El otro fin de la fotografía tradicional.

Pocos nos esperábamos, hace unos 7 años ahora, que la explosión del mercado digital fuera a ser tan rápida como luego fue. En realidad hasta las más optimistas previsiones auguraban una sustitución de los materiales tradicionales mucho más relajada y gradual; tanto es así que los principales fabricantes de cámaras literamente “se comieron” los últimos lanzamientos de equipos para película, especialmente en cuanto a compactas, pero también en gran medida en los segmentos bajos del mercado de las réflex. Y eso cuando aún faltaban muchos años para que este mercado, el de las cámaras réflex, tuviera la misma segmentación en el mundo digital que tenía en el de la película. Algo que sólo sucedió hace un par de años o poco más.

Esta explosión, como casi siempre que hay un gran cambio en un mercado, se llevó por delante muchas cosas, entre otras cosas el negocio del revelado de carretes que, hoy en día, es algo púramente residual. Yo recuerdo cuando tenía 5 o 6 tipos de película en la tienda ocupando unas cuantas estanterías… y ahora con tener 10-12 rollos de iso 200 voy cubierto para una temporada muy larga.

Sin embargo, una parte en la que el material tradicional, esto es basado en haluros de plata y revelado químico, ha aguantado muy bien hasta ahora: el del papel a color. Y esto es porque seguía siendo una alternativa real para seguir obteniendo impresiones fotográficas dignas de tal nombre, durables, de calidad y a buen precio. Esto se consigue gracias a los minilabs digitales: enormes equipos que, normalmente, basandose en el laser, exponen con precisión sobre papel foto-químico, nuestras imágenes digitales y luego se encargan de su revelado.

Sin embargo este mercado también está a punto de caer. Y posiblemente lo hayan matado los propios fabricantes de minilabs; ya que son máquinas treméndamente caras y muy difíciles de amortizar salvo que se tenga un volumen de trabajo enorme. Algo de lo que muy pocos profesionales de la fotografía pueden presumir hoy en día si nos ceñimos al mercado de aficionado. Y es que, un equipo de 30 o 40 mil euros, que te permite obtener impresiones en unos tamaños de papel bastante limitados (hasta 20×30 cm en los casos “económicos” y gracias), con el que estás expuesto a carísimas averías -entre piezas y horas de técnico cobradas a precio de oro-, con un consumo de electricidad de todo menos bajo, y con consumibles de caducidad bastante corta, especialmente válido para los químicos… es algo que pocas tiendas se pueden permitir a no ser que su volumen de revelados sea muy muy alto. Eso por no mencionar que requieren atención constante y que necesitan de personal que, por lo menos, sepa un poco de qué va el tema.

Esto ha hecho que paulatinamente, el mercado de impresiones en papel, haya ido aproximándose cada vez más al mundo de la impresión basada en tinta. Y en los últimos tiempos la cosa se empieza a precipitar:

-Por un lado las impresoras fotográficas profesionales han bajado tremendamente de precio, tanto de los propios equipos como de las tintas. Esto es válido tanto para las basadas en inyección de tinta, como para las basadas en sublimación. Los equipos son asequibles en tanto en cuanto son inversiones razonables amortizables en un tiempo corto de trabajo.

-Por otro lado la calidad de las impresiones ha crecido hasta igualar o superar las ofrecidas por las printers químicas, con equipos mucho más sencillos, menos voluminosos, menos propensos a averías y mucho más versátiles, pues se abre un abanico de posibilidades en cuanto a materiales y tipos de papel, sin más inversión que la del consumible en sí.

Y ojo, que no estoy hablando aquí de las impresoras fotográficas domésticas, basadas en tintas coloreadas; sino en las impresoras profesionales de sublimación y de inyección de tinta basadas en tintas pigmentadas. Que no son nuevas, ni mucho menos, pero que sí han mejorado sustancialmente en los últimos tiempos.

Así, nos encontramos con una migración general hacia las impresoras de gran formato basdas en entre 10 y 14 tintas pigmentadas, con una reproducción fotográfica equivalente o superior a la que se obtiene con las buenas printers foto-químicas, a menor coste. Esto es algo que cualquiera que visitase el último Fotoventas Digital pudo comprobar en persona: masiva presencia de plotters de Epson, Hp y Canon… y casi nula de equipos “tradicionales”.

¿Es el final de la fotografía tal y como la concebimos siempre? Pues si no ha muerto ya… muy poco le queda. Y entonces habrá caído el último bastión que le quedaba al material foto-químico.

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10 comentarios sobre “El otro fin de la fotografía tradicional.

  1. Yo creo que es una cuestión de adaptación y especialización, lo que no tiene sentido es que cada pequeña tienda de fotografía tenga su máquina propia pero si veo razonable que 10 ó 15 tiendas lleguen a un acuerdo para revelar todas en la misma máquina. Dentro de una ciudad con un mensajero se podría hacer una distribución bastante puntual y la máquina en sí no tiene por qué estar en una zona comercial, valdría cualquier local en una zona más barata. Además así se podrían estirar más las horas de funcionamiento efectivo de cada máquina con los que se amortizaría mejor.
    ¿No tenéis las tiendas de fotografía este tipo de asociaciones?

  2. No, no las tenemos, porque es dificilisimo llegar a acuerdos de ese tipo. El mercado está muy disputado y nadie está dispuesto a hacer cosas así. Hasta hace bien poco, cuando el volumen no era tal como para justificar un minilab, se recurría a laboratorios profesionales, que son los que daban ese tipo de servicio (y lo siguen dando). El problema es que los grandes laboratorios profesionales han desaparecido y quedan sólo algunos medianos que no siempre tienen servicio de reparto.

    Es por eso que la bajada de precios y el aumento de la calidad de los dispositivos basados en tinta ha cobrado tal importancia. Con la décima parte o menos de lo que te cuesta el minilab más sencillo adquieres un equipo de impresión más versátil y que te permite ofrecer la misma calidad… o superior.

  3. Por suerte o por desgracia, yo hago uso de laboratorios profesionales, porque como muy bien dices, no sale a cuenta tener un minilab.
    Estos dias atras, comentabamos con gente del sector, la desaparición del químico, particularmente los plotter se estan poniendo las pilas, por no hablar de los costes de còpia, en mi establecimiento utilizo un par de impresoras de sublimación (Kodak Photoprinter 6800), por el momento la gente se conforma y queda contenta con el resultado, pero calidad fotografica, nada de nada, eso quedara para los laboratorios, (que van quedando pocos),incluso algun fotografo aventurero entrega albums con plotter(vaya lo que hay que ver).
    Una de las reflexiones que a veces tenemos con mi mujer, es hacia donde va el sector de la impresión fotografica, la sublimación aun tiene camino por hacer, los plotters son los que tienen buenas resultados, aunque a mí se me resiste, si que tienen costes bajos, pero a final de año si hechamos cuentas, nadie te explica lo que realmente te cuesta, solo el coste de cópia. El químico? bufff ni me lo planteo, pero es el único que te saca una defenición de calidad fotografica.
    En resumen, las tiendas de fotografia como no sepamos dirigir, enseñar y re-educar a la clientela lo tenemos algo complicado.
    Menos mal que ha salido esta moda Lomo, y vamos haciendo película, que si no.

    Un saludo y enhorabuena por el blog.

    1. Pues, con todos mis respetos Sergi. Aquí llevamos ya más de un año sin hacer uso del químico absolutamente para nada excepto los revelados de carrete que nos lo hacen.

      No lo echamos en falta, para nada de nada; hasta ahora todo son ventajas. La calidad de imagen es más alta, así como suena: más alta. Bastante más alta que las que nos venían del laboratorio; las tenemos de forma inmediata, controlamos totalmente el proceso, y tenemos posibilidades de fotoacabado que no teníamos antes o tardábamos un par de semanas -o más- en disponer de ellas.

      Los costes son menores, tanto por copia como “a final de año” como tú dices. Y el manejo de los aparatos es más sencillo, sin tanta historia ni complicaciones como tenían los equipos químicos.

      Yo ya he hecho varios álbumes, tanto digitales como tradicionales Y, es más, ahora puedo hacerlos yo mismo, de un día para el otro si es necesario.

      Antes de decir “lo que hay que ver” yo probaría a hacer algo y evaluar su calidad, no vaya a ser que te sorprenda.

      Nortisu, HP, Fuji… ahora tienen “minilabs secos” basados en impresión con tinta pigmetnada. La impresión fotoquímica ha muerto.

  4. Era de mi conocimiento, que la entrada a este blog, no es moco de pavo.
    Sí, sí, entiendo que los costes de material, son mucho mas bajos y mas rápidos como bien dices, que poco a poco, nos estamos haciendo mas autosuficientes, en cuestión de flujo de trabajo, como bien explicas.
    Pero el tema de “CALIDAD FOTOGRÁFICA”, para mí, la sublimación aún tiene que esforzarse, y los plotters, con tanta variedad de papel, mas el laminado….igual me cuesta renunciar al CANVIO. Si que és verdad, que puedes presentar un album digital, y la calidad es alta buena, la inyección de tintas a doble cara, es interesante, puedes ir guardando, los trabajos de días, y venga! después a cortar el A2.
    También trabajo con varias opciones, y siempre intento ser lo mas exigente conmigo mismo, a la hora de presentar cualquier trabajo, y si, también confienso que algún trabajo (por tema de rapidez) utilizo la impresión Ink-jet.
    Por otro lado, cuando me refería al coste anual, es el tema de las reparaciones, que eso, supongo que ya lo debes saber y de sobras, nadie habla de ello. Poca veces me a tocado llamar, pero cuando llamas, hace un daño de tres pares de cojones, perdón. Que si seguro atodo riesgo el primer año (vamos, solo falta que no funcione el primer año), la opción de solo piezas, ( que tela marinera con las piezas),o nada de nada, que entonces es cuando se friegan las manos, no es que critique la función del trabajador, pero la ultima vez que me hicieron un puto upgrade, eeeh! canvio de disco duro y mas memoria ram, ya esta, no te dijo lo que me cobraron, porque realmente es de pitorreo…..bueno a lo que iba, igual me doy contra el muro(que es como mas aprendemos)pero esperaréa que la CALIDAD FOTOGRÁFICA sea de mi exigencia.

    Saludos.

    1. Sinceramente, no sé muy bien a qué te refieres.

      Por un lado, en cuanto a calidad de imagen impresa, tengo que reiterartelo: es superior hoy por hoy en los equipos de inyección de tinta de gran formato a la que se conseguía por medios fotoquímicos digitales. Entre otras cosas la gama cromática no es que sea superior, es que es muy superior y la resolución de impresión efectiva suele ser mayor. No me hace falta que me lo cuente nadie, porque ya te digo que lo veo todos los días. Es más, concretamente, tengo bien reciente el repetir un trabajo del que ya tenía una copia que había venido del laboratorio y la diferencia la puede ver cualquiera; entre otras cosas cuando necesitas imprimir algo en negro, es negro, si tiene que ser una línea, es una línea, negra, sin dominantes, y sin bordes. La impresión de imágenes en blanco y negro es simplemente acojonante.

      Si no estás consiguiendo esa calidad con la inyección de tinta, algo falla.

      Luego me hablas del laminado… es una excusa recurrente entre quienes siguen aferrándose a lo fotoquímico ¿laminado para qué? ¿laminabas las copias fotoquímicas? Yo ahora recurro menos al laminado que antes, mucho menos, porque antes lo tenía que usar para copias que iban a sitios concretos y ahora uso un papel concreto para esas cosas. Si lo dices por “los arañazos en la superficie” es cierto que la emulsión en algunos papeles es algo más frágil que en algunos de los fotoquímicos, pero no ocurre en todos ni mucho menos. A parte de que yo no sé quién es el que va chupando y arañando las fotos. Yo tengo aquí muchas hechas ya en inkjet y un montón de trabajos entregados sin el más mínimo problema al respecto.

      Tema averías a final de año. Ignoro qué equipo usas, pero la fiabilidad de cualquier ploter es muy superior a la de cualquier minilab digital, tienen menos piezas, y suelen estar mejor montados y mantenidos, entre otras cosas porque son muuuucho más sencillos. El mío en concreto el año pasado en un momento dado estuvo 36 horas seguidas imprimiendo, parando sólo para sustituir la bobina de papel y algún cartucho cuando se agotaban; a día de hoy no he tenido averías y los ciclos de impresión no han sido pocos precisamente. Con el minilab tuve averías absolutamente idiotas por las que me pretendieron cobrar más de 2000€; como cuando se averió un motor que “no tenía reparación”, que mágicamente -supongo- me repararon en el SAT de aspiradoras que tenía al lado, por 12€; pero claro, para eso hay que buscarse la vida y saber un poco qué es cada pieza… así que tampoco me vale ese argumento, porque es mucho peor en el caso de las máquinas fotoquímicas, que cuestan un ojo de la cara y tienen una fiabilidad que es de risa.

      Luego me hablas de seguros a todo riesgo y no sé qué más cosas… y me dejas bastante perplejo, la verdad. Ignoro de qué equipo hablas y con qué edad. Pero desde luego que conozco yo no va precisamente por esos derroteros que me cuentas.

      En cualquier caso, las cosas están como están; entra en la web de nortisu o en la de Fujifilm y mira cómo son sus nuevos “minilabs”; en las dos últimas ferias del sector en España no había equipos fotoquímicos y sí muchos de impresión en varios tamaños, colores y sabores. El futuro va por ahí; como cuando en las cámaras fue por el camino de las digitales. Yo ya me equivoqué entonces, aferrándome a una supuesta calidad y a una manera de hacer las cosas. No me voy a confundir dos veces.

  5. Te agradezco de ante mano, el tiempo dedicado a responderme, y es muy grato, que compartas tus experiéncias así como tus conocimientos.
    Unicamente queria saber y compartir, mis dudas con alguien que supiese del tema y que estuviese, fuera de mi círculo, para poder tener una imparcialidad de información, ya que los vendedores de equipos solo ven lo bueno y mejor de su producto.

    Sobre los minilabs, estuvimos viendo este año, en la Feria de Barcelona (SONIMAGFOTO),el nuevo sistema de Kodak, APEX dry lab, por cierto muy interesante, un centro de trabajo el cual pueden ir conectados los kioskos, así como ir ampliando la maquinária, impresoras, clasificadores, etc… de todosmodos echaré una mirada a los fuji y noritsu, ya que insistes, debe ser por algo.

    En cuanto al plotter, estoy algo indeciso, como bien sabes y te explicado, mi duda és,el invertir en una buena marca, Epson tiene buenas referencias y una gama de papeles (si bien todas los tienen), HP es el que me ofrece mi disribuidor de material. El tema de los arañazos, puede que sí, aún me aferro a esa cópia de químico….
    Sé, que tarde o temprano debere de dar el paso, pero no quiero hacer las cosas, sin antes tomar una buena decisión, eso de comprar por comprar, hace ya años que no entro en esa dinámica, o adquirir cualquier cosa sin saber, que tienes entre manos. A dia de hoy, aún la gente, no sabe utilizar las cámaras digitales….pero bueno, eso es otro tema, que no viene al caso.

    Saludos.

    1. Insisto en Fuji y en Nortisu porque son desde hace tiempo los principales fabricantes de minilabs digitales fotoquímicos. Fuji en el Fotoventas todavía tenía algun Frontier tradicional expuesto… si te fijaste, en el Sonimag no. Hace bien poco han presentado el primer Frontier “seco”. Noritsu tiene varios equipos “secos” y si bien ambos siguen publicitando sus modelos fotoquímicos; el que estén presentando modelos basados en tinta me parece indicativo de por dónde van las cosas.

      HP no tenía minilas digitales, pero ya ha presentado un equipo “seco” realmente interesante, para altas producciones, acompañado de quioscos digitales; no sé si lo viste en el Sonimag, pero tenían un ejemplo de tienda que integraba el nuevo minilab seco, con varios quioscos, un servidor central y un ploter para la producción de gran formato.

      En cuanto al ploter, lo primero, olvídate de las gamas de papeles de las marcas, el espectro es mucho más amplio que eso, por usar un HP, un Epson o un Canon no estás ligado a usar sus papeles. Ni mucho menos. En cuanto a la marca… yo me pasaría por Canon a ver qué te cuentan y luego comparas con las otras dos. Que igual te sorprendes, probablemente bastante.

      Sobre lo de los arañazos, aun si no tuvieras en cuenta papeles como los “Premium Mate” de cada marca, que ya te digo yo que son difíciles de arañar salvo que uses algo que corte; la resistencia es más alta de lo que parece; yo tengo bien a mano y bien manoseadas incluso por niños varias ampliaciones hechas en papel Kodak acabado “E” (lustre) y todavía no he tenido que cambiar ninguna por que me la hayan arañado. Esto de los arañazos me está sonando igual que en los primeros años de las impresiones digitales, que en cuanto decías que era impresión digital se ponían a mirar una foto de 40×50 con la nariz pegada a ver si veían pixeles o “jaggies”.

      No obstante para exposición y para muchos trabajos yo estoy empezando a usar el citado “premium mate”, que se escapa un poco de lo que eran los acabados tradicionales, pero da un juego tremendo para algunos tipos de foto.

      Si tienes más comentarios o alguna duda que creas que puedo resolverte, puedes dirigirte directamente a mi mail.

  6. Ahora mismo se venden muchas camaras digitales de mas de 600 euros, pero ni estas personas creo que se pasen ya a revelar por tienda, rarisimo, simplemente comentar como veo que luego estas mismos consumidores hacen fotos desde su telefono movil, y las imprimen en su ordenador, importandoles mas incluso inconscientemente “es mi foto amateur pero es mia hecha e impresa por mi”… es la tendencia que trae tanto gadchet y tanto manual, una forma de aficion y amateurismo propio en general

  7. Mi experiencia: Tengo una tienda pequeña en una ciudad, también pequeña en Argentina.
    En los comienzos, me manejaba enviando mis trabajos a un laboratorio profesional en Rosario y manejando las impresiones de aficionados con un kiosko kodak G4 y una impresora 805 para las copias 20×30. Hoy ya casi no uso los servicios del laboratorio, excepto para casos puntuales a pedido de algún nostálgico, o para ampliaciones superiores a 30×45 (que, para mi sorpresa son hechas en el laboratorio con plotters inkjet). Con qué reemplacé al laboratorio? Con equipos inkjet de tintas pigmentadas. Incluso he sacado a la venta el kiosko y la 805 porque la calidad da lastima frente a los trabajos con inkjet, y los insumos (ni que hablar el mantenimiento) son mucho, pero mucho mas caros.
    Es mas; en mi humilde opinión Kodak tiene un negro futuro. Ya se quedó sin el negocio de la película y entiendo que apostó todas las fichas que le quedaban a un sistema como el de los kioskos y los APEX que no tienen ninguna chance frente a los equipos inkjet que ya hay en el mercado.

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