Un administrador de archivos, cosas que echas en falta cuando las necesitas.

Una de las cosas buenas que tenían las antiguas versiones de Windows, que corrían sobre MS-DOS, era su administrador de archivos. Era una herramienta potente que te permitía hacer de forma rápida y sencilla cualquier tipo de operación con los archivos. Por razones que se me escapan, no era del agrado de los usuarios, o de los responsables del desarrollo de Windows y ya no está disponible en las versiones NT actuales.

Me he pasado varios días buscando algo que me ofreciera una funcionalidad muy concreta que tenía el viejo “winfile” que no conseguía reproducir satisfactoriamente: el tener en una sola ventana cuatro carpetas abiertas a la vez para pasar archivos entre ellas. Todo lo más había encontrado algunos administradores independientes que permitían tener 2 simultáneas.

Explorer XP me lo ha venido a solucionar. Y buena falta que me hacía.

El tiempo relativo… o sea, que no hay.

Todos los que rondamos la treintena hemos visto alguna vez en la TV cuando éramos peques en algún momento a Mecano, y a todos nos suenan imágenes como ésta.

Pues cambien los teclados por ordenatas y es más o menos como me estoy sintiendo estos días. Está claro que más vale que sobre trabajo que falte, pero ahora mismo tengo la sensación de que no doy a basto ni de casualidad. Llevo toda la semana trabajando al menos en 2 equipos a la vez (gracias a dios puedo poner el portatil al lado del principal) pero esta tarde he llegado a estar manejando 4 a la vez, 2 vía VNC… así que igual en algún momento de 2009 puedo poner aquí alguna foto, aunque primero tendré que tener tiempo de hacerlas 🙂

La revolución de Asus

Hasta hace no demasiado, si uno buscaba cosas innovadoras en esto de la informática, la primera y casi única marca que le venía a la cabeza era Apple. El problema era el que todos sabemos: innovación, diseño y, desde luego, calidad… pero a precios realmente altos, muchas veces enmarcados en el segmento superior de precios del mercado para productos de potencia moderada comparados con sus oponentes. Casi todos los que usen Mac OS X dirán aquí algo así como: “ya, pero lo vale de sobra, no está para nada sobrepreciado” y puede que tengan razón, no lo voy a negar, pero a mí me sigue costando pensar que tengo que invertir 2 o 3 veces lo que me cuesta un PC “normal” para disfrutar del OS X, la verdad.

Pero esto empieza a cambiar, quizá no dentro de los mismos estándares de calidad, pero sí en cuanto a la innovación y al ofrecimiento de productos que quieren cubrir segmentos de mercado no explorados. Y viene de la mano del fabricante de componentes taiwanés Asus.

Primero fue el golpe sobre la mesa que dieron con el EEE-PC 701, que vino a crear un nuevo segmento de mercado, el de los ahora llamados “netbooks”. Hasta entonces, si querías un portatil ultracompacto, en el rango de lass 7-10″ de pantalla, no sólo no encontrabas nada “barato” sino que lo normal es que tuvieras que pagar en torno a los 1100€. Pero entonces llegó Asus, y sacó el EEE-PC 701, con una modesta pantalla de 7″, un disco de estado sólido de sólo 4GB, con procesador Celeron capado y pensado para aplicaciones sencillas pero suficientes. Todo por unos 300€; el resultado lo conocemos todos: ventas como churros, incluso antes de llegar los correspondientes mercados nacionales (el mío y unos cuantos más llegaron de Taiwan, varios meses antes de venderse en España) y, al poco tiempo, la aparición de equipos similares de los fabricantes más diversos, que hasta entonces no se habían preocupado en nada del tema. Ahora Asus tiene una completa gama de EEE-PCs, con pantallas de 7, 8,9 y 10″ y con 2 tamaños de carcasa (la pequeña para los de 7 y 8,9 pulgadas, con duración de batería moderada, y la grande para 8,9 y 10 pulgadas con duraciones de batería descomunales).

Pero Asus no se quedó ahí, al poco tiempo presentó un pequeño equipo de sobremesa que seguía la misma filosofía: compacidad, diseño, potencia moderada y precio bajo: El EEE-BOX que ya me motivó un post (muy criticado por cierto) anteriormente. Luego fue el precioso “EEE-Top” y ahora presentan otros dos interesantes prototipos presentados en el CES, uno el EEE-Keyboard y otro el Asus Airo.

El EEE-Keyboard, del que he sabido gracias a “Al otro lado del mostrador“, representa una vuelta a los ordenadores domésticos de los ’80: todo en la caja del teclado; un cocepto que permanecía abandonado desde entonces, a pesar de que hace bastante tiempo que es perfectamente viable construir PCs así. Si el precio es interesante, me parece que puede pegar un mordisco al mercado equivalente al que dio el EEE-PC.

El Asus Airo es un prototipo de portatil que incluye un nuevo diseño para el teclado, que permite integrar uno de tamaño algo más grande en un portatil de tamaño compacto.

Desde luego le están poniendo ganas. Y ya tenemos la alternativa barata al diseño de Apple.

Ayuda de localización: El Humedal de la Llama

Hace tiempo que vengo leyendo sobre la polémica que existe sobre el trazado de la A-8 al sur de la sierra de Peña Cabarga, en Cantabria; dado que afecta al humedal llamado “de la Llama”, que al parecer está situado en las inmediaciones de Arenal, en Penagos.

Pues bien, no tengo la más remota idea de dónde se encuentra dicho humedal; bien es cierto que no paso a menudo por esa zona, pero dada la descripción, no entiendo como ni lo he visto jamás, ni soy capaz de encontrarlo en las imágenes aéreas.

¿Alguien me puede echar una mano?

Muchas gracias.

Cómo circular en condiciones, saber llevar el coche y, en definitiva hacer lo que no se hace en León…

Alguna otra vez he tratado ya este tema en el blog y, como de fotos ando pobre últimamente -y de tiempo para hacerlas también- pues me he decidido a publicar este post que me lleva bastante rondando por la cabeza; en particular tras escuchar las “magníficas” intervenciones de un par de profesores de autoescuela en la emisora local L.ON, donde directamente se han cubierto de gloria: a mí ya me quedan muy pocas dudas de las razones por las que veo lo que veo a diario en las calles de esta ciudad. Luego también hay que hablar de lo bien señalizadas y urbanizadas que están algunas zonas… pero como lo que veo también lo veo donde las señales son claras y diáfanas, pues empezaremos por ahí.

Empecemos:

Circulación por VIAS URBANAS

Creo que los profesores de autoescuela encargados de las prácticas no harían mal en darle un repasito a los libros de teoría de sus alumnos, en lo referente a esta parte de la conducción, así podrían ahorrarse decir las bobadas que se les escuchan en esa emisora antes citada. Voy a comentar aquí, insisto, lo relativo a la circulación POR VÍAS URBANAS, o sea, por dentro de poblado, en ciudad, no por carretera, en CIUDAD, ¡¡que es distinto que por carretera!! ¿Esta claro? Bien.

-Por poblado se circulará, en vías con varios carriles por sentido, por EL CARRIL QUE MÁS CONVENGA A NUESTRO DESTINO, a ver si así, en mayúsculas y en negrita, se ve bien. Porque esta gente parece que no lo tiene claro. Cansado estoy de oírles decir que “como norma general se circula por el de la derecha”. ¡¡Qué no, cojones, que no!! que eso es fuera, que en poblado se usa el que más convenga a nuestro destino, que estoy HASTA LA POLLA, de que la gente, a la que habeis enseñado -y a los coches de autoescuela, claro- ir pegados al carril de la derecha… incluso en vías donde para continuar de frente tienen que usar el de la izquierda. Pero claro, se enseña mal, se aprende mal y así nos va. Esto volverá a salir después para el tema de la circulación por rotondas (que también se hace MAL)

-Enlazando con lo anteior: LA SEÑALIZACIÓN HORIZONTAL NO ES ORIENTATIVA Y OPCIONAL, OBLIGA LO MISMO QUE LA VERTICAL, SOBRE TODO EN AUSENCIA DE ÉSTA. Estoy muy hasta los huevos de soportar maniobras indebidas desde carriles que tienen una FLECHA ENORME pintada sobre ellos, esa flecha no está de adorno: si tienes una flecha apuntando para delante, no se puede girar, si tienes una flecha que SÓLO apunta a la izquierda… SÓLO PUEDES IR A LA IZQUIERDA, NO DE FRENTE, poco importa los carriles que tengas de frente: NO PUEDES.

Vervigracia, con ejemplos claros en la ciudad de León:

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Cruce de las calles Antonio González de Lama y San Pedro. Circulando por la primera en dirección a la segunda, existen 2 carriles 2, que están correctamente señalizados, el de la izquierda tiene una FLECHA ENORME apuntando hacia delante, el de la derecha tiene una FLECHA ENORME apuntando a la derecha. O sea, que si quiero ir hacia la calle de San Guillermo TENGO QUE COGER EL CARRIL DE LA IZQUIERDA y sólo ése, el de la derecha no vale. Me importa un huevo si desde el carril de la derecha parece que la calle San Guillermo queda delante, me importa un huevo si te han contado que tienes que circular por la derecha, para ir hacia esa calle hay que coger, POR COJONES, el carril de la izquierda en Antonio González de Lama. Coño, que estoy hasta los huevos de que casi me arreglen el coche y encima se ofendan cuando no les dejas pasar desde el carril de la derecha. Es que no tengo ni que mirar, porque si estás en el de la derecha, la puta flecha te obliga a ir a la derecha.

Semáforo de salida de la Avda. Reino de León hacia el bar “La Puentecilla”:

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¿A que se ve en la imagen, donde el coche oscuro, que el carril de la derecha según el sentido de circulación tiene una flecha doble, hacia el frente y hacia la izquierda, y el carril de la izquierda sólo tiene flecha a la izquierda?

Pues eso, a la salida de ese semáforo, desde el carril de la izquierda no se puede continuar de frente; me importa un cipote que la calle del frente tenga 2 carriles, NO PUEDES, continuar de frente desde ese semáforo si sales por el carril de la izquierda, es así de sencillo. ¿Lo entiendes payaso-del-audi-gris? me importa poco si “un madero” te “ha dicho que hay dos carriles para entrar”, como decías literalmente. Porque el agente te lo ha indicado bien, hay 2 carriles para entrar en la calle… pero NO puedes continuar tú de frente si estás en el semáforo en ese carril. Yo, desde el carril de la derecha puedo entrar en esa calle por el carril derecho o por el izquierdo, tú estás obligado a girar a la izquierda desde el carril izquierdo. Entre otras cosas porque si quiero, desde el carril derecho puedo girar a la izquierda… y si tú contínuas de frente, te puedo atizar… y encima pagarás tú, te pongas como te pongas.

Casos verídicos, comprobados a diario en mi ciudad en la que no se sabe conducir, donde la gente tiene que ir a 20 o a 10 para buscar aparcamiento… pero esto continuará.

Próximo episodio: las rotondas, esas grandes desconocidas.

El otro fin de la fotografía tradicional.

Pocos nos esperábamos, hace unos 7 años ahora, que la explosión del mercado digital fuera a ser tan rápida como luego fue. En realidad hasta las más optimistas previsiones auguraban una sustitución de los materiales tradicionales mucho más relajada y gradual; tanto es así que los principales fabricantes de cámaras literamente “se comieron” los últimos lanzamientos de equipos para película, especialmente en cuanto a compactas, pero también en gran medida en los segmentos bajos del mercado de las réflex. Y eso cuando aún faltaban muchos años para que este mercado, el de las cámaras réflex, tuviera la misma segmentación en el mundo digital que tenía en el de la película. Algo que sólo sucedió hace un par de años o poco más.

Esta explosión, como casi siempre que hay un gran cambio en un mercado, se llevó por delante muchas cosas, entre otras cosas el negocio del revelado de carretes que, hoy en día, es algo púramente residual. Yo recuerdo cuando tenía 5 o 6 tipos de película en la tienda ocupando unas cuantas estanterías… y ahora con tener 10-12 rollos de iso 200 voy cubierto para una temporada muy larga.

Sin embargo, una parte en la que el material tradicional, esto es basado en haluros de plata y revelado químico, ha aguantado muy bien hasta ahora: el del papel a color. Y esto es porque seguía siendo una alternativa real para seguir obteniendo impresiones fotográficas dignas de tal nombre, durables, de calidad y a buen precio. Esto se consigue gracias a los minilabs digitales: enormes equipos que, normalmente, basandose en el laser, exponen con precisión sobre papel foto-químico, nuestras imágenes digitales y luego se encargan de su revelado.

Sin embargo este mercado también está a punto de caer. Y posiblemente lo hayan matado los propios fabricantes de minilabs; ya que son máquinas treméndamente caras y muy difíciles de amortizar salvo que se tenga un volumen de trabajo enorme. Algo de lo que muy pocos profesionales de la fotografía pueden presumir hoy en día si nos ceñimos al mercado de aficionado. Y es que, un equipo de 30 o 40 mil euros, que te permite obtener impresiones en unos tamaños de papel bastante limitados (hasta 20×30 cm en los casos “económicos” y gracias), con el que estás expuesto a carísimas averías -entre piezas y horas de técnico cobradas a precio de oro-, con un consumo de electricidad de todo menos bajo, y con consumibles de caducidad bastante corta, especialmente válido para los químicos… es algo que pocas tiendas se pueden permitir a no ser que su volumen de revelados sea muy muy alto. Eso por no mencionar que requieren atención constante y que necesitan de personal que, por lo menos, sepa un poco de qué va el tema.

Esto ha hecho que paulatinamente, el mercado de impresiones en papel, haya ido aproximándose cada vez más al mundo de la impresión basada en tinta. Y en los últimos tiempos la cosa se empieza a precipitar:

-Por un lado las impresoras fotográficas profesionales han bajado tremendamente de precio, tanto de los propios equipos como de las tintas. Esto es válido tanto para las basadas en inyección de tinta, como para las basadas en sublimación. Los equipos son asequibles en tanto en cuanto son inversiones razonables amortizables en un tiempo corto de trabajo.

-Por otro lado la calidad de las impresiones ha crecido hasta igualar o superar las ofrecidas por las printers químicas, con equipos mucho más sencillos, menos voluminosos, menos propensos a averías y mucho más versátiles, pues se abre un abanico de posibilidades en cuanto a materiales y tipos de papel, sin más inversión que la del consumible en sí.

Y ojo, que no estoy hablando aquí de las impresoras fotográficas domésticas, basadas en tintas coloreadas; sino en las impresoras profesionales de sublimación y de inyección de tinta basadas en tintas pigmentadas. Que no son nuevas, ni mucho menos, pero que sí han mejorado sustancialmente en los últimos tiempos.

Así, nos encontramos con una migración general hacia las impresoras de gran formato basdas en entre 10 y 14 tintas pigmentadas, con una reproducción fotográfica equivalente o superior a la que se obtiene con las buenas printers foto-químicas, a menor coste. Esto es algo que cualquiera que visitase el último Fotoventas Digital pudo comprobar en persona: masiva presencia de plotters de Epson, Hp y Canon… y casi nula de equipos “tradicionales”.

¿Es el final de la fotografía tal y como la concebimos siempre? Pues si no ha muerto ya… muy poco le queda. Y entonces habrá caído el último bastión que le quedaba al material foto-químico.