Continuando…

Cuando, a principios de este año, decidí parar la publicación en este blog, lo hice porque se había convertido en un “batiburrillo” de publicaciones sin orden ni concierto, mezclando demasiados temas; además de haber dejado colgadas la continuación de algunos artículos sobre material, que llevan durmiendo, no sé ya ni el tiempo. Decidí entonces tomarme un tiempo para pensar la mejor forma de seguir con esto, o bien dejarlo definitivamente.

Al final, he creído que lo mejor es dar continuidad a los temas por separado. Aunque, como ya dije, lo que aquí está publicado aquí se va a quedar; la vertiente fotográfica que venía desarrollando aquí, la voy a continuar en otro sitio: http://nfoque.es/blog.

De ahora en adelante, este sitio quedará para cuestiones más personales y el resto de cosas sobre las que he ido postenado hasta ahora, además de la fotografía.

Gracias a todos.

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Un sencillo e interesante artículo sobre RAWs y su capacidad

Hace tiempo que vengo buscando tiempo para publicar algo parecido y en condiciones. Después de que hace ya unos años publicase un par de sencillos artículos al respecto. En especial me parece interesante ante la proliferación de estúpidas modas (lo de que ahora usar un par de flashes sea “técnica strobist” aún me flipa) en esto de la fotografía digital, una de las cuales es la de tener ahora HDR’s hasta en la sopa. Los HDR’s no es que piense que son el demonio, pero la mayoría de los que he visto lo único que muestran son escenas de contraste normal que entran perfectamente en la rango dinámico de cualquier réflex sin tener que hacer idioteces.

En Luminous-Landscape, uno de los colraboradores ha publicado una sencilla anotación que muestra una vez más hasta donde llegan las posibilidades de un único disparo bien expuesto, y en RAW, en nuestra cámara.

Esto sigue activo ¡eh! :D

Y yo sigo vivo y bien, por fortuna. Pero estos dos últimos meses están siendo frenéticos en cuanto a trabajo se refiere (y lo que me queda) así que no le he podido dedicar casi tiempo al blog.

Pero volveré a dar guerra en cuanto tenga tiempo para mí además de para el trabajo. También recibirá un nuevo impulso el blog Candiles y Barrenos, sobre el proyecto que llevamos a cabo un grupo de trastornados de la vida: hay material pendiente de publicar y hay que avanzar algo en el proyecto estos próximos meses.

Candiles y Barrenos otra vez en línea.

Por diferentes circunstancias hemos tenido fuera de la circulación el blog “Candiles y Barrenos“, donde vamos dando cuenta de lo que estamos haciendo en relación a un antiguo proyecto al que, poco a poco, vamos dando forma.

Hoy que he tenido un rato, he vuelvo a ponerlo en marcha, aunque lleva sin actualizar desde el pasado otoño. Espero que vayamos metiendo más contenido sin tardar demasiado.

Me queda actualizarlo a WordPress 2.5, pero eso ya cuando tenga otro rato, por el momento funciona bien como está.

Sentirse identificado.

Hace unos días, gracias a una entrada de “la viga en el propio”, llegué al blog de “el operador”. Desde allí he ido saltando por otros blogs similares de técnicos que cuentan sus peripecias con los clientes. Aunque los he encontrado un poco “endogámicos” 😉 -mayoritariamente enlazan blogs de la misma temática- y no tienen mucho que ver con los temas que generalmente trato aquí, creo que merecen mucho la pena y los voy a añadir a mi blogroll.

No siempre estoy de acuerdo con todo lo que dicen y en algunas cuestiones que afirma alguno estoy totalmente en contra o pienso que está totalmente equivocado, pero lo que más me sucede cuando los leo es que me siento identificado. Posiblemente sea en gran parte porque todos los que tratamos al público estamos expuestos a cosas muy similares, pero me da la sensación que, en gran parte, sucede porque el público al que atendemos es bastante similar.

También puede ser porque yo he sufrido alguna vez un intento de instalación de Pringado… que una cosa es ayudar u opinar sobre el tema con alguno de los amiguetes tecno-trastornados y otra cosa que te llame el vecino para el típico “oye, mira a ver si te pasa y ya que no te cuesta me miras el PC”. Situación a la que, por cierto, he encontrado una vacuna infalible de doble acción: “yo es que sólo te voy a mantener el sistema si usas Linux”. Y digo de doble acción porque las posibilidades son 2: que dejen de dar la chapa o que accedan y los problemas desciendan a nivel mínimo. También puede ser porque casi todos mis casos se circunscriben a personas que usan el ordenador para “tareas domésticas”, es decir, internet+multimedia+ofimática y para eso hoy por hoy la mejor solución suele ser Linux.

Por otra parte porque yo también me llegué a cansar de ver como perdías 1 o 2 horas de trabajo para asesorarle a un cliente sobre la compra de una cámara y se iba a comprarla al carreful o al somostontos para ahorrarse 10€ – y luego el soporte se lo tenía que dar yo, claro-. Siendo esto una de las causas que nos impulsó a dejar de vender material en la tienda, junto a los ridículos márgenes de beneficio que dejaba cada venta.

Además a muchos fotógrafos nos pasa lo mismo que lo que cuentan los compañeros en sus blogs: nuestro tiempo de trabajo es gratis. Hoy todo el mundo “sabe informática” pero también “todo el mundo es fotógrafo”, mucha gente se piensa que por tener una réflex digital de 1000€ ya es profesional, y esto tiene las consecuencias que tiene. Entre otras que tengo que dar muchas explicaciones muchas veces de por qué las cosas cuestan lo que cuestan… porque da igual que sea evidente la diferencia entre las fotos que provienen del trabajo profesional y las que ha hecho el primo Mario con la compacta del todo a 100… como a mí las copias digitales me salen a 0,xx€ no entiendo por qué tengo que pagar tantos € por una sesión profesional de estudio. Va a ser que a mí el local me lo han regalado, el estudio estaba ya montado, la electricidad no me cuesta y el trabajo lo hago desde casa. En fin.

Y es que, por muy bien que procures tratar a los clientes y por muy agradecido que les estés… que para algo nos dan trabajo y eso es de agradecer; siempre te puedes encontrar con el que viene a incordiar y poco más. Como el que he tenido que atender hace 20 minutos que viene siempre preguntado por “el jefe”, que deja un rollo de 24 a revelar cada 4 meses como mucho, y que entiende siempre los plazos de entrega como le da la gana, porque no creo que siempre sea el mismo con el único que me equivoco, ya sería casualidad… y que a mí se refiere siempre como “el chico”. La próxima vez voy a decirle aquí a mi señor padre (el jefe para él, porque peina canas supongo) cuando entre a protestar por algo (como siempre y siempre sin razón) que “cuando atendí al viejo le dije tal cosa” a ver qué tal le sienta.

Y es que una cosa es que vivamos de los clientes, y otra que tengas que estar para aguantar protestas ridículas y faltas de respeto que no vienen al caso.

Nuevos enlaces:

Técnico Binario.

Al otro lado del mostrador.

Copetadas reales como la vida misma.

Cosas Que Pasan.

El destornillador

El Operador

Que los disfrutéis.