¡Viva el alarmismo!

Me encanta la prensa de este país, entre otras cosas porque no puede ser más amarillista con muchos temas. Veo en Microsiervos hoy que El Mundo publica que “la medusa más peligrosa del mundo” llega al Mediterraneo. Aquí está el enlace (al menos de momento).

Y habla de “carabelas portuguesas” cuya “picadura puede ser mortal”… hombre, por poder, puede, es cierto que es una de las picaduras de entre los Cnidiarios que se encuentran HABITUALMENTE en Europa que tiene una picadura más dolorosa y peligrosa, pero no tiene porqué ser mortal y, de hecho no lo es en la inmensa mayoría de los casos.

Me sorprende, eso sí, que por una vez hagan referencia en el cuerpo de la noticia (no así en el titular) de que no es una medusa, sino una colonia flotante de individuos (pólipos concretamente).

Eso sí, “la medusa más peligrosa del mundo”… no es esa ni de lejos. Las más peligrosas pertenecen a la clase Cubozoa, y son propias de aguas australes… y esas sí que son mortales con bastante frecuencia.

Cambios y Labores de Mantenimiento

Ha llegado la hora de organizar en condiciones la galeria de imágenes y comprobar que todas apuntan donde deben y demás…

La mayoría de fotos que he publicado por aquí las tengo alojadas en mi propio servidor a raiz de que, hace ya tiempo y cuando wordpress ofrecía sólo 1GB de almacenamiento y cobraba el espacio extra a precios absolutamente fuera de lógica, me quedé sin sitio disponible. Pero unas las tengo en la galería y otras en otras carpetas del servidor… por no mencionar las que tengo todavía alojadas en el propio espacio del blog y de las cuales unas sí las tengo en la galería y otras no.

Además, mi galería nació como un espacio en el que ir situando las imágenes sin muchas pretensiones. Pero creo que va llegando el momento en el que procede ordenarlas por categorías, aún a riesgo de que algunas queden un poco vacías al principio. También tengo que colgar en algún momento muchas de las imágenes que hice en los años previos al digital y de las que muchas están digitalizadas y perdidas por los discos del archivo… y otras pasaron por el escaner pero no guardo archivo digital de ellas.

Así pues, es más que probable que durante un tiempo haya problemas a la hora de acceder a las imágenes de los posts antiguos, a medida que vaya dando forma definitiva a la galería y el alojamiento del blog.

Un fin de semana en Canada… digo en Portugal.

Tuve la suerte de poder pasar estos días festivos de Semana Santa en Portugal, concretamente en las cercanías de Lisboa; hacía mucho tiempo que no visitaba el país vecino -todavía se pagaba en escudos- y tenía ganas de volver y conocer esa magnífica y preciosa ciudad de la que todo el mundo hablaba maravillas.

Ahora, con el viaje cumplido, tengo que decir que me ha quedado un regusto más bien agridulce: por un lado he disfrutado mucho del viaje, de conocer sitios que no conocía y de las vacaciones en sí. Por otro me he llevado alguna experiencia desagradable, poco importantes todas, pero que hacen que no me haya marchado de allí todo lo bien que hubiera querido.

Como de lo bueno hay mucho y de lo malo poco, voy a empezar por ahí:

-Siguen conduciendo horriblemente mal, con un respeto nulo a las normas de tráfico y con un respeto nulo al resto de vehículos de la vía. Te adelantarán en línea contínua aún cuando vayas a velocidad más que legal para luego pararse 10 metros más adelante en un vado (que le manda cojones). No respetan los stops ni las prioridades ni nada por el estilo; en definitiva: nula educación y un peligro constante.

-Las carreteras han mejorado mucho desde la última vez que estuve yo allí, pero no volveré a decir nunca que en España señalizamos mal; he visto como un fin de autovía se señaliza, sin aviso previo ninguno ¡¡¡una vez finalizada la autovía, cuando te encuentras con un stop en una incorporación a una vía más lenta!!! No son raros los casos de desvíos señalizados después de haber sido tomados o con carteles dispuestos de manera que no se pueden leer si no estás totalmente encima de ellos.

-El servicio hostelero es, en una palabra, deplorable; se come muy bien, pero la atención es verdaderamente lamentable. Y no hablo de un sitio, hablo de 5 en 4 poblaciones diferentes: esperas interminables no para sentarse, sino después de haber pedido la comida. En un caso estuvimos sentados más de hora y cuarto hasta que se dignaros traernos la comida, pero en ningún caso bajó de los 40 minutos. En un caso nos marchamos después de esperar 15 minutos a que nos sirvieran 5 cervezas en un local que distaba de estar abarrotado. Para que te sirvan una botella de vino puedes llegar a tener que pedirla 5 o 6 veces… eso por no mencionar que el precio acabas teniendo que negociarlo, porque te pueden cobrar literalmente lo que les de la gana. Y esa es otra: tienes la perenne sensación de que te quieren engañar y no es agradable.

-No he tenido problemas en Francia para pagar con tarjeta en ningún sitio; aquí puedes tener que buscar un cajero de tu red para que no te crujan con la comisión, pero cualquiera de nuestras tarjetas de cualquier red de cualquier banco es Visa, MasterCard o Maestro. Con cualquiera de esas puedes pagar o sacar dinero en casi cualquier cajero de casi cualquier punto… menos en Portugal. Si eres portugués seguro que mola mazo que tu tarjeta de cualquier banco sea “Multibanco” y todos los cajeros sean de eso; pero tiene cojones que sean contados los lugares donde puedes pagar con algo que no sea eso “¿Visa?, no no Visa no, Multibanco” es lo que te vas a encontrar en la mayoría de lugares; el logo de “MasterCard” les resulta totalmente extraño y lo cojonudo es que se extrañan de ver una tarjeta que no sea Multibanco en manos de un extranjero…¡en un lugar como Lisboa! donde lo que faltan no son turistas precisamente.

En general, una sensación de que la atención al turista es muy pobre. Quizás esté mediatizado por lo que tenemos aquí y por haber vivido gran parte de mi vida en una ciudad muy turística; pero lo de allí, con el volumen de visitantes que tienen, la verdad es que me ha dejado ese regusto que citaba: no acabas de sentirte cómodo.

lisboa
lisboa
lisboa
lisboa

Y me falta lo bueno. Lo bueno es que el lugar merece una visita, de hecho merece una visita más larga que la que yo he podido realizar; sólo que si volviera, lo haría todo de otra forma, para empezar me plantearía prescindir de realizar gasto en cualquier local hostelero, no se come mal, pero estar 3 horas para comer no va conmigo, sobre todo cuando el ritmo me viene impuesto. Lamento, por ejemplo, no haber podido estar más tiempo en Sintra, lugar pintoresco donde los haya, prácticamente una ciudad dentro de un bosque; también es digno de mención que en el parque natural de Cascais-Sintra, la costa y las playas se encuentran respetadas casi por completo, sin macro-edificaciones pegadas a la costa, algo que aquí no encuentras ya en ningún sitio. Allí es perfectamente posible pasear por playas con dunas kilométricas sin encontrar un solo edificio que desentone en los alrededores. En definitiva, y por mal que suene, el problema de esa zona para mí han sido los habitantes, la zona en sí me ha encantado.

Un viejo amigo que ha vuelto.

Hace ya un huevo de años, mi padre con su socio de entonces, compraron Nikon, en concreto un par de F4, con ellas vinieron varios objetivos, de todos sólo uno seguía con nosotros hasta hoy, el AF Nikkor 28-85mm f:3.5-4.5 que aún sigue siendo útil en unas cuantas tareas. Los otros tomaron diversos caminos y había 2 en concreto a los que echábamos de menos desde casi el mismo momento en que se fueron de nuestras manos.

Uno ha vuelto hoy, tenía muchas ganas de tenerlo de vuelta, entre otras cosas porque es casi tan útil en nuestras APSc como lo era en las de película de formato más grande. Y no es otro que el AF Nikkor 35-135mm f:3.5-4.5. Un objetivo poco conocido pero bien valorado entre los que lo utilizamos alguna vez. Con una calidad de construcción del mismo nivel que otros objetivos de la época y que ya no se estila a no ser que nos gastemos un dineral en los objetivos de gama más alta. Ahora viene a cumplir las funciones de zoom teleobjetivo medio, relativamente luminoso, y mucho más ligero que cualquier alternativa f:2.8 y por lo tanto mucho más cómodo de manejar. Es un buen trozo de material: bastante nítido incluso a plena apertura, buen bokeh, excelente calidad de construcción y AF bastante rápido.

Es una lástima que este tipo de objetivos, de gama media y buena calidad, ya no se estilen demasiado.

Fuente con el 35-135

Narcisos Reloaded.

Hace un par de años publiqué unas fotos de la pequeña plantación de narcisos que mi madre tiene en la finca.

Como quiera que este fin de semana estuvimos disfrutando del bueno tiempo allí, en un rato en el que no estaba haciendo nada, me tiré al suelo y estuve un rato apretando el botón de la cámara.

En aquella ocasión las fotos las hice con la Olympus E-1 y el magnífico Zuiko Digital 14-54mm f:2.8-3.5 . En esta ocasión ese equipo ha dejado paso a la Nikon D2x y el Sigma 18-50mm f:2.8 EX Macro que, si bien no tiene tanta calidad como el excelente diseño de Olympus, también permite enfocar a distancias muy cortas y hacer cosas similares a las que hice en su día.

Narcisos
Narcisos
Narcisos
Narcisos

Y esto es lo que da de sí un rato de holgazanería tirado por los suelos con una cámara.
Datos: Nikon D2xs, Sigma 18-50mm f:2.8 EX Macro

Primeros resultados pepinianos.

Ayer me dí un paseo por las cercanías de mi finca, buscando algún posible lugar propicio para la instalación de los hides en siguientes ocasiones. Por si acaso llevaba montado el 400 no fuera a ser que algún descuidado se pusiera a tiro. Por desgracia no tuve la precaución de llevarme el flash y no hubiera estado de más, porque hubo un par de pájaros imprudentes -un mito y un herrerillo- que tuvieron a bien dejarme tirarles unos disparos mientras me ocultaba como podía entre los matorrales de espinos. Ese sitio y otro punto un poco más hacia la montaña creo que pueden ser bastante prometedores a tenor de lo que vi pr allí circulando y de lo que pude hacer sin hide. Aunque no sea más que como testimonio ahí van las mejores de las que disparé:

mito1
mito2
herrerillo1
herrerillo2

Nikon D2x; Sigma 400mm f:5.6 APO

Buenos cacharros olvidados.

En algunas webs se refieren a ellos como “sleeper lens”; son objetivos de buena calidad, que se vendieron durante poco tiempo o que no son demasiado conocidos a estas alturas por estar descatalogados, pero que dan un rendimiento que los hace recomendables en un momento dado. Ojo, no siempre son excepcionales o comparables a lo que un objetivo de gama alta actual, pero su rendimiento y calidad de construcción suele estar de la mitad hacia arriba en la escala digamos.

Los hay de todas las marcas, incluso las casas independientes de lentes tienen alguno en su catálogo. Algunos están viviendo una segunda juventud después de los lanzamientos de las D3, D3x y D700 por parte de Nikon y de la A900 por parte de Sony, con sensores de formato 135.

Puede salirme un post bastante largo, entre otras cosas porque me voy a basar en ocasiones en opiniones subjetivas o en lo que hice en su día con cámaras de película. También es posible que el post vaya creciendo con añadidos posteriores a la fecha en la que lo publique, no obstante intentaré ser lo más riguroso que me sea posible. Recalco que no se trata de anotar los objetivos con mejor rendimiento de cada sistema, sino aquellos que ofreciendo una buena calidad precio/prestaciones/calidad suelen pasar relativamente desapercibidos.

Canon EOS

El sistema EOS, como el Alpha, data de mediados de los años ’80, cuando Canon y Minolta cambiaron sus monturas para sus nuevas cámaras autofocus. No tiene, por tanto, objetivos antiguos de la época de las cámaras de enfoque manual, pero sí algunos buenos objetivos aparecidos en los primeros años del sistema que se suelen ver poco hoy en día.

Canon EF 50mm f:1.8 (primera versión): La versión actual de este objetivo es una de las más recomendadas en casi cualquier foro o web; se menciona poco la primera versión, ópticamente igual de buena que la moderna, pero mucho mejor construída. Tiene bayoneta metálica y escala de distancias de enfoque. Se ve de segunda mano y muchas veces a precios superiores a los de la versión actual, nueva. Muy recomendable.

Canon EF 50mm f:1.0 L USM: Canon tuvo en catálogo un 50mm ultraluminoso anterior al actual f:1.2L, y como se vé, aún más luminoso. Creo que conozco a uno que dice que su primo tiene un amigo cuyo vecino, una vez, vió uno en persona.

Canon EF 85mm f:1.2 L USM
: Cuando se presentó la versión renovada hace unos años, en algunas webs ni se acordaban de la versión original. No tiene FT/M y el enfoque manual es “by wire”, sin anillo de enfoque mecánico.

Canon EF 100mm f:2.0 USM: Se mencionan a menudo el 85mm f:1.8 y el 135mm f:2.0L pero se suele pasar por alto esta joya: luminoso, compacto y con una calidad impresionante. Me resulta curioso comprobar como los 100mm no macro pasan desapercibidos en favor de los macro que son más incómdos de utilizar para aplicaciones generales fuera de la fotografía de aproximación y que son más voluminosos, menos luminosos y no necesariamente más baratos.

Canon EF 20-35mm f:3.5-4.5 USM: En su día la versión económica de zoom gran angular en la marca. Antes de la llegada de los 17-35, lo habitual era verlos en este rango. Buena óptica, construcción en par con los objetivos de gama media de la marca.

Canon EF 20-35mm f:2.8 L: Zoom gran angular profesinoal de la primera época. Serie L, poco más hace falta decir; curiosamente no es USM y tampoco tiene enfoque manual permanente. Si puedes vivir con un 20mm como extremo angular es de lo más recomendable si lo encuentras.

Canon EF 24-85mm f:3.5-4.5 USM: últimamente parece que no interesan los zooms de gama media. Vemos gente que pasa de los plasticosos zooms de kit, directamente a cosas como el 24-70 L habiendo olvidado alternativas más económicas, con algo más de rango y que pueden ofrecer rendimientos aceptables. Éste fue un zoom bastante popular en su época junto con el 28-105 que veremos a continuación. No tiene un rendimiento estelar, especialmente en su extremo más angular; pero su compacidad y rango lo hacen atractivo para esas ocasiones en las que se quiere ir ligero; ofrece un rango muy adecuado en una cámara de sensor grande para fotografía de reportaje.

Canon EF 28-80mm f:2.8-4 L USM: Un gran olvidado, fue el primer zoom estándar de la serie L, destinado a uso profesional. No tan bueno como sus sucesores pero digno de la L que porta; curiosamente no tiene f: constante, siendo si no me equivoco el único objetivo de la serie L con esa característica. Es USM, pero no FT-M, de hecho su enfoque maunal es asistido: “focus by wire”, el anillo de enfoque no es mecánico sino que es un dial electrónico que actúa sobre el motor en el modo de enfoque manual.

Canon EF 28-105mm f:3.5-4.5 USM
: Hermano del 24-85, ofrece un rango algo más desplazado hacia el lado teleobjetivo; igualmente recomendable y con un rendimiento posiblemente algo más elevado. Existen dos versiones del mismo, pero desconozco si existen diferencias entre ellas.

Canon EF 50-200mm f:3.5-4.5 L: Excelente zoom poco recordado y raro de ver, fue en su día lo que hoy sería el 70-200mm f:4 L, la alternativa menos luminosa al 80-200mm f:2.8. No es USM y el micromotor hace que tenga un AF algo lento y ruidoso. Existió una versión similar pero fuera de la serie L, mucho peor que ésta.

Canon EF 70-210mm f:4 y EF 70-210mm f:3.5-4.5 USM: Alternativas económicas al 70-200mm f:2.8 hasta la llegada de su versión f:4 dentro de la serie L. Con un redimiento bastante inferior al del modelo actual, de ambos es más recomendable el más moderno, de diafragma máximo variable y USM.

http://www.canon.com/camera-museum/camera/lens/ef/data/telephoto_zoom/ef_100~300_56l.html: Antencesor del 100-400 IS actual; sale bastante perjudicado por el uso de micro-motor en lugar de USM, enfoque lento y ruiodoso pero calidad óptica alta. No confundir con la versión no L de misma focal y luminosidad.

Se agradecerá cualquier comentario al respecto.

Proximamente: Minolta