Dale que te pego con el cambio de hora.

Como todos los años por estas fechas llega el puñetero cambio de hora de invierno. El caso es que año a año comprobamos que este cambio de hora no le hace la más mínima gracia a nadie. Yo ya hablé del tema aquí en años anteriores y hubo quien apuntó en el que lo importante no era la hora sino cómo las llamábamos, lo cual podía tener su parte de razón.

Pero el caso es que, por un lado, nos encontramos en un huso horario que nos nos corresponde, el del tiempo CET, pero por otro lado lo tenemos ya demasiado interiorizado en nuestros mecanismos diarios como para empezar a llamar a las horas de otra forma. Estamos acostumbrados a “vivir adelantados” entre una y dos horas con respecto a lo que nos correspode, y eso me parece que ya no nos lo va a quitar nadie.

Llegados a este punto, y teniendo en cuenta que a nadie le gusta el cambio de hora en invierno ¿Por qué cojones cambiamos?, es parte de una normativa europea, vale, pero a nosotros no nos sirve absolutamente para nada, yo sigo sin entender quién narices puede ahorrar cuando nos pasamos todo el invierno sin aprovechar al máximo la luz solar. Puede que en otros países, con otras costumbres horarias, lo consigan, pero a nosotros nos hacen la puñeta pero de bien. Amanece antes, a unas horas en las que prácticamente nadie hace nada… y anochece antes, con lo que a nosotros, que no nos vamos a la cama antes de las 0 horas en la mayoría de los casos, nos supone que tenemos que vivir como la mitad de cada “día activo” bajo la luz eléctrica…

Yo cada año lo entiendo menos.

Otra lista de las 10 cosas que …

Es un tema recurrente, me la mandan al mail y veo que aparece hoy en varios blogs, así que será el típico/tópico mail en cadena que a alguien le parece curioso o gracioso y que manda sin comprobar. Lo que me sorprende es que lo veo en algunos blogs que son relativamente cuidadosos con estas cuestiones cuando se trata de otros campos del conocimiento.

Aquí la lista de las 10 cosas que supuestamente “no tienen explicación”:

(visto aquí y aquí y en más sitios…)

1 Rubor.
Incluso Darwin luchó por encontrar una explicación para la aparición de una respuesta que permite a los demás saber que hemos hecho trampas o engañado.

Ya me empieza tocando las narices cuando mencionan a Darwin (“incluso Darwin se lo preguntó”) Darwin y muchas más personas. ¿Qué narices tiene que ver Darwin en todo esto? Cierto es que la explicación de su función no está clara… pero es que aquí ya partimos de un error de base. Se supone que todas nuestras funciones fisiológicas tienen que estar “diseñadas” para tener una “función clara y perfecta”… Grave, gravísimo error. No tiene porqué existir una explicación funcional o de comportamiento para el hecho de que nos ruboricemos (en diferentes grados, por cierto).

2 Risa.
El descubrimiento de que la risa es producida más a menudo por comentarios banales que por chistes hace que nos preguntemos ¿por qué surgió?

Cuestión de etología, no de fiología o evolución biologica, mucho menos algo que haya que buscar a nivel evolutivo. Muchas veces nos olvidamos que lo que realmente nos ha hecho diferentes es que tenemos lo que llamamos “Cultura”. Nuestros comportamientos hay que explicarlos desde la etiología y la evolución de nuestra cultura antes de pasar al plano fiológico/evolutivo, muchas veces se obiva.

3 Vello púbico.
¿Irradiar aromas, suministrar calor o proteger contra roces? La respuesta al por qué los huumanos poseen franjas de pelo en sus partes pudendas sigue estando abierta a debate.

Pues a mí me parece que hay un consenso bastante claro: por un lado se mantiene la profusión de vello en esa zona para porteger algo bastante sensible e importante y por otra por cuestiones fisiológicas análogas a las de nuestros parientes más cercanos.

4 Adolescencia.
Incluso nuestros parientes más próximos, los grandes simios, se mueven sin problemas desde su fase juvenil a la adulta… así que por qué los humanos empleamos casi una década atroz tratando llevando sudaderas con capucha y pantalones muy por debajo de los calzoncillos?

La adolescencia es un período de nuestro desarrollo que está totalmente relacionado con nuestra cultura. Es más, está relacionado con la forma de vida occidental de los últimos decenios, en los que nuestro desarrollo socioeconómico ha hecho que entremos en la “edad madura” de adultos, mucho más tarde, por lo que pasamos por una etapa de no-adultos, no-niños que ha derivado en eso que llamamos “adolescencia”. Biológicamente, somos adultos jóvenes en esa época, nada extraño en ninguna especie de mamífero; desde el punto de vista fisiológico somos adultos desde que tenemos capacidad reproductora, y eso en nuestra especie ocurre hacia los 12-13 años. Culturalmente, en las sociedades occidentales, esos primeros años de periódo adulto pero niñez cultural son lo que conforma la adolescencia.

Es un rasgo púramente cultural, de una parte de nuestra especie y que no hay que ir demasiado lejos para ver su origen. Preguntemosles a nuestros abuelos cómo pasaron la adolescencia en unos años en los que los que no sufrieron la guerra, tuvieron que trabajar desde bien jóvenes. Y pensemos en que no hace demasiado no era raro casarse con 14 o 15 años y tener hijos más o menos con esa edad.

Es una estupidez de calibre astronómico decir que la adolescencia es un misterio que no se sabe dónde se origina ni que función tiene. Otra vez buscando funcionalidades donde no las hay.

5 Sueños.
Hoy en día la mayoría de las investigaciones niegan la creencia freudiana de que los sueños sean expresiones de nuestros deseos inconscientes, pero si es así ¿entonces qué son?

Pues de entrada son algo que no es exclusivo del género Humano…

6 Altruismo. Las personas siguen debatiendo si los humanos somos genuinamente altruistas por naturaleza. Pero si lo somos, la mayoría de los científicos creen que no tiene sentido desde el punto de vista evolutivo.

Otro aspecto etológico que, mira tú por donde, tiene múltiples hipótesis formuladas desde el punto de vista de la eiología y cómo se ha llegado hasta el altruismo desde el punto de vista evolutivo; donde por cierto enlaza con uno de los aspectos en los que también somos peculiares y que curiosamente no se menciona aquí a pesar de ser bastante más misterioso: la existencia de la menopausia.
Por otra parte, tampoco somos la única especie en la que se pueden observar comportamientos altruistas, estos se dan en muchas especies de géneros y filos muy diversos.

7 Arte. ¿Exhibición sexual, aprendizaje de herramientas, o una forma de cohexión social? El arte sigue negándonos su sentido.

Aspecto cultural, principal motor de nuestra transimisión cultural y de nuestra evolución en este sentido… su origen no tiene explicación clara, aunque está relacionado con el aumento de nuestras capacidades cognitivas… pero no es un misterio “biológico”.

8 Superstición. La mayor parte de los humanos tienen supersticiones – hábitos extraños y tranquilizadores que no tienen sentido racional – pero podría haber una razón subyacente para dicho comportamiento.

O no, es otro aspecto cultural.

9 Besos. La necesidad de besar no aparece en nuestros genes, de modo que ¿por qué encontramos tanto placer en compartir saliva?

Idem, y es algo que varía enormemente en forma, método, cantidad y frecuencia incluso entre países cercanos… No es un “misterio evolutivo humano”; es un rasgo cultural que puede tener múltiples orígenes sociales.

10 Hurgarse la nariz. La mayoría lo hace aunque no existe recompensa nutricional en el hecho de comer mocos. ¿Podría haber alguna razón para este desagradable hábito?

Vamos, no me jodas… de entrada es “desagradable” también por componente cultural y visto desde nuestro estatus sociocultural actual occidental… hay muchas sociedades con culturas muy diversas incluso en la actualidad.

¿Explicación imposible?… veamos, ¿qué tal despejar las vías respiratorias superiores de residuos sólidos que complican la respiración?

El Darwinius

Iba a publicar una entrada sobre las burradas que se estaban viendo en los últimos días (hasta en una radio musical lo he oído y todo) sobre el “descubrimiento” de Darwinius masillae.

Pero PaleoFreak lo ha hecho mucho mejor de lo que yo podría hacer:

FAQ Darwinius masillae.

Lectura totalmente recomendada, así como de los 2 posts anteriores sobre el msimo tema.

Personalmente estoy hasta el cimbrel de tantas estupideces con el “validamiento de la evolución” y los putos “eslabones perdidos”… que estamos en el siglo XXI cojones ya.

¡Viva el alarmismo!

Me encanta la prensa de este país, entre otras cosas porque no puede ser más amarillista con muchos temas. Veo en Microsiervos hoy que El Mundo publica que “la medusa más peligrosa del mundo” llega al Mediterraneo. Aquí está el enlace (al menos de momento).

Y habla de “carabelas portuguesas” cuya “picadura puede ser mortal”… hombre, por poder, puede, es cierto que es una de las picaduras de entre los Cnidiarios que se encuentran HABITUALMENTE en Europa que tiene una picadura más dolorosa y peligrosa, pero no tiene porqué ser mortal y, de hecho no lo es en la inmensa mayoría de los casos.

Me sorprende, eso sí, que por una vez hagan referencia en el cuerpo de la noticia (no así en el titular) de que no es una medusa, sino una colonia flotante de individuos (pólipos concretamente).

Eso sí, “la medusa más peligrosa del mundo”… no es esa ni de lejos. Las más peligrosas pertenecen a la clase Cubozoa, y son propias de aguas australes… y esas sí que son mortales con bastante frecuencia.

¡¡Lo que hay que leer!!

Leí el otro día en Microsiervos una reseña de un libro que me dejó profundamente inquieto. Entre otras cosas, porque luego enlazaban un sitio donde se decía que se hablaba más o menos de lo mismo… y para mi desconcierto, en el lugar enlazado se hablaba únicamente de cuestiones relativas a la Física y a la Astronomía; mientras que en la reseña se hablaba de algunas cuestiones relativas a la Biología que, supuestamente “están en controversia”… y la cosa es que me quedó bastante mal cuerpo sobre el tono general de la reseña y lo que ahí se comenta de esas cuestiones biológicas. La sensación que tengo tras leer eso, y ojo que no es más que una sensación personal a falta de leer el contenido real del libro, es que se han tocado demasiados palos de la baraja a la vez.

Veamos:

5. Vida. Qué es la vida y en qué se diferencia de los objetos inertes sigue siendo objeto de problemas de definición. Hay muchos ejemplos de virus y otros «seres» que podrían considerarse vivos pero por definición no lo están.

Bueno, no he tenido yo ningún profesor que se atreviese a decir que “los virus no están vivos por definición”; entre otras cosas porque precisamente no hay definición válida sobre la “vida” sin más. Pero en general se considera que para que esté “vivo”, un organismo no sólo tiene que poder reproducirse y mantener su información genética… sino que tiene que poseer metabolismo; ahora bien, no es una “definición” es una convención a la que se llega analizando los organismo biológicos que tenemos en la tierra.

La verdad es que no veo qué implicación científica puede tener el identificar o no como “vivo” a un virus; es bastante irrelevante, la verdad. Es una etiqueta que puede servir para clasificarlo de determinada manera dentro de una didáctica concreta, pero no creo que tenga una implicación real una vez que conocemos cómo funcionan, en general, los virus. Todo lo más puede tener implicaciones desde el punto de vista de los estudios del origen de la vida.

6. Las evidencias de vida en Marte. Los resultados de un experimento de las sondas Viking enviadas a Marte detectaron vida de forma bastante clara, pero luego los resultados fueron descartados no sin cierta controversia al respecto.

A este respecto es bastante conveniente hacer dos cosas: no simplificar tanto la explicación y leer lo que contaba Carl Sagan sobre los experimentos que iban a ir en origen en las Viking destinados a detectar vida. De todos los que iban a ir, fue el que podía obtener resultados menos concluyentes. Se trataba de detectar metano marcado radiactivamente, generado a partir de “nutrientes” con C14 aportados por la nave al suelo. El Metano marcado se detecto… pero su origen, dada la composición detectada del suelo, probablmente se debiera a reacciones químicas ajenas a la vida. Hubo cierta controversia inicial, es cierto, pero la verdad es que no queda mucha hoy en día al respecto: la vida es posible en Marte pero el experimento del Viking no puede aportar datos concluyentes sobre su presencia.

“8.Un virus gigante. La historia de un gigantesco virus llamado Mimivirus desafía las explicaciones y clasificación de estos curiosos seres que están entre lo inerte y lo vivo.”

¿Por qué? ¿porque es grande? No hay problemas para identificarlo como virus, no hay ninguna ley que diga que un virus tiene que tener un tamaño determinado; lo habitual es que sean pequeños y más sencillos, vale, y lo habitual es que las plantas tengan las hojas verdes… ¿y?

La curiosidad de este virus es que es grande, que posee proteinas que no se conocían y que porta enzimas y proteinas chaperonas.
Esto vuelve a tener implicaciones a la hora de establecer órdenes en el origen y evolución del árbol filogenético de la vida; pero tampoco es algo que se pueda decir que pone en tela de juicio los cimientos de la Biología, precisamente.

“9.Muerte. La teoría de la evolución tiene un problema con explicar por qué los seres vivos mueren, pues no está clara la finalidad de este inevitable y autodestructivo hecho. Además, la extraña longevidad de algunos seres y la manipulación genética que permite aplazar de forma espectacular la muerte en algunos de ellos está todavía por explicar.”

¿Mande? ¿Eso que quiere decir, que como no tiene finalidad no es normal que exista? anda coño, esta es muy buena, ¿Qué “finalidad” tienen las enfermedades degenerativas? ¿y el cancer? ¿y las mutaciones? Esto es algo típico de nuestro antropocentrismo. Hay cosas que no existen proque tienen una finalidad… sino que hay otras que se desarrollan porque unas existen. Se me ocurren muchas razones que explican, de diversas maneras y a diversos niveles, la muerte:
-Renovación genética: la muerte permite una renovación constante del acerbo genético de una especie.
-Reciclado de materiales: los cadáveres alimentan a otros seres vivos que no existirían de no haber cadáveres.

¿Sigo? Eso por no decir que la “muerte por vejez” no es precisamente algo habitual entre los miembros del reino Animalia… tampoco mucho dentro del reino Plantae… y no digamos entre los organismos de organización más simple.

“10.Sexo. No está tampoco claro respecto a las teorías evolutivas por qué la distinción entre sexos y la reproducción sexual son mejores que otros métodos de reproducción, y sin embargo muchos seres vivos la utilizamos.”

Y otros muchos no, o la usan de forma diferente; de entrada, el que en la actualidad muchos seres vivos macroscópicos multicelulares presenten algún tipo de reproducción sexual no quiere decir forzosamente que sea “mejor” que otra opción cualquiera. Quiere decir que, en un momento concreto, esa opción tuvo más éxito evolutivo y esa situación se mantiene en la actualidad. Otra vez el antropocentrismo y nuestra escasez de miras y de perspectiva. Nada dice que mañana no cambien las condiciones y éstas favorezcan a los organismos sin reproducción sexual.

Ahora bien ¿no quedan claro las ventajas? yo veo unas cuantas muy claras: la reproducción sexual mediante los mecanismos de meiosis es una fantástica forma de incrementar la variabilidad genética de una especie, además de ser un mecanismo rápido, barato energéticamente y eficaz de transmitir grandes cantidades de información genética con una incidencia de errores relativamente baja. ¿Qué ventaja tiene respecto a la reproducción asexual? muchas tanto desde el punto de vista genético como evolutivo, empezando por lo ya dicho: aumenta la variabilidad, y eso suele ser bueno desde el punto de vista del mantenimiento de la especie. Pero claro, si todo lo contemplamos mirándonos al ombligo.

A éste respecto, un artículo más arriba hablan de la curiosidad de la reproducción partenogenética del Dragón de Comodo y lo ponen como ejemplo de lo anterior… Pero no sé por qué. El sistema de separación sexual cromosómica XX / XY es el de los mamíferos, que sea el nuestro no quiere decir ni que sea el único, ni que sea el mejor, ni que no se puedan usar otros. La Partenogénesis se da en un buen puñado de especies, en otras el sexo del individuo está condicionado por la temperatura de incubación del huevo, en otras…

Por ejemplo, una poliploidía en un vertebrado normalmente produce un embrión no viable… sin embargo en plantas es habitual y solemos usar individuos poliploides para cultivarlos porque presentan ventajas frente a los monoploides.

Si contemplamos las especies con reproducción sexual dioicas, desde el punto de vista del mantenimiento de la especie, los individuos macho son menos importantes que las hembras, y se apunta a que pueden llegar a ser prescinibles en muchas especies… incluso en mamíferos ya se ha descubierto alguna especie en las que los machos y las hembras no son diferenciables “de visu” cromosómicamente…

Pero vamos, que a esto no hay que buscarle ni una “utilidad” ni una “función” ni hay que considerarlo “mejor” o “peor”, simplemente es a lo que la evolución biológica nos ha llevado en este momento.

Si estuvieramos en el Jurásico ¿qué pondría un supuesto dinosaurio inteligente? ¿”no está claro que función tienen estos bichos pequeños cubiertos de pelo que parecen una vía evolutiva muerta”?

Una vez más, problema de perspectiva más que otra cosa.

Ojo, no sé lo que dice el libro al respecto, no lo he podido leer aún… pero lo que se desprende del post que referencio me parece que da lugar confusiones importantes.

Anda que…

Nop… no me voy a callar. Ya lo han comentado en un par de sitios más y no me esperaba menos. Es de lo que van estos intelectualoides que no tienen ni idea de nada, pero basan su vida en vender la imagen de que están por encima del resto de los mortales y, por tanto, su opinión vale algo sólo por ser suya… no por el valor de la misma.

Así que el sr. De Prada ha perpetrado otra hoja en la misma publicación más infame que la anterior. Donde vuelve a demostar que no tiene ni la más mínima idea de lo que se pone a criticar.

No me voy a extender, como hice la semana pasada, en rebatir todo lo que ha vertido. Sólo voy a explicar una cosa: el asunto del incendio.

Que la inyeción de partículas solidas en aerosol (por ejemplo, el humo de los incendios forestales grandes) bloquea la llegada de radiación solar, es un hecho tan comprobado científicamente, como que “el año sin verano” se sabe que ocasionó por el bloqueo de la radiación solar ocasionado por el humo de la erupción del Tambora… Tras eso se ha comprobado en diversas ocasiones como la polución y los humos están matizando los efectos que tendría el efecto invernadero a base de reducir la insolación sobre la superficie… y precisamente lo preocupante es eso: a pesar de que la polución está provocando que los niveles de entrada de radiación solar sean relativamente bajos, nos estamos calentando. ESO es lo que trata de decir el informe, no lo que el de la hoja ha entendido.

Como hoy también me aburro, aclaremos algunas cosillas (y sin meterme con nadie):

Al hilo de los acontencimientos comentados en el post anterior, y siguiendo la muy lógica tendencia que dice que “el que quiera que se informe”. Aprovechando este ratito en el que tengo compilando un proyecto de video, voy a intentar perpetrar un post en el que pretendo indicar y explicar brevemente por donde van los tiros en esto de la Biología Evolutiva hoy en día. Eso sí, digo de antemano que lo que expondré aquí no son más que unas vagas indicaciones y explicaciones muy simplificadas sobre los temas de cara a que, si a alguien le interesa el tema y no sabe mucho al respecto, pueda saber por donde buscar.

Lo primero que hay que tener claro es que esto es complicado, como toda ciencia avanzada, requiere conocimientos previos para su conocimiento “avanzado” y muchas cosas no son sencillas de explicar con pocas palabras y en un espacio más o menos corto. Es, por lo tanto, peligroso tratar de hacerlo, porque voy a tener que recurrir, indefectiblemente, a simplificar tremendamente casi cualquier cosa que exponga y, por lo tanto, a dejarme muchas cosas por contar. Así que es importante dejar claro este punto: aquí sólo puedo contar vagamente de qué va el asunto.

También es importante dejar claro que una cosa es que una persona concreta no alcance a entender un proceso, o que no tenga los conocimientos adecuados para entenderlo y otra muy diferente es que ese proceso no exista o no sea demostrable. Casi todos sabemos sumar (aunque sea con los dedos) preo realizar ecuaciones diferenciales es bastante más complicado, incluso de entender… pues con esto pasa igual.

Así que pongámonos en harina:

De Darwin y El Origen de las Especies(…).

Charles Darwin y Alfred Russell Wallace fueron los pioneros de la Biología Evolutiva, fueron los primeros que expusieron de forma científica los mecanismo bajo los que actúa la evolución; fueron los primeros en todo esto… Pero de eso han pasado 150 años, en los que la Biología en general ha avanzado enormente. Su obra no es “canon”, no es algo en lo que haya que “creer”, es simple referencia bibliográfica y contiene afirmaciones que se han demostrado como incompletas o, incluso, incorrectas y han sido corregidas y actualizadas. Hay que tener en cuenta que los mecanismo de la Genética no se incorporan hasta bastante después y que la estructura de la información genética, se desentaña ya en el siglo XX. Todas estas cosas se van aplicado e integrando, lo que permite conocer mejor algunos mecanismos evolutivos, ha permitido desentrañar otros y ha descartado ciertas cosas.

Darwin y Wallace propusieron una evolución como “supervivencia de los más aptos” un concepto que ha sido enormemente ampliado desde entonces.

La Teoría postulada en la actualidad se denomina “Teoría Sintética de la Evolución” y es muy compleja y mucho más avanzada que la propuesta hace siglo y medio; incluyendo el conocimiento adquirido mediante la integración de otras disciplinas científicas, como las Matemáticas, la Estadísitca, la Genética, o la Organografía Microscópica Comparada… por citar unas pocas.

Las Relaciones de Parentesco.

La evolución y el desarrollo de la vida en la tierra tiene una implicación: todos los seres vivos tenemos algún tipo de parentesco. Es así de sencillo y está comprobado, no es algo que se “crea” es algo que se ha demostrado científicamente.

Ahora bien, una cosa es “estar emparentado” y otra “ser descendiente”, yo estoy emparentado con mis primos, pero no desciendo de ellos. Nuestro arbol genealógico, como especie, está ramificadísimo.

Existe una corriente muy extendida según la cual somos el resultado de una serie de “saltos” en la evolución que nos ha hecho ser la cúspide de una tendencia evolutiva, según la cual todas las especies humanas anteriores son “antecesores primitivos sin nuestra capacidad” y que somos “los más evolucionados”. Esta creencia está influenciada por el antropocentrismo de raiz judeocristiana que ha imperado y sigue vigente en nuestra sociedad, pero no tiene nada que ver con la ciencia… y sobre todo, no es cierto.

Primero, porque no es cierto que seamos la especie más evolucoinada biolaógicamente, de hecho tenemos un montón de rasgos que se consideran “primitivos”, en el sentido de que son los que presentaba el acestro común a partir del cual se ramifica una rama en el árbol filogenético: por ejemplo, tenemos 5 dedos en cada extemidad; los caballos, sin embargo, presentan una extemidad “evolucionada” en la que han perdido 4 de ellos, a pesar de que sus ancestros si tenían 5. (Por cierto, el registro fósil del caballo está practicamente completo).

Segundo porque tampoco es cierto que seamos descendientes de todas las especies anteriores. Muchas veces se lee (a mí me lo contaron en el colegio sin ir más lejos) que nuestro antecesor directo es el hombre de neanderthal; algo totalmente falso. Tampoco es cierto que el resto de formas humanas extintas fueran “primitivas”. Sin ir más lejos Homo neanderthalensis era una rama paralela que procede de un antepasado común con nosotros… seríamos “primos” o “hermanos”, pero no descendemos de ellos en ningún caso. En muchos sentidos, desde el punto de vista biológico, estaban considerablemente más evolucionado que nosotros; en otros presentaron antes adaptaciones que luego desarrolló nuestra especie, como la piel clara. Pero, lo que es más importante: no eran primitivos y rudos tenían hasta que se extinguieron, un desarrollo cultural prácticamente idéntico al de los Homo sapiens con los que convivieron. El que, mucho tiempo después de que ellos se extinguiesen, nosotros continuáramos desarrollando nuestra cultura no quiere decir que ellos no tuvieran esa capacidad, quiere decir que no llegaron a desarrollarla.

El parentesco que, erróneamente, cita el charlatán al que me refería en el post anterior, con respecto a un insecto, existe… pero no quiere decir que seamos sus descendientes. Drosophila melanogaster es “pariente” de Homo sapiens, pero bastante lejano. Por si a alguien le interesa cuánto: Los insectos son “Protóstomos” y nosostros “Deuteróstomos”, dentro de lo que podríamos considerar “animales”, es casi el parentesco más lejano que podemos encontrar. Fuera del flio Chordata nuestros parientes más cercanos… que también son deutorostomados, son los Equinodermos: las estrellas de mar entre otros.

Cultura y Biología.

Y es que ésta es la “madre del cordero”, los charlatantes y opinadores “de letras” sobre el asunto, tienden a confundir dos conceptos que no tienen nada que ver: la evolución cultural y la evolución biológica.

Una cosa es el desarrollo que ha tenido nuestra cultura, y otra la evolución biológica como tal. Nosotros no somos más “evolucionados” que los humanos que pintaron Altamira, no somos más “evolucionados” que el hombre que se momificó en el Ötzal; ellos no eran “hombres primirivos” y nosotros “una especie evolucionada”: Somos exactamente los mismos desde el punto de vista biológico: somos TODOS Homo sapiens.

Finalidad evolutiva.

Por último: la evolución no es finalista, no somos el resultado de un proceso de evolución según el cual hemos resultado nosotros como especie más avanzada que el resto. Ni somos mejores, ni más evolucionados ni nada por el estilo; la evolución no tiene dirección. Evolución no es “cambio a mejor”, es “cambio” sencillamente.

Y habría mucho más que decir, pero bueno, bastante rollo he soltado ya.

“Creacionismo” un huevo colgando y el otro lo mismo.

Para el señor D. Juan Manuel de Prada

Estimado Sr.

En respuesta a su artículo “CREACIONISMO” publicado en el número 1.092 de XLSemanal.

Difícilmente se pueden verter más incongruencias sobre las teorías científicas de la Evolución en menos espacio. He de decirle que manifiesta un desconocimiento tan grande de los fundamentos más básicos de las bases y el funcionamiento de la ciencia en general que se hace difícil explicar la cantidad de falsedades que ha puesto por escrito.

Por comenzar: afirma que existe desconocimiento sobre lo que supone y manifiesta el Creacionismo, que se debe a las simplificaciones que realizan los medios de comunicación sobre estos temas. Mas al contrario, los que llevamos unos cuantos años enfrentándonos, en tantos medios como podemos, al conjunto de patrañas supersticiosas que tratan de vender como teoría científica el grupo de charlatanes que defienden “El Diseño Inteligente” lo conocemos bien. Pero es que aunque no fuese así, no se puede decir en un párrafo que se desconoce y se simplifica lo que a uno le gusta para pasar a utilizar argumentos totalmente simplistas e incorrectos para desacreditar lo que a uno no le gusta.

Menciona Darwin y a su obra -por cierto, con el argumento de siempre: que él no dijo que dios no fuera necesario-; habla, utilizando exactamente las mismas tácticas que todos los charlatanes creacionistas de “ciertos misterios que rodean el origen del hombre no pueden ser explicados mediante meras teorías evolutivas.” y por último termina con absolutamente delirante párrafo en el que se mencionan, no se sabe muy bien con que motivo, a unos supuestos monos que parecen haber sido puestos por los científicos en las cavernas para que las pintasen o, mejor dicho: deja caer que la teoría evolutiva afirma en algún momento que “los monos” de los que “descendemos” hicieron según la ciencia, y sin pruebas, pinturas de algún tipo.

Pues bien, dejemos las cosas muy claras:

Primero: ni la Biología, ni ninguna otra ciencia tiene por objetivo afirmar si dios existe o no. En particular, la Teoría Sintética de la Evolución, no busca la comprobación empírica de la ausencia o presencia de dicho ser. En ningún momento nadie ha podido realizar afirmaciones en ese sentido como derivadas de los fundamentos de dicha ciencia más que a título exclusivamente personal. Usted y cualquiera de los ciudadanos de este país pueden creer en el dios cristiano, en Shiva, en el Monstruo del Espagueti Volador o en La Fuerza (en cuyo caso, conviene que sepa que la orden de los Caballeros Jedi está reconocida como religión en el Reino Unido). Eso no es objeto de estudio de ninguna rama científica… allá cada uno con sus creencias. En cualquier caso, unas creencias sin base científica alguna, no pueden oponerse a lo que con mucho esfuerzo ha desarrollado nuestro conocimiento científico. Las bases del avance y del funcionamiento de la ciencia son del dominio público, si tiene interés en entender como funciona sólo hay que buscarlas en internet.

Segundo: Empieza a ser cansino el tener que decir, cada vez que se habla del tema, lo mismo sobre Darwin, su teoría y los monos. Darwin y Wallace fueron los padres de la Teoría de la Evolución, pero sólo -y nada menos- eso. El Origen de las Especies no tiene la categoría de verdad revelada, ni nadie , en el ámbito científico, afirma que todo lo que dice ese libro sea cierto punto por punto (importante diferencia con respecto a los que sí afirman que la Biblia es verdad revelada, que no son pocos entre los creacionistas, por cierto). No es una “obra canónica” es la obra que sienta las bases para el desarrollo de la ciencia evolutiva desde entonces. Es importante porque fue revolucionaria, porque hasta entonces nadie había hecho los análisis que hizo Darwin ni había llegado a las conclusiones a las que llegaron él y sir Alfred Russell Wallace. Ni más, ni menos. Pero estamos hablando de una obra y de unas tesis publicadas en 1859; por fortuna, la ciencia evolutiva ha avanzado enormemente desde entonces, lo mismo y en la misma medida (o mayor) que lo han hecho la medicina, la física, la química o cualquiera otra de las ciencias. En la actualidad se defiende lo que se llama “Teoría Sintética de la Evolución”, mucho más avanzada y para la que se recurre a ciencias de todo tipo, desde las matemáticas, hasta la física, pasando por la genética, que es la que ha supuesto una auténtica revolución en este campo.

Tercero: Las pinturas rupestres de las que dice que fueron realizdas por “el hombre primitivo” y de las que tenemos buenas muestras en nuestro territorio (Patrimonio de la Humanidad, ni más ni menos) fueron realizadas EXCLUSIVAMENTE por miembros de la especie Homo sapiens que, aunque parezca increíble, es exactamente la misma a la que pertenecemos Vd. y yo, somos igual de “primitivos” desde el punto de vista biológico, que cualquiera de ellos. De hecho, nos separa menos tiempo a nosotros de esas pinturas, que el tiempo que separa la aparición de nuestra especie sobre el planeta de esas mismas creaciones.

Ninguna otra especie realizó este tipo de arte… pero es que nosotros tampoco lo realizamos hasta pasados muchos años de nuestra aparición, no sabemos si los neanderthales, pertenecientes a nuestro mismo género, pero a otra especie, lo hubieran podido o no realizar, porque se extinguieron antes de poder hacerlo. Porque cuando se extinguieron, nuestro desarrollo tecnológico y artístico era plenamente comparable al suyo. No hay que buscar “misterios insondables” , más bien aparece como evolución de nuestra cultura, una cultura que ya habían manifestado otras especies más antiguas que la nuestra y que los neanderthales y que tenemos, por ejemplo, en manifestaciones como lo que se supone que es la muestra más antigua de enterramiento… que tenemos en Atapuerca.

Cuarto: ninguna teoría científica defiende que descendamos del mono. Ninguna especie viviente es antecesora nuestra. Nadie dice que los chimpancés sean nuestros antepasados. Tenemos un ancestro común con los simios antropoides hace muchos años. Eso es hoy en día irrebatible desde el punto de vista científico y hay multitud de pruebas que lo atestiguan, tanto en el registro fósil, como las que nos proporciona la Genética. Lo que ni quita ni pone dios en ningún lado, por cierto. Ah, y ojo con las afirmaciones que se realizan sobre “monos” y sus capacidades. Mejor se documenta uno antes, que igual se sorprende… y mucho.

Actualización: Como son unos cuantos los que han publicado al respecto, y en los comentarios se está desordenando el tema de los enlaces, los voy a poner en el cuerpo principal del artículo. Sin suprimir nada de los comentarios para que se vea también quién los ha ido aportando:

http://www.cadenapeco.com/noticia/De-Prada-sigue-haciendo-el-Religulous/2689

http://paleofreak.blogalia.com/historias/59727

http://fogonazos.blogspot.com/2008/09/de-intelectuales-y-trogloditas.html

http://nabarra.blogspot.com/2008/09/el-creacionismo-ataca.html

http://javarm.blogalia.com//historias/59734

http://charlatanes.blogspot.com/2008/09/de-prada-viste-de-friqui.html

http://golemp.blogspot.com/2008/09/de-prada-creacionista-moderado.html

http://cerebrodarwin.blogspot.com/2008/10/de-pradas-flies.html

http://psicoteca.blogspot.com/2008/09/creacionismo-respuesta-juan-manuel-de.html

Más estupideces creacionistas.

Vuelvo a escribir algo por aquí robando un poco de tiempo a los asuntos que me mantienen ocupado (aunque uno de ellos lo tuve que dejar prematuramente, pero bueno). Y lo vuelvo a hacer motivado por la lectura de este artículo en el blog de D. Javier Armentia. Aunque su artículo es más que completo y acertado me voy a permitir tratar el mismo tema aquí desde otro punto de vista.

El artículo original lo motiva la visualización de un video en YouTube donde un elemento demuestra, ni más ni menos, la existencia de dios, usando un plátano como prueba, a su derecha tiene otro elemento que le ríe las gracias. Aunque los momentos iniciales parecen indicar que estamos ante un vídeo de cachondeo, tristemente el par de 2 lo están exponiendo muy en serio.

En el vídeo que el sr. Armentia enlaza más abajo, se dedican a parodiar de forma muy acertada las estupideces creacionistas vertidas en el primero, en particular el hecho de que el plátano usado para la demostración no es precisamente una variedad silvestre.

Y aquí es donde entro yo, porque no es la primera vez que me encuentro con cosas similares entre los argumentos de estos patrañeros vende humos profesionales: dios existe porque el plátano me entra en la mano, dios existe porque puedo pelar las mandarinas fácilmente y están llenas de alimenticia pulpa carnosa, dios existe porque el trigo y el maíz se desgranan fácilmente para darnos alimento, dios existe porque las ovejas dan lana y las vacas leche… y todos esos “seres inferiores” han sido puestos ahí por él para darnos sustento y alimento porque somos los reyes de la creación… Con dos cojones y un palo.

Lo que ya no tengo muy claro es si se tragan eso que dicen, si saben que es mentira pero siguen vendiéndolo o si, simplemente son así de ignorantes.

Lo cierto es que esos argumentos, lejos de servir para rebatir la validez del Neodarwinismo y la existencia de los mecanismos evolutivos, no hacen sino reafirmarlos punto por punto.

Razonamientos como estos (el plátano me entra en la mano porque lo hizo dios) adolecen de una falta de perspectiva -por no decir de conocimiento- que asusta. Obvian por completo que desde la Revolución Neolítica, con la aparición de la agricultura y la ganadería, el hombre no se limita a recolectar o cazar lo que encuentra sino que “se fabrica” sus propios alimentos.

Ni el plátano, ni la mandarina, ni la naranja, ni la manzana, ni el trigo, ni el maíz, ni las ovejas, ni las vacas… ni prácticamente nada de lo que comemos que provenga de cultivos o granjas, es natural. Lo siento, pero es así. Las frutas silvestres (o sea, naturales no cultivadas) no tienen nada que ver con las que se encuentra uno en el super o en la frutería. Las vacas y ovejas en estado salvaje se parecían poco a las que tenemos en las granjas… ojo, se parecían poco en los aspectos que las hacen hoy en día comercialmente interesantes: en el tamaño, producción y cantidades.

En biología muchas veces hablamos de “evolución artificial”, “evolución forzada” y términos similares para enfrentarlos a la “evolución natural” cuando estamos hablando de los mecanismos evolucitivos. El problema es que se tiene mucha tendencia a usar esos términos también en el ámbito divulgativo y muchas veces creo que no se entienden adecuadamente. Hay un término que sí se suele comprender y que significa exactamente lo mismo que “evolución artificial”: DOMESTICACIÓN.

Y es que el plátano, las ovejas, el maiz… no son variedades naturales (o silvestres), son variedades domesticadas desde hace milenios. Y ocurre que en la domesticación el ganadero o el agricultor, que no son tontos y quieren obtener el mejor rendimiento de su ganado y cosecha, han ido durante todo este tiempo favoreciendo el cultivo y la reproducción de aquellos individuos que tenían características más interesantes: la planta que da el grano más gordo y que se desprende más fácilmente, las ovejas que crecen más y dan más lana… para eso no hace falta conocer los mecanismos de replicación del ADN mitocondrial… hace falta comer del trabajo de cada uno y ser avispado.

Sin embargo, los mecanismos empleados son similares a muchos de los que actúan en la naturaleza y que englobamos dentro “mecanismos evolutivos”. Con algunas importantes diferencias: se producen a mayor velocidad y tienen una dirección clara. Estas dos características están, en realidad, enlazadas entre sí. En la domesticación existe una dirección para las modificaciones: la obtención de mayores rendimientos… y como existe esa dirección y se aplica de forma muy concienzuda (hay una presión evolutiva fuerte), los cambios suceden de forma tremendamente rápida, en unas pocas generaciones. Así ya teníamos a principios del siglo pasado variedades de trigo y maíz como las actuales, vacas con una producción cárnica tremenda, ovejas con una cantidad de lana descomunal, etc. Variedades que en poco se parecen a las de partida en el aspecto productivo, porque se han favorecido ciertas características de forma artificial casi en cada generación de manera muy activa… y se ha restringido la reproducción de las variedades menos interesantes casi al 100%.

En la naturaleza las cosas son más sutiles, la presión no suele ser tan fuerte y, sobre todo, no hay direccionalidad. Porque aunque está muy extendido el uso del término “evolución” como “cambio a mejor”, biológicamente significa solo “cambio”. La evolución no es finalista es, en cierto sentido, oportunista. No hay cambios que se produzcan “para mejorar” sino que los cambios simplemente suceden y luego el ambiente es el que se encarga de favorecer ciertas características.

En cualquier caso, la existencia de la domesticación y los cambios que nos han llevado a obtener plátanos de 20 cm de largo sin una sola semilla desde las variedades naturales de 5 cm plagadas de ellas; o los que nos han permitido tener el maíz, que ni siquiera se puede reproducir ya sin la ayuda del hombre desde las raquíticas variedades naturales demuestran casi por sí mismos que la evolución es un proceso totalmente real. Y esto se puede aplicar casi a cualquier cosa que comemos y que se obtenga por medios comerciales.

Se suele decir que el hombre no ha producido aún ninguna especie nueva… yo, sinceramente, tengo dudas muy serias al respecto. Algunas variedades creo que deberían considerarse especies por sí mismas, y muchas especies domésticas actuales, de las que somos totalmente responsables, no creo que se puedan asignar a la misma que sus progenitores originales…

Así que, lo siento, pero lo del plátano no vale para demostrar la creación. Prueben con otra cosa… si pueden.