que usar un diafragma de f:32 con iso 100. Así que, a partir del NG podemos saber qué diafragma tenemos que utilizar teniendo en cuenta la distancia al sujeto…

Éste es un método muy preciso que nos permite tener muy controlada la iluminación que recibe el sujeto por parte de flashes manuales, en los que muchas veces podemos, además, elegir potencias parciales de disparo que aumentan su versatilidad… Pero no es un método rápido y, por lo tanto no es práctico para muchos usos en los que no podemos perder tiempo en calcular la distancia al sujeto, ajustar la potencia del flash, el diafragma, etc… Así aparece el primer automatismo para el flash, lo que se conoce generalmente como Flash Automático o modo Auto.

El modo Auto.

El modo automático supuso una enorme simplificación en el manejo del flash. Se incorpora en el flash un pequeño sensor apuntando hacia delante, que recibe la luz reflejada por el sujeto, lo que permite olvidarse de distancias y de cálculos: es el propio flash el que ajusta su potencia en relación a la luz que recibe del sujeto.

A partir de aquí, según el flash, podemos encontrarnos con que el automatismo está disponible para un número determinado de diafragmas… que el flash se comunica con la cámara sin que le tengamos que indicar nosotros nada o que tengamos que ajustar en el flash todos los parámetros para que funcione correctamente, pero el concepto es bastante sencillo y efectivo: para un diafragma y sensibilidad ajustados el flash comienza a emitir luz y la va midiendo con su sensor, cuando el sensor detecta que el nivel de luz ya es el adecuado, corta el destello y el sujeto queda bien expuesto; todo sucede en fracciones de segundo y sin que el usuario tenga que calcular distancias ni tener en cuenta números guía.

El modo auto tiene, no obstante, algunos inconvenientes:

-El sensor está en el flash, por lo que si usamos filtros en el objetivo hay que corregir en el flash en base al factor del filtro, además, no cubre el mismo encuadre que el objetivo que tenemos montado y no sabemos si está recibiendo la luz del sujeto que a nosotros nos interesa o de otro cercano situado por delante o detrás de él.

-Tenemos que tener en cuenta, con algunos flashes, que la comunicación con la cámara puede ser poca o inexistente, por lo que se puede volver lenta la operación si cambiamos de diafragma o sensibilidad…

El modo TTL.

Una importante evolución en el uso del flash, que sortea todos los inconvenientes del modo “auto” es el flash TTL, que se generaliza a partir de finales de los ’80 y simplifica enormemente el funcionamiento de este accesorio. TTL proviene de “Trought The Lens” es decir “a través del objetivo” y es en eso en lo que se basa su funcionamiento.

El funcionamiento del flash TTL es, en esencia, el mismo que el del modo “auto”: hay un sensor que se encarga de medir el destello y cortarlo cuando ha iluminado correctamente al sujeto. Lo que ocurre es que, en este caso, el sensor ya no está en el flash, sino que está en la cámara y recoge la luz a través del objetivo, lo que tiene indudables ventajas:

-El flash pasa a estar totalmente controlado por la cámara, no tenemos que preocuparnos de ajustar en él ningún parámetro, ni sensibilidades ni diafragmas.

-Se gana enormemente en precisión al recoger el destello mediante el objetivo: el sensor recibe luz del encuadre.

-Se puede usar cualquier tipo de filtro y el sistema no se ve alterado.

Aquí nos encontramos, además, con otra enorme ventaja: el sensor del flash se dispone de forma que no sólo mide la luz que llega por el objetivo, sino que mide la luz que refleja la propia película (medición OTF –On The Film– en la película) por lo que se llega a unos niveles de perfección impresionantes en el uso del flash.

El modo TTL “estandar” funciona bastante bien, pero tiene algunos inconvenientes que se van solventando poco a poco, por ejemplo, en el modo TTL “estandar” el sistema de flash no tiene un cálculo previo de distancia (en Auto tampoco) por lo que es posible que el destello sobreexponga al sujeto desde el inicio o deje el fondo demasiado oscuro.

Estos inconvenientes se van solventando por parte de los diferentes fabricantes con diversos modos TTL “avanzados” que incoporan diveras mejoras, como sensores de medición que analizan diversas zonas del encuadre, el envío de la distancia de enfoque al sistema de flash para tener un cálculo previo para el destello o el uso de un destello auxiliar anterior al principal para evaluar la potencia total a utilizar… El nivel de perfección al que se llega en las cámaras de película es impresionante al utilizarse la luz reflejada en la propia película, en tiempo real.

Con la llegada de las reflex digitales pronto empiezan a aparecer las primeras quejas sobre los sistemas de flash, ya que no logran igualar el rendimiento de las cámaras de películas. Esto sucede porque las características de reflexión de los sensores digitales son totalmente diferentes de las que teníamos con la película y las células de medición de flash no realizan adecuadamente su trabajo. Las cámaras que intentan realizar el mismo tipo de medición de flash: sobre el captador y en tiempo real, fallan estrepitosamente y los fotógrafos tienen que volver a usar el “viejo” modo auto utilizando el sensor del flash.

Aún hoy no se logrado solventar del todo la diferencia: los modos TTL de las actuales reflex digitales no miden el destello del flash durante la exposición, como hacían las cámaras de película, sino que se tienen que basar en un cálculo previo de las condiciones de la toma y confiar en que no van a variar durante el disparo. Esto se hace, básicamente de 2 formas:

-El sensor del flash está en la caja del espejo y mide un predestello auxiliar sobre la cortina del obturador (de color gris) que se usa para calcular el destello principal; el predestello se emite después de subir el espejo y antes de abrir el obturador. Es el caso de Nikon con el modo D-TTL o de las cámaras reflex Olympus, por ejemplo.

-Se usa el mismo sensor para el flash que para la luz ambiente, se usa un predestello de medición con el que se intentan complementar la medición para luz ambiente y flash; el predestello se realiza con el espejo bajado (y es más perceptible por el sujeto al estar más separado en tiempo del destello principal). Es el caso de los modos i-TTL de Nikon o E-TTL de Canon.

Cada sistema tiene sus ventajas y sus inconvenientes y, en las actuales cámaras aún no se ha llegado a igualar el rendimiento obtenido con las de película, por el simple hecho de que no se puede realizar la medición durante la exposición y en tiempo real como se hacía en aquellas. El único sistema que nos proporciona un control total de la situación es del uso del flash totalmente manual… pero es considerablemente más lento. En la práctica, se pueden conseguir buenos resultados casi con cualquier sistema ofrecido por cualquier marca… una vez que conozcamos bien cómo funciona y nos demos cuenta de cuales son sus puntos débiles para poder compensarlos adecuadamente.

Y que más da, si son cosas de la edad…

Se acerca, lo noto cerca… arrrrgh, me faltan dos semanas justas para llegar a la treintena; treinta años, que se dice pronto. Y de esos 30 los últimos 10 han pasado como un auténtico relámpago; quizá es lo más reseñable: el cambio en la percepción del paso del tiempo al hacerse uno mayor… qué lejos quedan, estos sí, los tiempos en los que las semanas eran períodos eternos.

Si hago revisión de cómo estoy ahora y de cómo pensé siempre que iba a estar a estas alturas tengo que reconocer que no se parecen ambas versiones (la real y la esperada) más que en el tipo que las sustenta. Para empezar, he de reconocerlo, a estas alturas yo siempre pensé que iba a estar casado y con churumbeles… y no tengo ni pareja en la actualidad.

Hace 15 años, en la mitad del recorrido y aprovechando el título del post -Modestia Aparte, por si alguien no se acuerda-, el menda empezaba un año muy significativo en el que cambió en gran parte mi vida, empezando porque fue cuando conocí a gran parte de las pocas personas a las que puedo llamar hoy amigo. Entonces tenía un 386 a 16MHz con 2MB de RAM y 40MB de Disco Duro e internet era algo absolutamente desconocido para la gente de la calle…  Y llevo tanto caminado desde entonces como lo que llevaba entonces hasta allí… No creo que aquel adolescente se reconociera en el tipo que escribe hoy estas líneas, lo que no sé es si eso es bueno, o malo.

A los que lleváis 15 años soportandome… muchas gracias.

Atrasadas…

Me llegó hoy del laboratorio un rollo de 120 que tenía unas fotos de hace ya un montón de tiempo y que habían quedado pendientes de un viaje anterior a mi tierra… creo que alguna es rescatable y todo..

regata

regata

regata

Están las tres hechas con la Bronica ETRSi y el PE 150mm sobre Kodak Protra 400BW.

Por cierto, me queda un 12% del espacio de 50MB que ofrece gratis wordpress; nunca pensé que pudiera llegar a llenarlo tan pronto, pero ahora se me plantea el problema de cómo continuar con el blog cuando se me acabe… porque lo que no estoy muy dispuesto es a pagar 20€ al año por 1GB de espacio, que es casi lo que me cuesta el dominio y el alojamiento de mi web comercial. Tengo 2 opciones: liberar espacio eliminando las imágenes del servidor y alojarlas yo localmente… o bien volver a los “orígenes” y continuar con el blog en mi propio servidor bajo el dominio que ofrece no-ip.org tal y como estuvo durante una buena temporada (he comprobado que aún recibo visitas con ese origen y todo); el problema es que con la mierda de router que tengo, se me plantean problemas para publicar desde dentro de mi propia red… que ya le manda narices, pero bueno.