Contaminación en automóviles… y venga y dale y vuelta la burra al trigo.

No suele ser mi costumbre dedicar este blog a citar y criticar lo visto en otros, pero hay cosas que dejo pasar una vez y otra y otra y al final acabo tan hasta los huevos que me harto.

Los microsiervos son fanaticos de los motores diesel, supongo que como muchos de los que poseen un coche con ellos y hacen menos de 40 mil km al año “porque consumen poco”… pero es que cada post que dedican al tema se empeñan en repetir que “contaminan menos que los de gasolina porque consumen menos”. El último post lo titulan “los 20 coches del mercado que menos contaminan” y publican 2 tablas con el consumo de los automóviles y sus emisiones de CO2.

No es la primera vez que se lo indican en estos post, pero como desde hace tiempo que no se puede comentar en su blog, pues por algún lado hay que ponerlo: un motor diesel es más contaminante que uno de gasolina aunque emita CO2 por el simple hecho de que emite muchísima más mierda en forma de otros compuestos mucho más contaminantes y peligrosos que el CO2. En particular, la combustión del combustible durante los acelerones bruscos no es completa y por eso sale la característica nube negra y aceitosa que les hace acreedores del sobrenombre de “calamares”.

Y volvemos a lo mismo: a) los diesel, en general siguen contaminando más, y b) el puto par es irrelevante en un automóvil siempre que los diseñadores e ingenieros hayan hecho bien su trabajo.

Cojones ya.

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Algunas cosas no tienen ni puta gracia.

Soy habitual visitante de Microsiervos, los tengo enlazados y alguna vez les he comentado alguna cosa de artículos que han publicado que no son todo lo exactos que podrían. En otras he discrepado abiertamente de los consejos que han dado sobre temas fotográficos, que normalmente considero completamente erróneos; en particular los últimos publicados sobre tarjetas de memoria.

No obstante lo considero un blog interesante sobre temas tecnológicos en general y suele ser una buena forma de enterarse de las últimas novedades en ciertos aspectos de ciencia y tecnología.

Recientemente han inaugurado una nueva sección llamada “WTF” acrónimo de “What The Fuck?” que se podría traducir -para el que no lo sepa- al castellano, a algo así como “¿Pero qué cojones?”

Sin embargo hoy he leído algo en esa sección, supuestamente graciosa, que no me ha hecho la más mínima gracia. En conreto esto de que “El mar Muerto se muere“.

El titular de la noticia les parecerá muy gracioso, pero lejos de ser una “noticia que no es noticia” como reza la categoría en la que la han incluido, es una de las pocas veces que podemos encontar publicado algo en algún sitio sobre estos temas. Muchas de las grandes cuencas endorreicas del planeta están sufriendo procesos similares que las están llevando directamente a la destrucción. En muchos casos son auténticas catástrofes ecológicas como la poco conocida del mar de Aral que no es ni la sombra de lo que fue y en el que tenemos ciudades fantasmas a 20 km de la línea de costa que antaño fueron importantes enclaves pesqueros. Tenemos ejemplos también en África con el lago Chad, triste sombra de lo que fue… y el del mar Muerto es uno más a la suma. En este caso no habrá desaparición de especies de peces, porque por eso se le llama “muerto” y no por hacer la gracia. pero el cambio en el paisaje y el clima de la zona puede ser realmente importante.

Un ejemplo más de destrucción de la naturaleza, una cosa que a mí personalmente me hace más bien ninguna gracia.

En mitad de la tranquilidad…

Este pasado fin de semana estuve de visita familiar por tierras salmantinas, en un pueblo cerca del límite con la provincia de Ávila rodeado de dehesas. Un lugar realmente tranquilo, de esos en los que parece que el reloj no avanza y donde el calendario parece que se detuvo en algún momento a mediados del siglo pasado.

Fue una visita corta, con poco tiempo para hacer fotos y mucho para comer como sólo se puede comer en un lugar así. He rescatado estas 4 imágenes de lo hecho, con la esperanza de volver y mejorar lo capturado.

Todas con Olympus E-1, objetivos Zuiko Digital 14-54mm f:2.8-3.4 y Zuiko Digital 40-150mm f:3.5-4.5

Mi cámara favorita…

Me preguntaba el sábado un lector, por correo electrónico, que cuál era mi cámara favorita… A estas alturas creo que he expuesto en varias ocasiones que el valor que le doy a este tipo de cosas a la hora de valorar mi trabajo o una foto es más bien nulo. Pero cierto es que cuando se lleva un tiempo trabajando en esto, o en este mundo como aficionado, se llega a coger más cariño a ciertas cosas porque, sin que sean en términos absolutos mejores o peores que otras, se adaptan a tus gustos, a tu mano, a tu ojo… o a la forma de trabajo que usas.

En este sentido mi cámara favorita es, precisamente, una que a penas he usado un par de veces en mi vida: La Olympus OM-2sp. Una cámara muy infravalorada en su tiempo pero que tiene las prestaciones justa que a mí me gustan: un buen fotómetro (excelente) un fotómetro puntual vinculado al modo manual; muy buenos objetivos, un excelente visor y un tamaño contenido y manejable.

¿Mi equipo ideal? Pues posiblemente una Olympus OM-2sp con un 35mm f:2.0… y, sí, es de película, pero me da igual.