La Tecnología Fotográfica por partes, el flash I

El flash electrónico es un accesorio tan extendido como poco comprendido, muchas veces lo usamos incorrectamente y muchas otras no lo usamos en situaciones donde nos sería realmente útil. Mi intención es resumir brevemente su uso en un par de post, dedicando el primero a explicar cómo funciona el propio aparato y cuales son los diferentes modos de funcionamiento que nos podemos encontrar en la actualidad; y dejando para el segundo su utilización práctica.

Sin entrar a explicar nada sobre su construcción, el flash electrónico es un dispositivo que produce un destello de breve duración y bastante potencia luminosa, lo que lo hace ideal para su uso como luz auxiliar para usos fotográficos. Si bien la duración del destello tiene muchas ventajas, también tiene el inconveniente de que, a veces, es complicado entender bien cómo funciona y cómo se debe utilizar correctamente.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que el flash no lo podemos usar, en principio, combinado con cualquier velocidad de obturación. Las cámaras más habituales (reflex de un objetivo) llevan obturadores de plano focal con los cuales es necesario “sincronizar” el destello. Existe una velocidad máxima utilizable que se denomina velocidad de sincronización y que se suele abreviar coloquialmente como “velocidad de sincro” o “sincro. Ésta es la velocidad más rápida a la que vamos a poder utilizar un flash en nuestra cámara; suele estar en torno al 1/160s llegando a 1/250s en las cámaras de gama más alta (unas pocas consiguen 1/500s pero esos casos los comentaré a parte). Si usamos un flash externo a una velocidad más alta lo normal es que nos aparezca una parte del fotograma sin iluminar, debido a que el destello no se ha podido realizar de forma completa en el instante en el que el obturador está completamente abierto.

Una de las cosas que más suele costar asimilar es que, en el uso de flash electrónico, la velocidad de obturación no interviene en la ecuación; siempre que nos encontremos por debajo de la velocidad de sincronización el destello del flash entra completo en la obturación, es decir, entra siempre toda la luz que emite el flash, por lo que el obturador no controla la cantidad de luz que viene del flash. Lo voy a exponer con un ejemplo: tenemos un objeto en una mesa y lo iluminamos con el flash de forma que quede bien expuesto -cómo hacer esto ahora no importa- y apagamos todas las luces de forma que toda la luz que reciba el objeto provenga del flash. En este caso, si hacemos una serie de disparos con flash a, por ejemplo, 1 segundo, 1/4 seg y 1/125 seg… el resultado será exactamente el mismo, porque toda la luz proviene del flash y estamos dentro del rango de sincronización.

Teniendo claro qué no influye sobre el flash vamos a ver qué es lo que sí influye; en el manejo del flash tenemos que tener en cuenta tres parámetros: la sensibilidad (iso), el diafragma y el número guía del flash.

Vamos a empezar por lo complicado: el manejo de un flash totalmente manual, sin automatismos de ningún tipo y sin control alguno por parte de la cámara, que sólo se va a encargar de su disparo. En todos los flashes compactos (los que se usan comúnmente fuera del estudio) viene explicitado su Número Guía, o NG. Este número es el que nos viene a indicar la potencia del aparato en términos utilizables, ya que un NG de 32 nos quiere decir que si el flash dispara a plena potencia, para un sujeto que se encuentre a 1 m de distancia tenemos que usar un diafragma de f:32 con iso 100. Así que, a partir del NG podemos saber qué diafragma tenemos que utilizar teniendo en cuenta la distancia al sujeto…

Éste es un método muy preciso que nos permite tener muy controlada la iluminación que recibe el sujeto por parte de flashes manuales, en los que muchas veces podemos, además, elegir potencias parciales de disparo que aumentan su versatilidad… Pero no es un método rápido y, por lo tanto no es práctico para muchos usos en los que no podemos perder tiempo en calcular la distancia al sujeto, ajustar la potencia del flash, el diafragma, etc… Así aparece el primer automatismo para el flash, lo que se conoce generalmente como Flash Automático o modo Auto.

El modo Auto.

El modo automático supuso una enorme simplificación en el manejo del flash. Se incorpora en el flash un pequeño sensor apuntando hacia delante, que recibe la luz reflejada por el sujeto, lo que permite olvidarse de distancias y de cálculos: es el propio flash el que ajusta su potencia en relación a la luz que recibe del sujeto.

A partir de aquí, según el flash, podemos encontrarnos con que el automatismo está disponible para un número determinado de diafragmas… que el flash se comunica con la cámara sin que le tengamos que indicar nosotros nada o que tengamos que ajustar en el flash todos los parámetros para que funcione correctamente, pero el concepto es bastante sencillo y efectivo: para un diafragma y sensibilidad ajustados el flash comienza a emitir luz y la va midiendo con su sensor, cuando el sensor detecta que el nivel de luz ya es el adecuado, corta el destello y el sujeto queda bien expuesto; todo sucede en fracciones de segundo y sin que el usuario tenga que calcular distancias ni tener en cuenta números guía.

El modo auto tiene, no obstante, algunos inconvenientes:

-El sensor está en el flash, por lo que si usamos filtros en el objetivo hay que corregir en el flash en base al factor del filtro, además, no cubre el mismo encuadre que el objetivo que tenemos montado y no sabemos si está recibiendo la luz del sujeto que a nosotros nos interesa o de otro cercano situado por delante o detrás de él.

-Tenemos que tener en cuenta, con algunos flashes, que la comunicación con la cámara puede ser poca o inexistente, por lo que se puede volver lenta la operación si cambiamos de diafragma o sensibilidad…

El modo TTL.

Una importante evolución en el uso del flash, que sortea todos los inconvenientes del modo “auto” es el flash TTL, que se generaliza a partir de finales de los ’80 y simplifica enormemente el funcionamiento de este accesorio. TTL proviene de “Trought The Lens” es decir “a través del objetivo” y es en eso en lo que se basa su funcionamiento.

El funcionamiento del flash TTL es, en esencia, el mismo que el del modo “auto”: hay un sensor que se encarga de medir el destello y cortarlo cuando ha iluminado correctamente al sujeto. Lo que ocurre es que, en este caso, el sensor ya no está en el flash, sino que está en la cámara y recoge la luz a través del objetivo, lo que tiene indudables ventajas:

-El flash pasa a estar totalmente controlado por la cámara, no tenemos que preocuparnos de ajustar en él ningún parámetro, ni sensibilidades ni diafragmas.

-Se gana enormemente en precisión al recoger el destello mediante el objetivo: el sensor recibe luz del encuadre.

-Se puede usar cualquier tipo de filtro y el sistema no se ve alterado.

Aquí nos encontramos, además, con otra enorme ventaja: el sensor del flash se dispone de forma que no sólo mide la luz que llega por el objetivo, sino que mide la luz que refleja la propia película (medición OTF –On The Film– en la película) por lo que se llega a unos niveles de perfección impresionantes en el uso del flash.

El modo TTL “estandar” funciona bastante bien, pero tiene algunos inconvenientes que se van solventando poco a poco, por ejemplo, en el modo TTL “estandar” el sistema de flash no tiene un cálculo previo de distancia (en Auto tampoco) por lo que es posible que el destello sobreexponga al sujeto desde el inicio o deje el fondo demasiado oscuro.

Estos inconvenientes se van solventando por parte de los diferentes fabricantes con diversos modos TTL “avanzados” que incoporan diveras mejoras, como sensores de medición que analizan diversas zonas del encuadre, el envío de la distancia de enfoque al sistema de flash para tener un cálculo previo para el destello o el uso de un destello auxiliar anterior al principal para evaluar la potencia total a utilizar… El nivel de perfección al que se llega en las cámaras de película es impresionante al utilizarse la luz reflejada en la propia película, en tiempo real.

Con la llegada de las reflex digitales pronto empiezan a aparecer las primeras quejas sobre los sistemas de flash, ya que no logran igualar el rendimiento de las cámaras de películas. Esto sucede porque las características de reflexión de los sensores digitales son totalmente diferentes de las que teníamos con la película y las células de medición de flash no realizan adecuadamente su trabajo. Las cámaras que intentan realizar el mismo tipo de medición de flash: sobre el captador y en tiempo real, fallan estrepitosamente y los fotógrafos tienen que volver a usar el “viejo” modo auto utilizando el sensor del flash.

Aún hoy no se logrado solventar del todo la diferencia: los modos TTL de las actuales reflex digitales no miden el destello del flash durante la exposición, como hacían las cámaras de película, sino que se tienen que basar en un cálculo previo de las condiciones de la toma y confiar en que no van a variar durante el disparo. Esto se hace, básicamente de 2 formas:

-El sensor del flash está en la caja del espejo y mide un predestello auxiliar sobre la cortina del obturador (de color gris) que se usa para calcular el destello principal; el predestello se emite después de subir el espejo y antes de abrir el obturador. Es el caso de Nikon con el modo D-TTL o de las cámaras reflex Olympus, por ejemplo.

-Se usa el mismo sensor para el flash que para la luz ambiente, se usa un predestello de medición con el que se intentan complementar la medición para luz ambiente y flash; el predestello se realiza con el espejo bajado (y es más perceptible por el sujeto al estar más separado en tiempo del destello principal). Es el caso de los modos i-TTL de Nikon o E-TTL de Canon.

Cada sistema tiene sus ventajas y sus inconvenientes y, en las actuales cámaras aún no se ha llegado a igualar el rendimiento obtenido con las de película, por el simple hecho de que no se puede realizar la medición durante la exposición y en tiempo real como se hacía en aquellas. El único sistema que nos proporciona un control total de la situación es del uso del flash totalmente manual… pero es considerablemente más lento. En la práctica, se pueden conseguir buenos resultados casi con cualquier sistema ofrecido por cualquier marca… una vez que conozcamos bien cómo funciona y nos demos cuenta de cuales son sus puntos débiles para poder compensarlos adecuadamente.

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5 comentarios sobre “La Tecnología Fotográfica por partes, el flash I

  1. Pues muchas gracias por el artículo, el obturador de mi oly te lo agradece también. Hace cosas de un mes me compré el FL50 y todfavía no domino al animal, pero con lo que escribes creo que voy entendiendo.

    Saludos desde Colombia

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